Textiles guatemaltecos y colores vibrantes reinan en el cierre del MBFGT 2016

Las creaciones de los diseñadores guatemaltecos Eduardo Figueroa, Karla Garzaro y la firma Mayanz, junto a la propuesta de la española Ágatha Ruiz de la Prada, pusieron punto final a los tres días de glamur del Mercedes Benz Fashion Guatemala 2016.  

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La propuesta de Esduardo Figueroa mezcló tejidos guatemaltecos. (Foto Prensa Libre: Estuardo Paredes)
La propuesta de Esduardo Figueroa mezcló tejidos guatemaltecos. (Foto Prensa Libre: Estuardo Paredes)

Inspirada en los barriletes de Sumpango, Sacatepéquez, la colección Sik’inelab Mensajeros 2017 del diseñador Eduardo Figueroa fue una propuesta que mezcló la tradición con la modernidad. 

Los colores fucsia, rojo, amarillo, verde y negro evocaron los tonos utilizados en los barriletes gigantes que elevan mensajes al cielo. Piezas de día, para cóctel y vestidos de noche invernal desfilaron, elaborados con textiles regionales de diversas partes del país combinados con telas de distintos tipos y con trabajo en mostacilla.

Al final de la noche, Figueroa resultó ser el ganar del premio al Diseñador del año, con el que obtuvo el pase para exponer sus creaciones en el Mercedes-Benz Fashion Costa Rica.

Karla Garzaro presentó sus diseños bajo el nombre A future We Want, con los que buscó reflejar la guerra, la desnutrición y la destrucción del mundo. Una pasarela llena de blanco y negro, con pinceladas de amarillo y rojo sobre telas que se movían con fluidez.

Sin temor a mezclar los emblemáticos textiles tradicionales guatemaltecos fabricados en telares con materiales como neopreno, cuero o lona, la firma Mayan exhibió sus colección Guatendenciamulticolor.


Como testigo de la presentación estaba Celeste Morales Cruz, Rabín Ajaw 2016.

Para concluir la noche y poner punto final a la MBFGT 2016, una explosión de color se observó en el escenario con la presentación de los diseños de la española Ágatha Ruiz de la Prada.

Piezas a las que ella llama “ponibles” se expusieron en la pasarela, en las que lunares, corazones, rayas y figuras geométricas no podían faltar como toque distintivo de la madrileña.

Zapatos, bolsos y lentes se incluyeron en la colección, que  culminó con un alegre desfile al que se unió Ágatha Ruiz de la Prada.