Juan Ramón Meza: La contemplación dibujada

El artista construye con sus dibujos un registro fantasioso en el cual plasma sus impresiones e interrogantes de la existencia humana.

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El artista visual autodidacta ha dedicado los últimos 9 años al dibujo y la pintura. (Foto Prensa Libre: Juan Ramón Meza)
El artista visual autodidacta ha dedicado los últimos 9 años al dibujo y la pintura. (Foto Prensa Libre: Juan Ramón Meza)

Juan Ramón Meza guarda silencio mientras intenta recordar cuántas son las libretas que ha llenado hasta la actualidad. “Más de 20”, responde.

Asevera que desde 2011 -año en que estableció el dibujo como oficio – ha completado nueve libretas de manera “más consciente”. Un cuaderno por año en el que ha dejado registro de su vida a partir de cientos de dibujos e ilustraciones.

El número de diarios resultaría bajo, pero sería injusto calificarlo así, luego de saber que los más recientes -confeccionados a mano por el mismo Juan Ramón- se componen de aproximadamente 480 páginas cada uno.

“Llevo las libretas a todo lado. Soy una persona que no tiene mucha paciencia para la tecnología. Todo lo anoto en papel”, comparte el artista visual de 28 años.

Ilustrar y trazar es una necesidad para Juan Ramón. Confiesa que siempre está dibujando, por lo que no es de sorprender que antes de sus tres décadas, ya tenga más de una docena de libretas llenas de figuras y textos.

Dentro de la libreta más reciente, hay un hombre dibujado que dormita entre plantas de distintos tamaños. Al lado izquierdo aparece una llave. Debajo de esta e inferior a dos bloques de texto con firma de junio del 2020, una mano se asoma.

Una mirada a los apuntes cotidianos del artista visual. (Foto Prensa Libre: Juan Ramón Meza)

Juan Ramón plasma delicadamente lo que parece ser una anotación diaria, al lado de tres ilustraciones que cobran un valor emotivo y personal con el paso del tiempo. En ese acto de rayar, el artista deja ver sus más grandes inquietudes en forma de elementos de la naturaleza y la fantasía.

En el universo de Meza conviven perros, árboles, reptiles, troncos, mariposas, ramas, tortugas, almejas, aves, personas y muchos elementos más. Coexisten en manada, en pareja y por lo general, en solitario.

En las piezas gráficas de Juan Ramón hay una narrativa que evoca a la vida misma y su recorrido. En la serie Terreno Develado, un niño deja su lugar de cobijo y se adentra al mundo; representado como la naturaleza, el camino le presenta pasajes inesperados (buenos y malos).

Hacia el final de la historia dibujada, el escenario termina siendo positivo para el niño. Dicha narrativa fue continuada en Albor, serie que fue expuesta en marzo de este año, una semana antes del primer caso positivo por covid-19 en el país.

Meza cuenta que en Albor hay una búsqueda por el verdadero significado de cada persona, pero “a un precio” que corresponde al de atravesar obstáculos. En ese sentido, dice el artista, debe reconocerse la oscuridad y ser aceptada, pero sin darle poder.

“Albor l” pertenece a una serie publicada en marzo de este año. (Foto Prensa Libre: Juan Ramón Meza)

Desde que empezó a pronunciarse artísticamente lo tenía claro: “No me interesaba hablar de culturas, sino de la naturaleza. Me interesan esos lugares que son parte de nosotros, y que ya ni reconocemos. No quiero hablar de un tiempo, o de un lugar, sino del origen de lo que somos como humanos”, señala el artista.

En su obra intenta descifrar ese génesis, motivado por un interés fantasioso que comenzó cuando de niño veía y copiaba todo aquello que le atraía de las caricaturas y películas. “Siempre he sido muy curioso en lo estético”, comparte.

Sus referencias visuales provienen de distintos puntos de la historia del arte, e incluso, de la cultura popular. Gusta de las obras de pintores y escultores clásicos, los apuntes de Da Vinci, las ilustraciones de libros de botánica y biología del siglo XIX, y en cuanto a exponentes locales apunta a Arnoldo Ramírez Amaya, El Tecolote.

En “Luminaria” el artista plasma la contemplación en un rostro humano. (Foto Prensa Libre: Juan Ramón Meza)

Como resultado de esa ecléctica referencia, Juan Ramón evoca trazos minuciosos que se valen de cientos de puntos, líneas y sombras milimétricas. La plumilla y la tinta sobre el papel algodón son sus herramientas predilectas en un compromiso artístico que pretende la contemplación del dibujo en escalas menores.

Meza dice que prefiere trabajar en lienzos de tamaño reducido ya que de esa manera las personas pueden apreciar mejor los detalles de una escena. “Me gusta el formato pequeño por la intimidad a la que interpela. Las obras pequeñas requieren que uno se acerque”, dice convencido.

