Pluma invitada

Fomentar lo imposible

Publicado el

Archivado en:

plumas invitadas

“Las crisis no nos detendrán, los obstáculos no nos harán ir más lento”. Mohammed bin Rashid Al Maktoum, vicepresidente y primer ministro de los Emiratos Árabes Unidos.
Otro año llega a su fin. Y aunque los años se componen de meses y días, a mí me gusta verlos en términos de metas alcanzadas y retos por asumir. Tras dos años de pandemia, he admirado grandemente la resiliencia del guatemalteco y, sobre todo, he visto que cuando se quiere, se puede.

Como les mencioné en mi columna anterior, el mes pasado tuve la oportunidad de viajar a los Emiratos Árabes Unidos y sigo pensando en la importancia para los países y para los líderes en no pensar en un año, o en un período de gobierno, sino en dónde queremos estar en 50 o cien años.

Según la autobiografía escrita por el mandatario del Emirato de Dubái, su desarrollo actual se debe a una travesía de 185 años, en los cuales se implementaron distintas políticas que permitieron a Dubái llegar a ser lo que es hoy. La diversificación económica, el comercio y el emprendimiento han sido parte del corazón de la ciudad y de su éxito.

Leyendo dicha autobiografía, encontré una frase que llamó mucho mi atención, y dice: “Amo establecer retos porque soy un fiel creyente de que el desarrollo y la evolución provienen de demandar lo imposible. Colocar la mirada en el horizonte está bien, pero solo mirando más allá del mismo es que nosotros los humanos realmente promovemos que nuestra imaginación inspire verdaderos logros”.

Evidencia de ello es que actualmente impulsan el proyecto “Marte 2117”, el cual tiene el objetivo de largo plazo de establecer una ciudad sostenible y habitable en el planeta rojo. Ya llevan varios años preparando una fuerza laboral emiratí de astronautas, ingenieros satelitales, científicos espaciales y técnicos.

Un trabajo impresionante orientado por la visión de “demandar lo imposible”.
Si otros países pueden, Guatemala también puede, y debe. La semana pasada, el banco central anunció que la economía guatemalteca cerrará el 2021 con un crecimiento de 7.5%, indicador que no se había observado en los últimos 40 años.

Debemos trabajar arduamente para que estos indicadores se repliquen e incrementen. Trabajar políticas públicas de largo plazo es indispensable para tener una guía orientativa encaminada a alcanzar una meta.

Si determinamos lo que debemos estar haciendo hoy en 10 años y en 20 para acercarnos a ser el país que queremos habrá menos desviaciones en el camino y lo lograremos.

Al considerar una visión de largo plazo, debemos comprender que se requiere que la visión y el plan trasciendan hacia las nuevas generaciones. Resulta sumamente importante transmitirles a las nuevas generaciones los cimientos que se han colocado para empezar a construir el futuro que ellas heredarán.

Solamente con un compromiso de continuidad se alcanzará la meta.

Este 2022 nos trae nuevos desafíos. Hacerle frente a las nuevas variantes del virus, a la pronosticada inflación y a las complicaciones logísticas no será fácil. Pero sí es posible. Para este nuevo año los invito a ver más allá del horizonte y pensar en qué debemos hacer para hacer de lo imposible, posible.