Pluma invitada

Una propuesta para generar más empleo

En las encuestas realizadas a los ciudadanos guatemaltecos con ocasión de las próximas elecciones presidenciales, la falta de empleo se ha posicionado consistentemente en una de las principales preocupaciones.
Esta angustia se fundamenta sobre la realidad presente, y créanme que si no lo volvemos asunto prioritario, el futuro que nos depara no será alentador, causando más migración y conflictos.

Han pasado alrededor de dos años desde que fueron planteadas la Agenda Nacional de Competitividad y la Política Nacional de Empleo Digno, y un poco más a partir de que Fundesa en el Enade sacó a la luz la imperiosa necesidad del país de generar nueve millones de empleos para el 2032.

En Guatemala se necesitan 700 mil empleos por año al 2032*, y solo crea alrededor de 20 mil. Señores, necesitamos generar 1800 empleos por día, y aún sabiéndolo, seguimos sin tener un plan país que nos indique cuál es la ruta, qué y cómo vamos a hacer para lograrlo.

En estas pocas líneas trataré se resumir lo que llamo el quick win, que no pretende resolver todo el problema, pero presenta una solución de implementación rápida, con inversión mínima y resultados comprobados, que, de ser integrada a una estrategia de atracción de inversión extranjera, potenciaría el crecimiento de nuestro país.
Cada año concluyen los estudios de diversificado 180-200 mil jóvenes, todos en edad de trabajar (90% de educación privada), el 7% de ellos podrán optar por educación universitaria y solamente alrededor de 20 mil encontrarán un trabajo, 68% de estos en la informalidad, con igual o menor ingreso al salario mínimo.

Si lográramos tecnificar para el empleo a los jóvenes en los últimos dos años de estudio, en cuatro años estaríamos capacitando alrededor de 700 mil personas listas para trabajar. La propuesta: inglés como herramienta de trabajo, acompañado de habilidades blandas, uso de herramientas de Office, y lo básico de codificación. Con ello se lograría el 30% de la meta de generación de empleo. Sí, además, se encadena a capacitación intensiva para las habilidades del nuevo milenio con el liderazgo de Intecap, en el corto plazo podríamos impactar nuestra economía de maneras nunca vistas.

Como país en desarrollo con bajos presupuestos para la educación, grandes retos de analfabetismo, calidad educativa y migración, debemos aprovechar a aquellos que ya están estudiando para que sean impulsores de la economía y nos permitan, en un mediano plazo, a través del crecimiento económico, enfocarnos en resolver otros problemas.

Un claro caso de éxito que valida la hipótesis. La industria de call centers y BPO decidió aportar y crear un proyecto piloto para demostrar los resultados que en el corto plazo podrían generar la capacitación del idioma ingles en la generación de nuevos empleos. Los resultados son contundentes. En 36 meses se capacitó a 4,000 jóvenes, se generaron 10 mil empleos, se benefició a 26 mil personas, se generaron 172 millones de quetzales en impuestos. Alguno pensará: ¿pero por qué debemos apoyar el inglés para una industria? El inglés como herramienta de trabajo serviría para los sectores que se han priorizado como generadores de empleo en el país, según la agenda nacional de competitividad, turismo, ITO y tercerización de procesos de negocios.
¡Aún estamos a tiempo!