Así son los murales de Luis Caal, el artista guatemalteco que se inspiró en los mayas

Luis Caal se encuentra pintando murales que recuerdan pasajes del Popol Vuh, el libro sagrado de los mayas, en el Centro de Desarrollo Artístico Integral (CDAI), en San Juan Sacatepéquez. El centro recibe cada semana a cerca de 300 familias que llevan a sus niños a aprender música.

Durante 15 años el Centro de Desarrollo Artístico Integral, CDAI ha sido cuna para el aprendizaje musical de niños de San Juan Sacatepéquez y las comunidades aledañas.  (Foto Prensa Libre: Ingrid Reyes).
Durante 15 años el Centro de Desarrollo Artístico Integral, CDAI ha sido cuna para el aprendizaje musical de niños de San Juan Sacatepéquez y las comunidades aledañas. (Foto Prensa Libre: Ingrid Reyes).

Para llegar al Centro de Desarrollo Artístico Integral (CDAI) se recorren un poco más de 30 kilómetros desde la ciudad capital.  Está ubicado en San Juan Sacatepéquez, lugar conocido como La tierra de las flores.

 

Luis Caal con sus pinceles, brochas y algunos aerosoles está renovando con su arte los espacios de CDAI.  Es este lugar cerca de 246 familias con niños hasta adolescentes aprenden música cada sábado y algunos días entre semana.

El proyecto  tiene 15 años de existir y han salido talentos como el de Marlyn Yahaira Tubac Toj, actualmente con 9 años de edad y quien ha representado en escenarios a nivel nacional e internacional y ha estado con orquestas sinfónicas, cuartetos y cameratas.  El siguiente vídeo publicado en Prensa Libre en 2017 muestra parte de su arte.

El día de la visita, la segunda semana de junio, estaba el profesor invitado, Igor Sarmientos.  El músico guatemalteco y destacado reside fuera de Guatemala, estaba en el centro dando una clase a los estudiantes que se están formando.  Como él, a lo largo de 15 años, han participado otros grandes artistas que visitan las instalaciones.

Igor Sarmientos durante su visita a CEDAI, en San Juan Sacatepéquez. (Foto Prensa Libre: Ingrid Reyes).

Este proyecto nació en el 2004 como una propuesta apoyada por World Vision Guatemala. En el área donde fue ubicado el CDAI funcionaba un centro de capacitación de carpintería y se convirtió para la enseñanza de música a niños. Comenzó con el préstamo de instrumentos, 80 niños estudiantes comprendidos entre las edades de 8 y 10 años y cuatro maestros de música.

Actualmente trabajan cerca de 30 maestros quienes ofrecen su trabajo ad honórem, es decir sin ninguna retribución más que la satisfacción de ver a los  niños en su aprendizaje.

Al respecto, Sarmientos hace una reflexión sobre este y otros proyectos que existen en el país, “cómo es posible que un músico no tenga salario, el arte y educación el pivote de la sociedad y tendrían que recibir una retribución por esta labor”, dice.  El maestro también está impresionado por el talento musical que ha encontrado en el centro educativo.

Estudiantes de música se reúnen cada sábado para practicar un instrumento. (Foto Prensa Libre: Ingrid Reyes)

Esta realidad que vive el centro ha hecho que un gran número de maestros se retiraran del mismo y actualmente, para que el proyecto subsista, se creó la Asociación Ri Nab’ey Qach’abal, integrada por ex-alumnos quienes, en su mayoría, son los que dan clases y buscan una manera de convertir el proyecto en autosostenible.

“Amamos este proyecto y queremos verlo crecer y seguir este mismo trabajo que nos transformó cuando eramos niños”, dice Kieffer Thomé, uno de los catedráticos y quien llegó a los 14 años como estudiante.

