Ídolos con pies de barro, la sombra en el deporte

Pareciera que  nadie en el de porte está alejado de la sombra del dopaje.  Pese a los constantes con troles a cargo de las agencias   antidopaje, algunos  deportistas consiguen logros importantes  a base de cócteles  de sustancias que aumentan  su rendimiento.

Manuel "El Gato" Medina dio positivo en la Vuelta a Guatemala 2013.<br _mce_bogus="1"/>
Manuel "El Gato" Medina dio positivo en la Vuelta a Guatemala 2013.

Las pocas alegrías que   brindan los deportistas  al ganar  una medalla en el  Ciclo  Olímpico, una vuelta ciclística o un campeonato mundial  se ven opacadas por resultados analíticos adversos  —positivos— luego de análisis médicos. La telaraña del   dopaje ha salpicado  al deporte en los últimos años.

Los esfuerzos por  evitar  que los atletas pongan  en peligro su  vida   no han funcionado para los expertos, quienes intentan erradicar este  mal que ataca  ahora a los  deportistas nacionales y que  se convierte en un mal recurrente en los últimos  años.

HISTORIAS TRISTES

Noticias negativas sobre   deportistas guatemaltecos  han ensombrecido los triunfos y han dejado un doloroso  sabor a los aficionados.

El caso más reciente  fue el  de Jeremías Saloj, quien   participó en el Mundial de Atletismo, efectuado en Moscú,  Rusia, donde la Federación  Internacional de Atletismo  le  practicó  las pruebas —sangre  y orina—  durante el evento,  que se llevó acabo del 10 al 18  de agosto pasado. Apenas había regresado y se enteró de  que los resultados arrojaron  que había utilizado eritropoyetina (EPO), una sustancia  prohibida.

Saloj terminó esa justa deportiva en el puesto 33, con un  tiempo de 2 horas, 20 minutos  y 40 segundos. Este era el  mejor tiempo para un guatemalteco en esta prueba, en  toda la historia.

 Hace 11 años

En el 2002, al concluir los  Juegos Centroamericanos y  del Caribe, el tirador Enrique  Brol fue despojado de dos me dallas de oro.

Brol, quien dio positivo  con el anabólico estanozolol,  aceptó posteriormente que  había consumido un suplemento vitamínico para desarrollar masa muscular, y que  durante la competencia tomó   pastillas para dormir.

 LA MÁS DOLOROSA

 El ciclista Lizandro Ajcú,  quien había ganado la Vuelta a  Guatemala en el 2004, tuvo  que entregar el título porque  consumió isoformas de  EPO.

La noticia sacudió al ciclismo nacional, especial mente porque en esa edición  cuatro  pedalistas obtuvieron  resultado analítico adverso.

Ajcú, además,  había dado  una alegría importante a los  seguidores del ciclismo, luego  de que el último campeón  guatemalteco fuera, en el  2000,  Fermín Méndez.