Banca: ¿Qué significa que los préstamos para personas y empresas sigan creciendo a doble dígito?

El microcrédito sustituyó y rebasó el dinamismo de los préstamos empresariales menores en el primer trimestre del año, con un incremento de doble dígito.

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El sector bursátil ve con buenos ojos la propuesta de ampliación a Q500 millones el cupo de bonos del Tesoro para pequeños inversionistas en 2022. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
El sector bursátil ve con buenos ojos la propuesta de ampliación a Q500 millones el cupo de bonos del Tesoro para pequeños inversionistas en 2022. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Para medir el desempeño económico del país es necesario analizar el desempeño de varios indicadores de los cuales, uno de los más importantes es el comportamiento del crédito bancario al sector privado porque influye de forma directa en la producción y el consumo nacionales.

Sergio Recinos, presidente del Banco de Guatemala (Banguat) y Junta Monetaria (JM) explicó recientemente que, respecto al crédito total, se registró una tasa de crecimiento de 13.2% al 24 de marzo pasado, pero llamó la atención sobre el comportamiento del microcrédito, que a esa fecha alcanzó una tasa del 57.9%.

En esa ocasión destacó que ese destino de los recursos ha mostrado un comportamiento positivo, respecto al crédito empresarial menor, que ahora registra tasas negativas, pero la variable se explica con una reclasificación legal.

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Sobre la evolución del crédito total, la Superintendencia de Bancos (SIB) reportó a febrero 2022 -fecha de corte- que la actividad crediticia del sistema financiero muestra un crecimiento interanual de 11.4% con un saldo de Q240 mil 697.8 millones, cantidad que representa el 33.5% del producto interno bruto (PIB).

¿Qué explica la tendencia?

Las autoridades supervisoras del sistema financiero explicaron que la Junta Monetaria (JM), mediante resolución JM-99-2020, resolvió modificar el Reglamento para la Administración del Riesgo de Crédito, con el propósito de actualizar las disposiciones normativas relacionadas con solicitantes y deudores de microcrédito, así como de solicitantes y deudores empresariales menores de créditos por un monto igual o menor a Q1 millón de quetzales o el equivalente a US$130 mil, para impulsar el otorgamiento de financiamiento al sector micro, pequeña y mediana empresa (Mipyme).

En ese sentido, algunas instituciones bancarias impulsaron estrategias para incrementar su cartera de créditos en ese segmento y de esa cuenta, a febrero de 2022, el crédito al microcrédito ascendió a Q6 mil 79 millones, con un incremento de Q2 mil 359.9 millones, lo que representa una variación interanual de 63.5%, en comparación con el año anterior; este financiamiento mostró un aumento de 8 mil 871 créditos durante el último año, para un total de 143 mil 811.

La SIB también brindó un análisis sobre la evolución del comportamiento del crédito a febrero de 2022, respecto a los últimos tres años: el crecimiento fue de 11.4%, el mayor en comparación con lo observado a diciembre del 2019, 2020 y 2021, de 2.9%, 5.4% y 10.7%, respectivamente.

La cartera en moneda nacional tuvo un crecimiento en forma interanual 14.8%, con una participación de 64%; en tanto que, la de moneda extranjera aumentó 5.6%, con una participación de 36% del total de la cartera crediticia. En cuanto a esta, el crédito empresarial mayor y de consumo tuvieron una participación de 61% y 30%, respectivamente.

Este movimiento, según la SIB, incluso incidió en que la participación del microcrédito, respecto de la cartera total, pasara de 1.5% en el 2019 a 2.5%, integrado principalmente por los financiamientos al sector comercio, establecimientos financieros, bienes inmuebles y servicios a empresas.

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Reto para la banca

Luis Lara Grojec, presidente de la Asociación Bancaria de Guatemala (ABG), enfatizó que este rubro está muy activo, y “está creciendo muy fuerte, por lo que el reto es poder bancarizar a la población y el desafío es superar a la población bancarizada actual, lo que tiene que ser a través de operaciones de crédito para personas y mucho más para actividades productivas”.

Respecto a la evolución del crédito en general, consideró que va muy bien el indicador y es una respuesta a lo bien que está la economía guatemalteca.

Panorama 2022

Al referirse a las perspectivas para 2022, la SIB indicó que de conformidad a las proyecciones del Banguat, para este ejercicio las actividades económicas en las cuales se esperaría mayores crecimientos son alojamiento (11.6%); minería (6.2%); transporte y almacenamiento (5.9%); comercio (5.1%); y construcción (4.8%).

En cuanto al aumento del microcrédito, se estima que se mantenga dentro de lo observado en el último año, acorde al nivel de crecimiento de la actividad económica: durante el 2022 la actividad económica medida por el PIB estaría creciendo en el rango de 3.5 a 5.5%, mientras que para el crédito al sector privado las estimaciones para final de año se ubicarán en el rango de 8% a 11%.

Sobre lo observado a febrero, afirmó que el indicador es acorde con el dinamismo previsto en la actividad productiva sobre todo por el consumo interno y la demanda de recursos por parte de las empresas.

Y sobre el contexto internacional, la SIB indicó que “según información crediticia que nos remiten las entidades supervisadas, el sistema bancario guatemalteco no tendrá un efecto directo derivado del conflicto Rusia y Ucrania. Sin embargo, existen aspectos en el entorno externo, especialmente la inflación a nivel internacional, la subida de tasas de interés por parte de los bancos centrales extranjeros y las tensiones geopolíticas, que es necesario considerar en el ritmo de crecimiento de la actividad económica y del crédito”.

Más formalización

El consultor financiero Irving de la Cruz, aseguró que, gracias a la disposición indicada, ahora ya se tiene una clasificación organizada, en la cual se reconoce ese nicho de mercado y los bancos están concentrando sus fuerzas en promover ese tipo de créditos, aunque también desde el sector público se estaba impulsando al sector, debido a la pandemia.

“Ahora está más abierto este sector con una clasificación y todos están concertando fuerzas para colocar créditos”, precisó. Sobre las ventajas de utilizar un microcrédito en lugar de una línea empresarial menor, De la Cruz aseguró que la misma palabra “micro” implica que un empresario, ya sabe que puede devolver el dinero en tres, seis o hasta nueve meses, ya los plazos son menores de un año.

Otro aspecto, señaló el consultor, es que también hay préstamos informales, pero cuando las personas obtienen un préstamo de una institución financiera, abren su historial crediticio y se sienten más seguras de estar con una entidad formal, aparte de que logran mejores condiciones.

“Es un secreto a voces que en la informalidad se presta dinero a una semana, 15 días o un mes, pero las tasas son muy agresivas”. Por otro lado, los microempresarios que acuden a los financiamientos no regulados saben “que pagan o pagan”, así que igual lo hacen con la banca.

A futuro, el especialista aseguró que la tendencia continuará, ya que los microempresarios así se manejan, ellos siempre necesitan recursos para poder trabajar, dinero fresco para invertir más y ya tienen marcadas las etapas estacionales, como por ejemplo en Semana Santa, cuando necesitan más dinero para invertir porque saben que van a comercializar todo lo que puedan.


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