Tom Hanks, el rostro de héroes comunes, cumple 60 años 

Con dos óscar de cinco nominaciones y una imagen pública impecable, el actor Tom Hanks es uno de los grandes rostros de Hollywood, y a sus 60 años aún tiene mucho por recorrer. 

Tom Hanks es uno de los actores que se ha convertido en uno de los grandes de Hollywood. (Foto Prensa Libre EFE)
Tom Hanks es uno de los actores que se ha convertido en uno de los grandes de Hollywood. (Foto Prensa Libre EFE)

Actor, productor, director y guionista, el ganador de dos premios Óscar, por Philadelphia  (1993) y Forrest Gump  (1994), Tom Hanks, cumple este sábado 60 años sin perder un ápice del carisma que le ha convertido en uno de los actores más taquilleros, queridos y respetados de Hollywood.

Como un repaso a su trayectoria,   el canal TCM transmitirá las cintas La hoguera de las vanidades, Ladykillers y Atrápame si puedes, y  el documental Tom Hanks.

Sus multiples personajes

Su historia comenzó un día como hoy pero en 1956, en Concord (California, EE. UU.). Aunque su infancia no fue feliz, debido al divorcio de sus padres cuando tenía 5 años, entrada la  juventud el teatro se convirtió en su escape de la   soledad.

Quizá por eso  suele decir: “El cine tiene el poder de hacer que no te sientas solo, aunque lo estés”.

La primera película que protagonizó fue la comedia romántica Un, dos, tres… splash junto a  Daryl Hannah en 1984. El género parecía perseguirlo, pues luego llegaron Despedida de soltero (1984) y Esta casa es una ruina (1986).


Su talento fue más que evidente en Big (1988),  donde  interpretó a un niño de 13 años atrapado en  el cuerpo de un adulto. Hanks fue postulado a los premios Óscar.

En 1990 actuó en Joe contra el volcán junto a Meg Ryan, y lograron la química romántica perfecta en la pantalla, por lo que más tarde protagonizaron  Sintonía de amor (1993) y  Tienes un e-mail (1998). El año pasado volvieron a coincidir en Ithaca.

Hanks no se encasilló en la comedia romántica, el drama lo llevó a una nueva etapa en su carrera con  La hoguera de las vanidades (1990).

Este cambio permitió ver su versatilidad y talento para encarar personajes comunes que se vuelven héroes,  como el abogado Andy Beckett diagnosticado con VIH, en  la película Philadelphia, papel que puso el premio Óscar a mejor actor entre sus manos en 1993.


Al año siguiente la Academia volvió a entregarle la estatuilla por Forrest Gum, película que el pasado 6 de julio cumplió 22 años de su estreno.

El prestigio de Hanks siguió subiendo enteros con películas con las que siguió demostrando que sabía imprimir veracidad a cualquier personaje que le propusieran. Apollo 13   (1995) , Saving Private Ryan  (1998) , The green mile   (1999) , Naúfrago   (2000) o Road to Perdition   (2002) contribuyeron a crear una carrera envidiada por todos los actores de su generación.

Pero Hanks no se durmió en los laureles y siguió eligiendo los papeles que mejor iban con su personalidad.

Así llegó The Terminal   (2004) , la más taquillera Da Vinci Code  (2006) o Charlie Wilsons War   (2007) , sin olvidar que es la voz en la versión estadounidense de uno de los personajes cinematográficos de animación más populares de todos los tiempos, el Woody de Toy Story.

En los últimos años ha encarnado nada menos que a Walt Disney en la deliciosa Saving Mr. Banks   (2013) y a un ciudadano corriente metido a espía en su última gran interpretación, la de James Donovan en Bridge of Spies   (2014) .

Una película que supuso una nueva colaboración con Steven Spielberg, con el que ha formado un interesante binomio en Saving Private Ryan, Catch me if you can  o en las miniseries Band of Brothers  y The Pacific.

Una enorme lista de grandes películas que hacen de Hanks uno de los actores más respetados de la cinematografía actual y uno de los más rentables de Hollywood.

A lo que se une una perfecta imagen pública por su amabilidad y por la ausencia total de escándalos, algo poco habitual entre las estrellas del cine.

Padre de cuatro hijos -uno de ellos, Colin, es también actor-, y casado en segundas nupcias con la actriz Rita Wilson desde 1988, Tom Hanks es lo más parecido a una estrella del cine clásico que existe en el cine de hoy.