Pluma invitada

El desafío del desarrollo sostenible

La crisis sanitaria, económica y humanitaria que hemos enfrentado en los últimos meses nos deja valiosos aprendizajes; la pandemia del covid-19 nos demostró que los desafíos que enfrentamos no pueden superarse de manera aislada. La articulación entre el Gobierno, la comunidad internacional, las empresas, las organizaciones de la sociedad civil, las universidades y de todos los ciudadanos es imprescindible para salir adelante.

Esta empezó siendo la Década para la Acción en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y este llamado de los estados miembros de Naciones Unidas de poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar el goce de la paz y la prosperidad es hoy más importante que nunca. Sin embargo, debemos ser conscientes de que afrontamos nuevos desafíos que nos obligan a ser innovadores, disruptivos, resilientes y, sobre todo, a estar conscientes de que tenemos frente a nosotros una nueva realidad. Desde hace 20 años, el Pacto Global de las Naciones Unidas ha sido la iniciativa de sostenibilidad más grande del mundo, que reúne a las empresas, organizaciones de sociedad civil y la academia para trabajar acorde a Diez Principios universalmente aceptados para promover el desarrollo sostenible en las áreas de derechos humanos y empresa, normas laborales, medioambiente y lucha contra la corrupción, incorporándolos en la estrategia de las empresas y actividades de las organizaciones y entidades académicas.

En Guatemala, la Red agrupa a empresas y entidades que comparten la convicción de que solo a través de la implementación de mejores prácticas basadas en los principios universales se puede contribuir a la construcción de un mercado global más estable, equitativo e incluyente que permita sociedades más prósperas. Reconocemos la voluntad de los guatemaltecos de trabajar para recuperarnos de esta crisis y la importancia de actuar acorde a una visión de largo plazo. Un camino que nos permita no solo dar respuesta a las necesidades inmediatas y urgentes, sino hacer cambios estructurales que permitan la prosperidad para todos.

No hay duda de que los efectos de la pandemia tienen un impacto que afectará la consecución de algunas de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible a diferentes niveles y de diversas maneras. Sin embargo, desde la Red Guatemala del Pacto Global creemos que es justamente el momento de continuar trabajando y redoblar los esfuerzos para procurar su consecución. En el 2020 pudimos evidenciar que los cambios no solo son posibles, sino necesarios. Los retos recientes son un ejemplo clave de que unidos podemos trabajar para alcanzar el mundo que queremos.

La Red Guatemala del Pacto Global de Naciones Unidas es un espacio de intercambio de conocimientos, de herramientas de gestión y, especialmente, de construcción de alianzas para contribuir al desarrollo. Los participantes pueden compartir públicamente sus compromisos e informar sobre el progreso de estos a través de la mayor plataforma de sostenibilidad a nivel global, generar un intercambio duradero de experiencias, llegar a audiencias más amplias y desarrollar espacios para acciones colectivas de impacto.

Sin duda, todos anhelamos una mejor Guatemala, y el Pacto Global Guatemala, junto a las empresas y organizaciones que conforman la Red, tienen la certeza que la Agenda 2030 dicta el camino preciso a seguir; no solo para una recuperación integral, sino también para construir la realidad que todos buscamos. Es por ello que constantemente los miembros del Pacto Global trabajan en fortalecer sus estrategias e implementar mejores mecanismos en sus operaciones.

Este es un tiempo de solidaridad, unidad y fortaleza para asumir los nuevos retos. Nuestro compromiso es continuar nuestro apoyo a las poblaciones vulnerables, fortalecer la cadena de valor y unirnos a acciones que contribuyan a la recuperación económica con inclusión.