Pluma invitada

Soy un sobreviviente del cáncer

Gustavo Gini

Hay un lema contra el cáncer que dice: El cáncer se cura y es tratable. Existen las formas de linfosarcorma el Hodgkin y el No hodgkin. El primero pertenece a la especialidad de Hematología y Oncología. Presenta síntomas como fiebre, sudores nocturnos, pérdida de peso y ganglios linfáticos agrandados no dolorosos.
Los factores de riesgo pueden ser el Epstein–Barr virus, antecedentes familiares y VIH/sida. El Método de diagnóstico es la biopsia de ganglios linfáticos. De los métodos de tratamiento, la quimioterapia, radioterapia y trasplante de células madre son los que más se utilizan.

Los trasplantes de células madre ayudan a restaurar las células que producen sangre —hematopoyéticas— en personas cuyas células se han destruido por algunos tratamientos de cáncer.
Son procedimientos que restauran las células madre que forman la sangre en individuos cuyas células madre fueron destruidas por dosis muy elevadas de quimioterapia o de radioterapia que se usan para tratar algunos cánceres.

Las células madre que forman la sangre son las que crecen como tipos diferentes de glóbulos de la sangre. Los tipos de glóbulos son: los blancos, los cuales forman parte del sistema inmunitario y ayudan al cuerpo a combatir las infecciones; Los rojos, los cuales llevan el oxígeno a todo el cuerpo; y las plaquetas, que ayudan a que coagule la sangre.

Se necesitan los tres tipos de glóbulos para estar sano. El pronóstico tasa de supervivencia a cinco años es en los Estados Unidos y constituyen 574 mil de afectados, y el número de muertes es menos en adultos (86 por ciento) y en menores (97% por ciento).

El linfoma es un cáncer del sistema inmune. Cuando las células T y B se vuelven anormales, los linfomas no Hodgkin empiezan a aparecer y estas células se esparcen en cualquier parte del cuerpo, incrementando el riesgo y debilidad, hinchazón de un ganglio de nódulos en la nuca, axilas y rodillas. Además, pérdida de peso, fiebre, sudoración nocturna, dolor y llenura en el abdomen.

Recibir una quimioterapia como la que tuve es muy duro y requiere paciencia y constancia. La etiología de la enfermedad de Hodgkin se desconoce. La edad de presentación, con un primer pico alrededor de los 20 años y otro a partir de los 50. Mediante la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) y la hibridación in situ con sondas fluorescentes es posible demostrar en el 80 por ciento de los casos de enfermedad de Hodgkin la integración del virus de Epstein-Barr (VEB) en el tumor, sobre todo en las formas de esclerosis nodular y celularidad mixta.

Cuando te están aplicando la quimioterapia dan muchos vómitos y quieres dormir, por la debilidad que sientes. Al terminar tienes mucho sueño y muchísima debilidad, que dura varios días. En estos momentos sientes el aprecio de los demás y la unión de todos los que padecen el mismo problema.

Estudios efectuados en el IGSS han concluido que el linfoma No Hodgking es muy invasivo y requiere un tratamiento de muchos años, además de costoso. El Seguro Social cuenta con especialistas de muy buena calidad y con los mejores medicamentos, de novísima generación. Puedo decir que siempre existen, con el paso de los años, secuelas que pueden ser muy duras y otras que son desapercibidas.

Una opción es tomar la determinación de someterse al tratamiento de linfosarcorma, que prolongará notablemente tu plan de vida, pensando en la familia, sobre todo porque está preocupada por lo que está ocurriendo y no sabe cómo se resolverá definitivamente.