Parlamento de Cataluña aprueba declaración de inicio de ruptura con España

El parlamento de Cataluña aprobó este lunes una resolución declarando el lanzamiento de un proceso de secesión de España con el objetivo de proclamar una república independiente a más tardar en 2017.

Publicado el
Diputados catalanes que apoyan la independencia de Cataluña, aplauden después de aprobada la resolución. (Foto Prensa Libre: AFP).
Diputados catalanes que apoyan la independencia de Cataluña, aplauden después de aprobada la resolución. (Foto Prensa Libre: AFP).

Los dos grupos independentistas de la cámara aprobaron con 72 votos favorables de 135 una resolución donde declaran “el inicio del proceso de creación del Estado catalán” que “no se supeditará a las decisiones del Estado español”.

El resultado de la votación fue recibido con un largo aplauso de los nacionalistas, mientras que algunos diputados antiseparatistas desplegaron grandes banderas catalanas y españolas.

“Damos inicio a un nuevo Estado (…) Esto ya no tiene freno”, aseguró durante el debate parlamentario el diputado Raúl Romeva, de la transversal coalición independentista Juntos por el Sí, del presidente en funciones Artur Mas.


Tras las elecciones regionales del 27 de septiembre obtuvieron 62 diputados que, junto a los 10 escaños obtenidos por los independentistas de extrema izquierda de la CUP, les sirvieron para aprobar esta resolución.

También deben encontrar un acuerdo para formar el nuevo gobierno y, sobre todo, para elegir a su presidente. El principal candidato es Artur Mas pero necesita del apoyo de la CUP, que lo rechaza por su liberalismo y los escándalos de corrupción en su formación CDC.

Por la tarde se iniciará el debate al respecto y las posiciones se mantienen muy alejadas. Si no hay acuerdo antes del 9 de enero, la región deberá celebrar nuevas elecciones.

Estas diferencias ideológicas no fueron obstáculo para tirar adelante “este acto de ruptura”, tal y como lo definió la diputada de la CUP Anna Gabriel.

“Es el desafío más grande que hemos tenido en la democracia en los últimos 30 años”, aseguró la líder de la oposición, Inés Arrimadas, del partido centroliberal Ciudadanos. “Esto tiene tan poco sentido que no han sido capaces de convencer a una mayoría de catalanes”, añadió.

De hecho, a pesar de la mayoría parlamentaria, los independentistas solo obtuvieron un 48% de los sufragios de las elecciones, presentadas como un plebiscito sobre la secesión ante la negativa del gobierno español de Mariano Rajoy a conceder un referéndum en la región.

Recurrirá la declaración

El jefe del gobierno español Mariano Rajoy anunció que presentará un recurso ante el Tribunal Constitucional para invalidar la resolución aprobada este lunes por el parlamento regional de Cataluña declarando el lanzamiento de un proceso de secesión.


“Solicitaré la inmediata suspensión de esta iniciativa y de todos sus efectos”, aseguró Rajoy en una comparecencia televisiva poco después de que las fuerzas independentistas catalanas aprobaran la resolución donde declaran “el inicio del proceso de creación del estado catalán”.

El recurso se interpondrá el miércoles después de una reunión extraordinaria del consejo de ministros, dijo Rajoy. Si el Tribunal Constitucional acepta el recurso, la resolución quedaría automáticamente suspendida de forma cautelar hasta que los magistrados decidieran su veredicto definitivo.

Pero desde el bando independentista quieren seguir adelante de todos modos. En su resolución se especifica que este proceso de secesión “no se supeditará a las decisiones del Estado español, en particular del Tribunal Constitucional”.


“El gobierno que presido no va a permitir que esto continúe”, aseguró Rajoy. “Estamos decididos a utilizar todos los medios que el Estado de Derecho ha puesto a disposición de la democracia para defender la propia democracia”, añadió.

Entre estos medios, están la posible inhabilitación de los cargos públicos que desobedezcan al tribunal o, incluso, la suspensión de la autonomía de la región, un extremo contemplado por la Constitución española.


El jefe de gobierno conservador se reunirá el martes con el secretario general del partido socialista y líder de la oposición, Pedro Sánchez, con quien ya se vio recientemente en una ronda de contactos con el resto de líderes políticos para forjar un acuerdo frente al independentismo catalán.

“Tengo la certeza, después de escuchar las opiniones de todos y constatar su apoyo, de que la mayoría de la sociedad española está unida ante este desafío”, dijo.

Los independentistas “no van a romper nada”, aseguró Rajoy.

Su movimiento cuenta con el beneplácito del partido socialista PSOE y del centroliberal Ciudadanos que, a pesar de las elecciones legislativas del 20 de diciembre, decidieron aparcar sus diferencias para hacer frente común ante la secesión.

Sólo el partido de izquierda Podemos se desmarcó, defendiendo un referéndum de autodeterminación para resolver este conflicto que marcará la campaña y la próxima legislatura.

