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Irak comienza ofensiva para recuperar Ramadi

Las fuerzas iraquíes, ayudadas por milicianos chiitas, lanzaron este martes una ofensiva con el objetivo de aislar a los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) en la provincia clave de Al Anbar, antes de intentar recuperar su capital, Ramadi.

Combatientes iraquíes se movilizan en las afueras de la refinería de Baiji al norte de Tikrit. (Foto prensa Libre:AFP).

Combatientes iraquíes se movilizan en las afueras de la refinería de Baiji al norte de Tikrit. (Foto prensa Libre:AFP).

El anuncio de la operación se realizó un día después de que la Casa Blanca declarara que había intentado rebajar las tensiones con Bagdad, después de que el secretario de Defensa estadounidense, Ashton Carter, hubiera acusado al ejército iraquí de adolecer de una “falta de voluntad” frente al EI.

Ramadi, capital de la provincia de Al Anbar, la mayor de Irak, había resistido durante meses al asalto de los yihadistas, que finalmente la conquistaron el 17 de mayo después de una amplia ofensiva y una retirada caótica de las fuerzas iraquíes.

El primer ministro iraquí, Haider Al Abadi, prometió recuperar esta región de manos del EI, quien controla la mayoría de la provincia de Al Anbar (oeste) extendiendo sus límites desde la región de Bagdad hasta las fronteras siria, saudí y jordana.

Para ello, requirió la implicación de las Unidades de Movilización Popular, una fuerza paramilitar de mayoría chiita que ayudó al ejército a arrebatarle la ciudad de Tikrit a los yihadistas.

En el marco de la operación iniciada este martes, las fuerzas iraquíes y los paramilitares chiitas se dirigirán desde el sur de la provincia del Saladino, fronteriza con Al Anbar, hacia las regiones desérticas del noreste de Ramadi para aislar a los yihadistas y preparar la ofensiva para retomar la capital provincial.

La fuerza paramilitar indicó que unos 4 mil hombres avanzaban hacia el límite norte de Ramadi.

– ‘A tus órdenes, Husein’ –

El objetivo de la misión “A tus órdenes, Husein” es “liberar las regiones situadas entre Saladino y Al Anbar, y tratar de aislar la provincia de Al Anbar“, explicó Ahmed Al Asadi, portavoz de las Unidades de Movilización Popular.

Husein es uno de los imanes más venerados por la comunidad musulmana chiita, mayoritaria en Irak.

Las fuerzas gubernamentales, reforzadas por tribus sunitas y milicianos chiitas, consiguieron retomar una parte del territorio perdido al este de Ramadi y avanzaron hacia el sur y hacia el oeste de la ciudad, retomando la zona de Al Taesh.

“Las fuerzas iraquíes y Hashd al Shaabi han cortado, desde el sur, todas las vías de abastecimiento del EI para Ramadi“, informó un miembro del consejo provincial, Arkan Jalaf al Tarmuz.

bombardeos han lanzado las fuerzas aliadas en Irak contra el Estado Islámico pero no han conseguido expulsarlos del lugar.


La pérdida de esta capital provincial constituyó un revés para el poder iraquí y para su gran aliado estadounidense, implicado junto a otros países árabes y occidentales en una campaña aérea contra el EI en Irak y la vecina Siria.

Tras las críticas del secretario de Defensa estadounidense, el vicepresidente de Estados Unidos Joe Biden telefoneó el lunes recién pasado a Abadi para reconocerle “la valentía y el enorme sacrificio” de los soldados del ejército iraquí frente al EI y reafirmar el apoyo de su país al gobierno iraquí.

– Cambiar de estrategia –

Sin embargo, la caída de Ramadi también puso en cuestión la estrategia estadounidense.

Los más de 3 mil bombardeos aéreos de la coalición liderada por Washington no han conseguido impedir el avance del EI, que ha extendido su “califato“, proclamado en junio del 2014, entre Siria e Irak.

Unos 55 mil habitantes han huido de Ramadi según la ONU. Pero a buena parte de ellos se les impidió que pasaran a otras provincias por miedo a que sean infiltrados de los yihadistas.

“Miles de personas que huían de Ramadi están bloqueadas en puntos de control o se les impide entrar en zonas seguras“, señaló el Comité Internacional de Socorro, una oenegé de ayuda a los refugiados.

En enero del 2014 el grupo yihadista tomó el control de varios sectores de Al Anbar y cinco meses después consiguió tomar varias regiones al norte y este de Bagdad.

En Siria, aprovechando la guerra civil, el grupo yihadista se amparó de extensas regiones en el 2013 y el pasado 21 de mayo consiguió controlar la ciudad antigua de Palmira, en el desierto fronterizo con Irak.

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