Opinión

Urbanismo y sociedad

Sin dirección urbano-regional

Alfonso Yurrita Cuesta alfonsoyurritacuesta@gmail.com

Archivado en:

alfonso yurrita cuesta

Guatemala ha continuado sin planes regionales, como el EDOM de los 70, cuando se establecieron “los patrones de asentamiento y la localización de sus actividades urbanas”. Siguen sin planes de uso del suelo, por lo que la ciudad se ha expandido anárquicamente en un proceso conurbado con los municipios vecinos. “Dentro de 14 años, posiblemente la ciudad crecerá a 22 millones de habitantes”, P. Ortiz. Con base en la teoría de la urbanización, se examina el cambio demográfico observando las cifras, la densidad y la distribución de los habitantes, y si las ciudades crecen a lo ancho o “verticalmente”. Esta teoría suele ver la densidad urbana como la oportunidad para aplicar los avances en construcción vertical y ofrecer mayores ventajas económicas.

La densificación por medio de torres es un sistema que menos daño hace al medioambiente. En Guatemala se promocionan proyectos unifamiliares, olvidando los edificios de altura, que son modelos intensivos que consiguen reunir gran número de habitantes en un punto, con lo que baja la intensidad del tránsito, una vez se programe la ocupación del suelo de la ciudad, junto al resto de su estructura vial urbana.

La densidad se inicia con un estudio de la parte central, su diversidad y tipologías, así como el territorio para la renovación de la ciudad, que requiere una reconstrucción a través de nuevas pautas urbanas. Los edificios altos son medidos en metros cuadrados construidos, según la superficie de suelo, como coeficiente del valor económico y las limitaciones posibles de las alturas de edificios de viviendas, oficinas, etcétera, después de descontar la superficie de calles, plazas y jardines, los cuales se utilizan como nichos ambientales.

Con esto, la ciudad puede mantenerse con un menor gasto, pues el consumo energético del tránsito sería menor, al lograr un sistema de transporte masivo de última generación; con una buena articulación con los demás sistemas de transporte para garantizar un servicio eficiente y rentable, como el monorriel, que son trenes suspendidos que se desplazan en la periferia de la ciudad sobre una estructura de un solo riel para transportar mercancías o personas, para que así la ciudad pueda brindar mejores vías accesibles de comunicación y evitar atrasos en el momento en el que el usuario se traslada de un destino a otro.

La construcción en altura representa una alternativa para disminuir los costos de los servicios públicos limitando el tránsito masivo de gasolina, evitando los problemas del cambio climático y mejorando este desorden existente del uso del suelo. La altura de los edificios variará dependiendo del área donde están asentados y las reglamentaciones urbanas. Por lo que las construcciones en altura son un factor importante en la accesibilidad a los centros más demandados, con menos tiempo para llegar a los lugares de trabajo, escuelas o compras.

Pero habrá que solucionar los problemas económicos de la pobreza urbana. La tasa de pobreza en Guatemala es más del 50% y una desnutrición infantil entre niños menores de cinco años es más del 40%, que genera problemas de violencia y degradación de barrios; además, la informalidad, crecimiento desordenado, y con una crisis internacional del sector agrícola que también tiene que ver con el cambio climático, razón por la que muchas familias de bajos ingresos demandan acceso a servicios básicos e ingresos, lo que explica la migración campo-ciudad intensiva actual. Con una clase media emergente que exige seguridad, menos contaminación, mayor transparencia, mejor movilidad y con escasez de agua en algunos puntos.

alfonsoyurritacuesta@gmail.com