#NoEsNormal | El caso de la construcción de la comisaría 15 de Villa Nueva que no han podido resolver cinco gobiernos

Mientras Villa Nueva vuelve a ser el epicentro de la violencia en el departamento de Guatemala el edificio de una comisaría sigue paralizado por hallazgos de corrupción.

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Comisaría Villa Nueva
El proyecto de construcción de la comisaría 15 de Villa Nueva comenzó durante el gobierno de Óscar Berger, entre 2004-2008, a la fecha sigue en obra gris. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández)

Solo en marzo fueron 25 muertos en forma violenta en Villa Nueva, este sureño municipio del departamento de Guatemala. En abril la cifra fue parecida, aunque no se pudo corroborar por limitantes para obtener la información. Los hechos en mayo continúan al alza. El pasado 18 de mayo ocurrió el ultimo en donde murieron tres personas ante la mirada atónica de tres niños.  

Cuerpos desmembrados, ataques armados, asaltos y extorsiones son solo algunos de los hechos sangrientos que vuelven a poner en perspectiva a uno de los municipios más golpeados por la violencia en el país, en especial en el departamento de Guatemala donde se concentra el 40 por ciento de los crímenes de toda la República.   

No obstante, y contrario a la lógica, la inversión y planes estratégicos para reducir la violencia en este municipio al sur de la capital parecieran no avanzar, al menos a una velocidad funcional. 

Prueba de ello, los casi 18 años que lleva la construcción de la sede de la comisaría 15, un edifico de cuatro plantas que, en la administración de Óscar Berger, era parte de un proyecto integral que, hoy en día, sigue esperando que se termine.  

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En el segundo período como alcalde de Salvador Gándara dio en usufructo terrenos para construir el centro de justicia en aquella localidad. Una sede del Organismo Judicial sí se construyó, también un centro del Ministerio Público, pero la comisaría sigue en obra gris.  

La Policía Nacional Civil (PNC), presupuestó entre Q30 y Q40 millones para hacer una comisaría tipo B y el entonces ministro de Gobernación, Gendri Reyes, en febrero del 2021, fue el último funcionario que, de nuevo, intentó reactivar la construcción de la sede policial que, otra vez, sigue paralizada.  

Al inicio, la obra se pagaría con fondos del cuestionado y desaparecido Fondo Nacional para la Paz (Fonapaz). Actualmente el proyecto está abandonado y en medio de litigios y batallas legales que no harán que se pueda terminar en el mediano plazo.   

El ministro de Gobernación, Napoleón Barrientos fue tajante al explicar la situación. “Está entrampado. Hay un proceso legal pendiente, el cual en este momento no se puede agilizar. Pero estamos en coordinación para resolverlo. Le mentiría si le digo que eso se va a resolver rápidamente. Son problemas de tipo legal que vienen de muchos años atrás y en los cuales impiden que se pueda activar. Así es de claro”.   

 

Comisaría Villa Nueva
El edificio de la comisaría 15 está en la zona 5 de Villa Nueva. En planos está contemplado que tenga cuatro plantes y dos sótanos, para dirigir la operación de seguridad al sur de la capital. (Foto Prensa Libre: Esbin García)

Y no es sencillo. Hay denuncias penales, de Contraloría de Cuentas y que ha abarcado a tres administraciones diferentes. El problema de la comisaría 15 viene desde el gobierno de Óscar Berger, Álvaro Colom, Otto Pérez, Jimmy Morales y ahora Alejandro Giammattei.  

El extitular del Mingob, Francisco Rivas, recordó que la comisaría 15 de Villa Nueva es parte de una serie de obra física que quedó paralizada en favor de la Policía Nacional Civil por denuncias penales y hallazgos de la Contraloría General de Cuentas y de la inspectoría del Ministerio de Gobernación”.  

Esta construcción, agregó Rivas, estaba junto con la de Antigua Guatemala, Sacatepéquez, la de Retalhuleu, y la de Coatepeque y Xela en Quetzaltenango. Solo las tres últimas, según el exfuncionario, las lograron concluir. 

Rivas comentó que también hay obras del Sistema Penitenciario, una cárcel de Escuintla, que quedaron sin habilitarse por problemas legales y deudas con las constructoras.  

El caso de Villa Nueva es mucho más complejo, dijo Rivas, porque había hallazgos de la Contraloría y del propio ministerio.  