Sin embargo, la propia resolución advierte que el parlamento regional no se supeditará a las decisiones de este Tribunal mientras dure este proceso, que debería culminar en 2017 con un referéndum para aprobar la constitución del nuevo país.

Panel electrónico donde se reflejan los votos de los diputados tras aprobarse la resolución independentista. (Foto Prensa Libre: EFE).

La resolución incluye también un llamamiento a renegociar la abultada deuda de la administración pública y a iniciar inmediatamente la construcción de una administración tributaria independiente.

Ante tal desafío, inaudito en la democracia española, el gobierno español aprobó recientemente una reforma del alto tribunal que le permitiría inhabilitar a aquellos dirigentes que desobedezcan sus sentencias y desde hace semanas plantea la posibilidad de suspender la autonomía catalana.

“En Cataluña tenemos el presupuesto regional más alto de España y más competencias que ninguna otra región de Europa. Ustedes lo están poniendo todo en riesgo en un acto irresponsable”, dijo el líder del PP regional, Xavier García Albiol.

Un grupo de partidarios de la unidad de España protestan ante el Parlamento de Cataluña por la aprobación de la resolución independentista. (Foto Prensa Libre: EFE).

Esta declaración culmina una escalada de tensión entre Barcelona y Madrid desde 2010, cuando el Tribunal Constitucional recortó ampliamente las competencias adquiridas por Cataluña en un estatuto regional aprobado en 2006, frustrando las aspiraciones de un mayor autogobierno dentro de España.

El independentismo, antes minoritario, creció exponencialmente a la sombra de la crisis económica y desde 2012 reclamó insistentemente un referéndum sobre la independencia de esta región de 7,5 millones de habitantes y con una quinta parte de la riqueza española.

Mas propone ir juntos

El presidente del Gobierno regional catalán en funciones y candidato a la reelección, Artur Mas, tendió hoy la mano a todos los que creen en la independencia de esta región española, reto “gigantesco” para el que dijo “no sobra nadie”.

Más, presidente de Cataluña (noreste) desde 2010, se presenta a la reelección ante un Parlamento con mayoría independentista surgido de las elecciones del pasado 27 de septiembre, fecha que hoy calificó como “punto de inflexión”.

Su grupo parlamentario, Junts pel Sí (Juntos por el sí) -que planteó las elecciones como un plebiscito sobre la independencia- consiguió en septiembre 62 de los 135 escaños de la cámara, por lo que necesita el voto de los diez diputados de la CUP (izquierda radical independentista) para ser elegido.

Sin embargo, este grupo se ha negado hasta ahora a apoyarlo porque lo relaciona con los casos de corrupción aparecidos en su partido (Convergencia) y una política de recortes en el gasto social.

En su discurso de investidura, el presidente en funciones del gobierno regional catalán advirtió de que en el proceso para culminar el “gigantesco” reto de la independencia se necesita “a todo el mundo que crea” en el proyecto porque en esta transición “de la autonomía al Estado” (…) “no sobra nadie”.

Mas defendió que el proceso soberanista no es “contra España” sino a favor de “soluciones beneficiosas” para todas las partes, al tiempo que consideró que “hay margen para el diálogo y la negociación” si el Estado deja de “dinamitar puentes de entendimiento”.

“Estamos legitimados para buscar un nuevo Estado y tenemos una mayoría, no para gestionar la autonomía cada vez mas escasa que tenemos, sino para construir un nuevo Estado” en el plazo de 18 meses que prevé la hoja de ruta de su grupo político, añadió.

Cataluña, con 7,5 millones de habitantes, es una de las regiones más ricas de España y aporta casi el 20 % del PIB estatal.

El candidato a la reelección como presidente regional catalán también afirmó que “todos los que quieran un referéndum lo tendremos, el de ratificación de una Constitución catalana en la elaboración de la cual todos estamos llamados a participar”.

En su intervención ante el Parlamento, Mas denunció lo que a su juicio es la “pseudodemocracia” española que no tiene en cuenta los resultados de las elecciones catalanas del 27 de septiembre, que han dado “por primera vez en la historia una mayoría netamente independentista”.

Opinó no obstante que el proceso quedará “encallado” al menos “durante un tiempo” si no resulta investido presidente y, por tanto, no se constituye un gobierno en Cataluña.

Si Mas no es elegido en la votación parlamentaria prevista para mañana, para la que necesita mayoría absoluta, habría otra el próximo jueves.
En este segundo caso ya sería necesaria la mayoría simple, pero Mas tampoco lograría la investidura si no cuenta con apoyos de otros grupos del Parlamento, pero, de momento, ninguno le respalda.

La Cámara catalana cuenta con seis grupos: además de los independentistas de Junts pel sí y la CUP, hay otros 63 diputados de cuatro formaciones: Ciudadanos (liberales centristas), PSC (socialistas), Si que es Pot (izquierda) y PP (centroderecha), todos ellos contrarios a este proceso de independencia.

Tras la intervención del presidente catalán en funciones, el pleno de investidura se suspendió hasta mañana, cuando intervendrán los representantes de los grupos parlamentarios y después tendrá lugar la votación.