Desde Ginebra

Vigilancia del comercio mundial

Eduardo Sperisen-Yurt esperisen@gmail.com

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La Organización Mundial del Comercio (OMC) publica dos informes al año sobre la vigilancia del comercio, que abarcan las medidas restrictivas del comercio que perjudican el crecimiento y la creación de empleo de sus 164 miembros. En el informe de diciembre pasado estima que las restricciones de importación acumuladas, introducidas durante la última década, han afectado el comercio por un valor de US$1.7 trillones, siendo este aproximadamente el 7.5 por ciento de las importaciones mundiales.

El arancel de las importaciones, que es aquel que se paga al ingresar una mercancía a un país, es uno de los impuestos más antiguos que se conocen. Nació de la necesidad de los antiguos reinos e imperios por obtener recursos, gravando las operaciones en los puertos y en las fronteras. El nombre arancel es de origen árabe y significa relación de precios a percibir. Este cobro arancelario al comercio internacional es aceptado en todo el mundo, siempre y cuando cumpla con las reglas acordadas multilateralmente en la Organización Mundial del Comercio.

Podemos mencionar que desde los años 1930 a la fecha se han reducido los aranceles gradualmente, que en buena medida surgen como respuesta a la ola proteccionista que se produjo y se profundizó en la Gran Depresión de 1929. Por ejemplo, en esos años los Estados Unidos establecieron una ley, la llamada Ley Smoot-Hawley, que supuso una fuerte elevación de aranceles a más de 20 mil productos importados. El resultado de esta ley arancelaria no solo provocó el desplome del comercio de ese país, sino que desencadenó también una ola proteccionista en el resto de países, que agravó los efectos de la Gran Depresión.

El concepto proteccionista de utilizar los aranceles y las barreras no arancelarias al comercio internacional son aquellas normativas o cualquier medida que haga que el comercio entre los países sea más difícil o más costoso que el que se puede producir dentro de un país para proteger la producción nacional, que es precisamente lo que la OMC quiere evitar con un comercio internacional basado en normas vinculantes.

Pocos años después de la promulgación de esta ley, la administración estadounidense llegó a la conclusión de que era necesario reducir los aranceles, para lo cual inició negociaciones de reducciones arancelarias bilaterales con sus socios comerciales. Desde 1947, en el marco del GATT y posteriormente con su sucesor, la OMC, se han alcanzado acuerdos comerciales multilaterales, resultando una apertura del comercio internacional, con reducciones graduales de las barreras arancelarias, en especial en los países industrializados. Sin embargo, esta reducción de la protección arancelaria ha sido también sustituida por la aparición de barreras no arancelarias más sofisticadas.

Aunque desde los tiempos de Adam Smith muchos economistas favorecieron la teoría de que las naciones comercien entre sí, con reducciones arancelarias u otras barreras al comercio, con los comúnmente llamados acuerdos de Libre Comercio.

En las últimas décadas, la economía mundial experimentó un rápido crecimiento, al que contribuyó, entre otros factores, la aceleración del comercio internacional, con la proliferación de acuerdos comerciales, además del avance tecnológico y un esfuerzo concertado para reducir las barreras comerciales multilaterales, tanto arancelarias como las no arancelarias.

Ahora los países en desarrollo han adquirido mucho más importancia, logrando abarcar un tercio del comercio mundial, en comparación de un cuarto hace 30 años, siendo el resultado la mejora de los niveles de vida, llegando la prosperidad a buena parte de los países en desarrollo con aumento de ingresos drásticos en algunos países.