Robin Williams y las últimas horas antes de su muerte (la tristeza, las adicciones y las alarmas que nadie supo escuchar)

Este miércoles 21 de julio el actor estadounidense Robin Williams estaría cumpliendo 70 años y después de su deceso en 2014, sigue generando dudas.

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El actor Robin Williams murió a 63 años en su casa de California. (Foto Prensa Libre: EFE)
El actor Robin Williams murió a 63 años en su casa de California. (Foto Prensa Libre: EFE)

Fue el 11 de agosto de 2014, cuando el actor Robin Williams fue hallado sin vida en su residencia de California, EE. UU.

El artista murió a los 63 años, trabajó por más de cuatro décadas en la industria cinematográfica y logró varios reconocimientos por su participación en la pantalla grande.

Popularizó filmes como Mork & Mindy (1978), El club de los poetas muertos (1989), Jumanji (1995), Patch Adams (1998), y El hombre bicentenario (1999) entre otros.

Su muerte, para algunos misteriosa, generó un sinfín de interrogantes que hasta la fecha continúan sin respuestas.

Según la investigación de Dave Itzkoff, redactor de Cultura del diario The New York Times, reveló los días más oscuros del actor en el libro Robin.

Con testimonios de familiares y amigos cercanos al comediante, los textos de Itzkoff describen los últimos días que la estrella de Hollywood atravesó y que lo precipitaron al suicidio.

Ser diagnosticado con Parkinson y con el síndrome de demencia con cuerpos de Lewy, sumado al declive de su carrera y a su segundo divorcio, sumieron en la depresión a Robin Williams, el actor y comediante que tantas veces hizo reír a multitudes con su participación en la pantalla grande.

Según la publicación de Itzkoff, Williams ya no era el de antes, sus dolencias comenzaron en 2013. Además, el actor tenía problemas de visión, indigestión, resfriados, dificultades para orinar, no podía conciliar el sueño, y sufría de temblores en su brazo izquierdo.

La tristeza y frustración que llevaba por dentro llevó a Williams a tomar la lamentable decisión de quitarse la vida el 11 de agosto de 2014, de acuerdo con lo narrado por el comediante Billy Crystal (su gran amigo), Zak Williams (su hijo mayor) y Cheri Minns (su maquillista), en el libro de Itzkoff.

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“No lograba escapar de la depresión, la confusión y la angustia eterna, lo que finalmente lo llevaría a quitarse la vida”, reveló Tylor Norwood en el documental El deseo de Robin, y en el que indaga en los efectos que la enfermedad mental provocó en Williams y en cómo la estrella de Hollywood luchó contra sus alcances.

En esa producción participó Bruce Miller, un neurólogo que sostuvo que la demencia con cuerpos de Lewy es una enfermedad devastadora, mortal, rápida y progresiva.

“Estuve viendo cómo afectó a su cerebro. Me di cuenta de que ésta era la forma más terrible de Demencia con cuerpos de Lewy que había visto jamás. No había ningún área que no estuviese afectada. Me sorprendió mucho que Robin Williams pudiera caminar o moverse”, dijo Miller.

Las adicciones

Las adicciones son el talón de Aquiles de muchos famosos y en julio de 2014, medios internacionales revelaron que Robin Williams fue sometido a tratamientos para controlar las suyas.

En esa ocasión, el ganador de un Óscar por Good Will Hunting, contaba con un largo historial de abuso de cocaína y alcohol que comenzó a principios de la década de 1980. Aunque durante 20 años estuvo sin consumirlas, recayó en el 2006 y fue internado en un centro de rehabilitación.

Según su representante, Williams optó en ese año por recurrir a ayuda profesional nuevamente como medida de precaución, pero no habló de recaída.

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La despedida

La noche del 10 de agosto de 2014, Williams llegó a su casa, conversó con su pareja y se dirigió a una habitación donde dormía solo. “Como siempre hacíamos, nos dijimos el uno al otro: Buenas noches, mi amor’”, recordó Susan Schneider, con quien sostenía un vínculo sentimental.

De acuerdo con el relato de Schneider, la estrella de Hollywood no podía conciliar el sueño y esa noche se llevó un iPad para leer y cerró la puerta. Al día siguiente, la puerta permanecía cerrada y su pareja pensó que por fin Robin había podido descansar. Sin embargo, el tiempo siguió y no hubo señales, razón por la que se preocupó.

Schneider llamó a Rebecca y Dan, los amigos cercados de Robin y a quienes les había dejado unos relojes la noche anterior y ellos llegaron a la residencia de la estrella de Hollywood.

A las 11.42 horas del 11 de agosto de 2014, Rebeca decidió forzar la puerta y se encontró con una escena que probablemente nunca olvidará. Momentos después se reveló que Robin había fallecido y los cuestionamientos sobre su deceso comenzaron.