la era del fauno

Sobre teatro infantil y teatro para niños

Juan Carlos Lemus @juanlemus9

Publicado el

Archivado en:

radios
Juan Carlos Lemus
Juan Carlos Lemus

Hace pocos días, surgió en Radio Teatro Infantil “Marta Bolaños de Prado” la preocupación porque el director de Radio TGW habría querido modificar, se supone, la transmisión tradicional en vivo del programa y hacerlo pregrabado. Entiendo que el asunto se solucionó y todo quedó aclarado. El incidente permite, sin embargo, abrir a discusión la importancia que tiene para un país el género teatral, el teatro para niños, el teatro infantil, el radioteatro, el radioteatro para niños y el radioteatro infantil. Aunque parezcan lo mismo, no lo son. Mi objetivo al citarlos no es didáctico ni pretendo discurrir sobre cada uno, pues hay información teórica más valiosa de lo que podría decir, publicada en sitios especializados y en libros.

Mi comentario se refiere a la tendencia que hay en nuestro país de confundir el teatro para niños con el teatro infantil. El teatro para niños es un teatro serio, así sea comedia, actuado por profesionales y no por niños. El teatro para niños (entiéndase, para niños y niñas) tiene rigor dramático teorizado por diversos autores. El teatro para niños no es el que disfraza a los niños de loritos u osos y los sube a escena, eso es teatro infantil, el cual es útil porque les despierta una ilusión que puede marcar —quién sabe— su futuro sobre las tablas. Es el caso de muchos grandes actores y actrices que se iniciaron gracias al teatro infantil, donde se les ofreció la oportunidad de hacer contacto con el escenario y quedaron cautivados para siempre. Como sucedió a Manuel Galich, quien contaba que a partir de su primera actuación, a los 11 años, le “picó el gusanito del teatro”, cuando su madre y Marta Bolaños lo hicieron actuar en Noche de reyes.

No corrió igual suerte Xavier Pacheco, quien —según me contó en una oportunidad— a sus 13 años, por descuido, rompió una columna griega creada para una escenografía en el TAU y su tío político, el artista Guillermo Grajeda Mena, quien la había diseñado, lo abofeteó. Xavier se sentó a llorar. Alguien se le acercó y le dijo: “Patojo, ¿te gustaría trabajar en teatro?” Y lo vistieron de lazarillo griego, para Antígona. Era el encargado de guiar al ciego Tiresias. Con los años, ya sabemos, tuvimos en Xavier a uno de los más grandes actores y diseñadores de vestuario que ha tenido el país.

Ya sea porque vistan de oso a un niño o porque le abran las puertas en una obra, esa incursión puede ser de gran valor para su vida, pero más allá de lo fortuito, hay espacios específicos para que crezca dentro del teatro u observándolo. Algo semejante sucede con el radioteatro infantil, el cual es desarrollado precisamente por infantes, instruidos bajo tutela profesional, en tanto que el radioteatro para niños es actuado por adultos que operan con estrictas disciplinas actorales.

Radio TGW tiene la oportunidad de ampliar su acción teatral. Además de respetar la importante trayectoria que tiene el radioteatro infantil “Marta Bolaños de Prado”, puede abrirse al radioteatro para niños. Si en realidad TGW quiere transformar la radio, como dice el anuncio oficial, puede convocar a actores profesionales y revitalizar el radioteatro en general. Ha habido intentos por retomar el género, pero casi siempre son historias reproductoras de la violencia cotidiana, crean dramas de balazos y llanto combinados con algún amor incomprendido. Ya basta de teatralizar lo que nos tiene hartos. TGW debe salir de su enclaustramiento y convocar tanto a profesionales como a estudiantes de arte dramático de la UP y de la San Carlos para que acudan al uso de sus micrófonos. ¿Por qué no? Radio TGW tiene que ampliar sus contornos.

@juanlemus9