Agregó que la inspectoría del Mingob auditó el contrato y hallaron irregularidades que los llevaron a denunciar ante los órganos correspondientes. 

La comisaría 15 fue edificada en la 9a calle 0-76, colonia El Paraíso, zona 5 de Villa Nueva. El edificio, que se planificó cuenta con un sótano, cuatro niveles y pudo albergar a 250 elementos de la PNC, está abandonado. 

El alcalde local, Javier Gramajo, asegura que en conjunto con la presidenta del Congreso, Shirley Rivera, intentan reactivar el espacio, que es necesario para una zona conflictiva y de mucha incidencia criminal.   

Además, aseguró que serviría para reducir costos en pagos de alquiler y luz de subestaciones. “La idea sería tener eso – el edificio – y no seguir pagando lugares donde alquilar, porque al final de cuentas, los policías deben tener un espacio donde estar y ese es el trabajo que en conjunto hacemos como municipalidad en apoyo al Ministerio de Gobernación”, dijo Gramajo.   

Escalada de crímenes  

Mientras el proyecto de la comisaría está en abandono, la violencia no da tregua. El último hecho criminal fue contra una familia que vivía en Retalhuleu. Fueron identificadas como los salvadoreños Yolanda Mendoza López, de 63 años y su hijo José Sotero. Además, la esposa de este último, una guatemalteca, Claudia Alexiana de 23.   

La familia, según la información preliminar, llegó a Villa Nueva a cerrar el negocio de un camión que habían comprado por internet. Esto lo confirma el alcalde local, Javier Gramajo, quien se muestra consternado y asegura que hacen esfuerzos para evitar que la criminalidad se siga cobrando víctimas en esta localidad.   

Sujetos aún no identificados los asesinaron, se llevaron el dinero de la compra y dejaron con vida a tres niños. Todo ocurrió en la colonia Covinta, zona 3, Bárcenas, Villa Nueva.  

Este hecho se suma a otros que han ocurrido en aquel lugar. Por ejemplo, en la colonia Bethancourt, en la zona 4 villanovana, un hombre armado irrumpió en una casa y disparó contra una familia.  

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Testigos del hecho revelaron que el sujeto tocó a la puerta entre las 8 y 9 de la noche mientras la familia cenaba. Una de las personas abrió la puerta y el atacante aprovechó para ingresar y disparar indiscriminadamente.  

En el lugar murió Ana Guadalupe Jiménez Mendoza, de 12. Su cadáver quedó en la cama de su habitación donde intentó esconderse después de haber recibido impactos de bala.   

El otro fallecido fue su hermano Josué David, de 22, quien pereció en el hospital a donde lo llevaron los Bomberos Voluntarios.   

Otras tres mujeres, de 48, 23 y 20 años, sobrevivieron al ataque. La hipótesis de las autoridades es que fueron víctimas de pandillas del Barrio 18 que quieren apoderarse de su casa, pero hasta ahora la investigación está en curso y todo es confuso.   

El diario vivir  

Ese es el diario vivir de Villa Nueva, ese municipio al sur de la capital del país que durante años se ha convertido en “ciudad dormitorio” y se ha enfrentado no solo a las pandillas, sino a expendedores de droga, tratantes de personas y contrabandistas que le ven potencial por sus distintas vías de acceso no solo a los puertos, sino fronteras con otros países.   

El alcalde, Javier Gramajo, conoce la situación y aseguró que por medio de la Mesa de Seguridad Integral han preparado planes para enfrentar y combatir la criminalidad en el municipio.   

El edil aseguró que le han sugerido al gobierno central que imponga un estado de excepción para frenar los crímenes que afectan a los habitantes.  

Sin embargo, consultado el ministro de Gobernación, Napoleón Barrientos, expresó que eso no lo han contemplado y aseveró que están trabajando para contrarrestar la criminalidad en Villa Nueva.  

Comisaría Villa Nueva
La comisaría 15 era parte de un complejo judicial. Oficinas del OJ y el MP sí se construyeron. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández)

Por ahora, dijo, no ven como una posibilidad un estado de excepción, pero analizan las variables para combatir al crimen que aqueja a Villa Nueva.    

El jefe de la comisaría 15, Elder García, confirmó que los casos de violencia en el municipio se han incrementado. Agregó que trabajan, con los recursos que tienen, para contrarrestarlo.   