El primer mural de Caal, una bienvenida al arte y la cultura 

Caal ha destacado en dibujo digital, pintura y dibujo en los medios tradicionales así como el muralismo urbano. Ha participado en exposiciones internacionales en Roma Italia en Galería La Pigna y Angélica, en Santo domingo República Dominicana, Museo de las Casas Reales y Madrid España Galería ABC, por medio del Centro Cultural de España en Guatemala.

A nivel nacional ha participado en exposiciones colectivas desde 2014 hasta la fecha en Arte en Mayo, Galería Rozas Botrán, Galería Ana Lucía Gómez, Galería G&T Continental, Galería del Inter, Galería KM. 0 del Palacio Nacional de la Cultura, MUSAC, Biblioteca Nacional de Guatemala, Colectiva Junkabal, Colectiva Meraky, el Banco de Guatemala entre otras.

Su primer mural se llama La casa de los jaguares, está entre la naturaleza y está basado en la creación.  Aparecen escrito en glifos los nombres de los primeros hombres que fueron formados llamados  Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam.  También se hace referencia a las pléyades,  las estrellas comparadas con siete hermanas de la mitología que eran perseguidas por Orión.

Niña músico frente al mural La casa de los jaguares. (Foto Prensa Libre: Ingrid Reyes)

El segundo mural, un encuentro con el tiempo

Como artista plástico Caal parte de la línea como base para las composiciones de su obra. Esto se refleja claramente en su dibujo, pero que de igual forma se manifiesta en su obra pictórica, la cual nos habla de temas diversos. Influenciado por los paisajes volcánicos de Guatemala y temas urbanos de la cotidianidad que nos atraviesa como sociedad.

Su segundo mural se llama La energía cósmica del Kan.  En la cosmovisión Maya, la serpiente representa el tiempo.  En éste también están los 20 nawales  o energías que encierran el calendario maya y una segunda fase incluirá la representación de los 19 meses mayas.

El director del CDAI, Virgilio Pirir, expresa que estos murales representan identidad.  “Nos sentimos a gusto, muestra la belleza de la cultura maya y refleja en el arte las tradiciones de nuestros abuelos.  Esperamos que más personas vengan y nos acompañen a observarlos mientras escuchan la música que nace en este lugar”, agrega.

Luis Caal frente a su mural. (Foto Prensa Libre: Ingrid Reyes)

Caal comenta además que los murales son parte de su pasión porque crea una galería pública en los espacios, “la gente no tiene que estar en una galería o un museo para tener contacto con el arte”, agrega.

En el salón donde se encuentra el kan es donde comienza la preparación de los estudiantes del centro.  Los niños tendrían que llegar a su aprendizaje desde el vientre materno, pero las madres o padres solo se atreven a llegar con los bebés en brazos.  Cerca de 150 bebés están desde cero edad hasta los cuatro años.

Dentro de esta aula reciben estimulación temprana y se dan los primeros acercamientos al ritmo y movimiento, explican Mónica Aquino y Mirla Cuxe, catedráticas del programa.

Aquí los padres de familia se integran para jugar con los niños y así aprenden los primeros pasos de la música, una regla del método que inventó el violinista japonés llamado Shinichi Suzuki.  El  método Suzuki invita a los padres a aprender a tocar un instrumento y enseñarle al niño, para así transmitir esto a sus hijos, y esta es una parte esencial en el aprendizaje en CDAI.   En el siguiente video es observa a las catedráticas junto a los padres de familia y los niños en sus primeros años.

Existe un tercer mural realizado por Caal, pero este fue en colaboración con los artistas Yamanik Pablo, Berta Chirich y Joel Simón, es parte de tres murales más que se encuentran en distintos lugares, tanto en San Juan Sacatepéquez como en Chimaltenango y están inspirados en tejidos de trajes regionales.  Este ejemplifica el de San Juan y está formando una rueda del tiempo infinito y un glifo en el centro que expresa el mensaje “nuestra casa”.

Un mural inspirado en tejidos típicos de San Juan Sacatepéquez. (Foto Prensa Libre: Ingrid Reyes)

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