Formación y carrera

Juan Ramón defiende su obra de manera apacible y genuina. No hay grandilocuencia ni pretensión en sus declaraciones. Los méritos cosechados durante los últimos nueve años como ilustrador y pintor no alimentan un autobombo. Al contrario, cada vez lo hacen cuestionar sus piezas.

Desde 2011 ha figurado en exposiciones individuales y colectivas en espacios como la corporación Northern Trust en Miami, Estados Unidos; y a nivel nacional, en la subasta Juannio, las galerías El Attico, del Edificio de Correos, Proyecto Poporopo y Rozas Botrán, así como en el Museo de Arte Moderno Carlos Mérida donde se le confirió una mención honorífica durante el certamen Arte en Mayo de 2013.

De cara a su recorrido por dichos espacios, el artista gráfico dice sentirse satisfecho y agradecido. Sin embargo, expresa que se queda con la experiencia de cuestionar cada vez su obra desde esos espacios y la manera en la que ha podido mejorarla con el paso del tiempo.

Meza se ha hecho de un espacio en la actual escena artística en espacios como El Attico, Rozas Botrán y Juannio. (Foto Prensa Libre: Juan Ramón Meza)

Prueba de ello fue su última exposición, donde por primera vez integró más colores y texto. Asegura que Albor ha sido la serie que más lo ha retado debido a la extensión y la duración que implicó. “A través de la anchura de este proyecto llegué a conocerme y entenderme mejor”, comparte.

Y es que esto lo dice una persona que ha llegado a distintos espacios de arte en el país de con una formación autodidacta. No obstante, sus conocimientos se vieron perfilados en academias de arte cuando era joven, en el bachillerato que optó (artes y diseño gráfico), y en el Centro Municipal de Arte y Cultura, donde se encontró con las enseñanzas del multidisciplinario Marlov Barrios, a quien apunta como mentor y quien pasó a ser su amigo.

Exposiciones del artista

Personales:

  • Albor – Galería El Attico (2020)
  • Terreno Develado – Galería El Attico (2019)
  • Dinámicas Ferales –  Espacio Ce (2019)
  • Limbo / Frenesí – Proyecto Poporopo (2014)
  • Juan Ramón Meza – Galería Rozas Botrán (2012)

Colectivas:

  • Arte en Mayo – Galería Rozas Botrán (2020)
  • Juannio (2020)
  • Arte en Mayo – Galería Rozas Botrán (2019)
  • Coleccionable – Galería Rozas Botrán (2017)
  • Naturaleza Etérea – El Attico (2017)
  • Arte en Mayo – Galería Rozas Botrán (2017) *Obtuvo mención honorífica
  • Del Arte al Niño – Centro Empresarial Zona Pradera (2016)
  • Horizontes Artificiales – Edificio de Correos (2015)
  • Central American Art Exhibition – Northern trust (2014)
  • Colectiva Junkabal – Museo de Arte Moderno Carlos Mérida (2014)
  • Juannio – Museo de Arte Moderno Carlos Mérida (2014)
  • Arte en Mayo – Museo de Arte Moderno Carlos Mérida (2014)
  • Visiones – Proyecto Poporopo (2014)
  • Antología de Artes Visuales – Fundación Rozas Botrán Cayalá (2013)
  • Arte en Mayo – Museo de Arte Moderno Carlos Mérida (2013) * Obtuvo mención honorífica en dibujo a tinta
  • Series 2012 – Galería Die Augen (2011)

Meza también se formó desde la escultura y la experimentó junto al artista Sebastián Barrientos en su taller. Cuenta que, en aquella época, a sus 18 años, solía trabajar jornadas extensas al día y que, al llegar a casa, siempre dibujaba.

Durante ese periodo se percató que era desde las ilustraciones que quería manifestarse. A la fecha, también se ha manifestado desde la pintura.

A la pregunta de cómo es enfrentarse al mundo artístico en Guatemala siendo un creador que se manifiesta como autodidacta, Juan Ramón responde de forma sensata. Cuenta que cuando era más joven se preocupaba por ello y de alguna forma era un complejo.

La ilustración “Abrazamiento” es una pieza con tinta sobre papel de algodón. (Foto Prensa Libre: Juan Ramón Meza)

Hubo un tiempo en que se sentía menos, confiesa.  “He ido entendiendo la expresión de lo que hago. El arte no se sujeta solo con una formación académica”, agrega el artista quien sostiene a la vez que su curiosidad ha sido dirigida siempre de una forma introspectiva en el arte.

Juan Ramón explica que cada dibujo confeccionado durante los últimos años es una interpretación de una parte de sí mismo. Concluye: “A veces soy el perro, a veces un conjunto de aves o un pez. Es un estado de ánimo y las interrogantes de un tiempo determinado. Cada obra representa esas preocupaciones y esa búsqueda”.

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