Imagen es percepción

Tareas pendientes para la educación

Brenda Sanchinelli imagen_es_percepcion@yahoo.com

A propósito del inicio de clases, es indispensable subrayar el mal estado en que se encuentran las escuelas públicas del país. Los niños deberán soportar, por un año más, asistir a centros educativos cuyas instalaciones no solo carecen de las condiciones necesarias en cuanto a la infraestructura y mobiliario, sino que tendrán que seguir rigiéndose por guías curriculares obsoletas, maestros cuadrados y poco creativos.
Además, quién sabe si se les proveerá de una refacción nutritiva para sustentarlos durante la jornada. La educación es uno de los pilares del desarrollo social y económico mundial y, simplemente, en este país no existen las condiciones mínimas de calidad, seguridad y salubridad, para que las escuelas puedan hacer una labor docente aceptable, no digamos eficaz.

Si el Estado no ofrece a sus niños la oportunidad de estudiar en una escuela de calidad, entonces después no hay que quejarse de ver que miles de nuestros jóvenes optan por unirse a las maras, buscando un grupo al que puedan pertenecer para sentirse aceptados, en lugar de ser hombres y mujeres de bien, que se transforman a través de la educación.

La indiferencia y el desdén que han mostrado los gobiernos sobre el tema de educación es una de las razones principales por las cuales el país se encuentra hundido en la ignorancia y la violencia. En cambio, invertir en educación es uno de los factores que más influye en el avance y progreso de las personas y sociedades.

Una de las grandes deficiencias que se ha detectado es que gran parte del presupuesto asignado a educación es invertido en salarios y gastos de funcionamiento, quedando entonces escasos recursos para atender la infraestructura, libros de texto y refacciones escolares nutritivas.

Finalmente, quienes salen perdiendo son los niños, que merecen un ambiente escolar agradable, por ser un factor vital dentro del aprendizaje y, además, un recurso pedagógico de primera mano.

Nuestra niñez merece maestros capaces, una nutritiva refacción escolar, aulas confortables y limpias, no digamos contar con equipo tecnológico, laboratorios y canchas deportivas. Los recursos existen, pero la voluntad política de cambiar las cosas no se ve por ninguna parte.

Es inadmisible que aún se esté trabajando sobre guías curriculares del siglo pasado, olvidando que las necesidades educativas han evolucionado.
Es importante la actualización de las guías de estudio y actualización de los contenidos de materias que se ajusten a las necesidades reales de la preparación que debe tener un profesional competitivo a escala mundial. Ya es tiempo de evolucionar y dejar de lado la rígida educación tradicional que ofrece conocimientos de manera memorística y que no permiten desarrollar la creatividad y la lógica en su máxima expresión. La educación moderna que se aplica en países altamente desarrollados se basa en factores más cualitativos que cuantitativos, ya que el mundo en el que vivimos hoy evoluciona a mil por hora.

La educación moderna implica renovación, orientar al estudiante para un mejor aprendizaje y entendimiento de algún tema específico.
El Foro Económico Mundial sobre los países con mejor y mayor educación 2016-2017 Global Competitiveness Report coloca a Guatemala en el lugar 114 de 134 países evaluados. En los primeros lugares se encuentran Suiza, Singapur, Finlandia, Holanda, Estados Unidos, Qatar y Canadá; en ese orden.

Por su parte los maestros en nuestro país, con o sin recursos, deben reflexionar sobre la gran responsabilidad que tienen en sus manos.