García tildó a las pandillas de ser los responsables del 80 por ciento de los hechos violentos, y justificó esto en que el gobierno central liberó el país de las restricciones que había por la pandemia de covid-19.   

“Haber tenido la ley seca, los horarios restringidos, los toques de queda, y muchas más cosas durante la pandemia, ayudó bastante para evitar este tipo de hechos”, dijo García.   

Y en ese sentido el alcalde de Villa Nueva sugirió imponer un estado de excepción en el lugar para frenar esta escalada de violencia que se está cobrando víctimas.   

“Nosotros sugerimos, pero sabemos que es el gobierno central, el señor presidente, quien decidirá”, indicó Gramajo. Argumentó que en 2020 impusieron uno y les funcionó.   

No obstante, el jefe del Ministerio de Gobernación aseguró que ellos tienen sus propios análisis y que estudiarán el caso para decidir algo de esta naturaleza.   

“Por ahora no lo contemplamos. Seguiremos analizando la situación para decidir hacer algo como esto”, indicó.   

No al estado de excepción  

El ministro del Interior expresó que por ahora analizan enviar más elementos policiales a Villa Nueva para frenar la ola delincuencial. Sigue estudiando la situación que se vive, añadió.   

La comisaría 15 tiene una demarcación grande. No solo cubre hechos en Villa Nueva, sino que también verifica las situaciones que ocurren en San Miguel Petapa y Villa Canales. Las autoridades reconocen que los agentes que hay no se dan abasto y carecen de otros recursos para enfrentarse al crimen.   

El alcalde Gramajo reconoce que la escalada de violencia es responsabilidad en gran parte de las pandillas, la Mara Salvatrucha (MS-13) y el Barrio 18.   

Esto lo respalda la opinión del jefe de la comisaría 15 quien le pone un 80 por ciento de responsabilidad a la MS-13 y Barrio 18 de los hechos criminales que ocurren en ese municipio.

“Villanueva es la entrada y salida del sur y desemboca hacia los puertos y la frontera con México. Hay un movimiento diario de personas, de mercancía, de productos que entran y salen del país. Eso tiene una tipología, tenemos colindancia con todo y hace más difíciles las cosas”, argumentó Gramajo.   

Agregó que Villa Nueva “tiene colindancia con Amatitlán, San Miguel Petapa, Villa Canales, San Lucas Sacatepéquez y la Ciudad de Guatemala”.   

Gramajo explicó que si sucede un crimen en estas localidades todo impacta en Villa Nueva, y es por ello por lo que se necesitan reforzar la seguridad y la investigación.   

Cuerpos desmembrados  

El área de Villa Nueva, colindante con la Ciudad de Guatemala, se ha convertido en una para lanzar cuerpos desmembrados.   

La dinámica es envolverlos en sábanas y lanzarlos en lugares públicos donde comparten la demarcación las comisarías 14 y 15.   

Las fuerzas de seguridad aseguraron que este tipo de hechos violentos tienen que ver con las pandillas. Por ejemplo, un elemento policial que prefirió no revelar su nombre porque el caso está en investigación, expresó que una mujer, que servía como “bandera” (informante del Barrio 18), apareció muerta después de haber proporcionado información sobre un ataque armado que ocurriría entre clicas rivales de esta pandilla.   

“Ella, parada en una calle de Ciudad Real, estaba muy nerviosa y unos elementos se le acercaron para saber qué ocurría. No pudo contenerse e informó que un líder de una clica atacaría a otro de una rival. El sujeto, que logramos identificarlo, fue capturado con un bebé en los brazos y le incautamos armas de fuego en una pañalera”, indicó   

Días después, la joven mujer apareció muerta. No quiso protección policial, y solo dijo que quería irse a su casa, expresó la fuente.   

Ella apareció en un área de Ciudad Real envuelta en sábanas, descuartizada. Hasta ahora los registros de este tipo de casos alcanzan la decena, pero no solo en la demarcación de las comisarías 14 y 15, sino también en otras que están en las zonas 7 y 18 de la capital del país.   

Pero mientras todo esto ocurre los vecinos de Villa Nueva añoran con que haya seguridad. Esperan que la tan ansiada comisaría 15 en su nuevo edificio sea una realidad. Algo de seguridad tendrá que darles, dice, y sobre todo, a la comuna local, le podrá servir para ahorrar recursos e invertirlos en otros rubros.


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