Vida

¿Perdido en la era digital?

El año pasado un libro  derribó algunas de mis convicciones respecto a restringir el uso de la tecnología en mis hijos.  “La nueva niñez, criando niños para triunfar en un mundo conectado” de Jordan Shapiro me ayudó a entender el fondo de mis razones y a replantear mi postura al respecto.

Los riesgos que los niños y jóvenes corren a consecuencia del  uso inapropiado de la tecnología van desde lo fisiológico, intelectual hasta lo psicológico.

Un estudio del Centro Médico del Hospital Infantil de Cincinnati publicado en “JAMA Pediatrics”, publicado en noviembre de 2019, ofrece evidencia sobre cómo la materia blanca del cerebro, esencial para el desarrollo del lenguaje y la alfabetización en niños preescolares así como de sus habilidades cognitivas, puede alterarse debido al uso excesivo de pantallas.

Hay decenas de estudios sobre los efectos negativos   pero como reitera  Shapiro,  vivimos en un mundo digital y como familia debemos adaptarnos y aprender lo más rápido posible para ayudar a nuestros hijos a navegar en él.  A continuación unos consejos.

Primero:  desvincule las asociaciones negativas del uso de la tecnología, es ya un estilo de vida y se trata de algo más que una entretención,  amenaza o  herramienta.

Segundo:   Cultive comportamientos saludables en espacios digitales y ponga el ejemplo.  ¿No sabe cómo? Pregunte.  Indague primero en qué espacio digital se mueven más sus hijos, investigue un poco y luego atrévase a pedirles a ellos que le enseñen (resista juzgar a la primera), de ser posible conviértase en el compañero de juegos digitales de su hijo o hija.

Tercero:  libertad no es libertinaje.  Permita el acceso, no el exceso.  La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda  para  menores de 18 meses únicamente el  chat en video.  De 18 a 24 meses, contenido de alta calidad y en compañía de un adulto.  De 2 a 5 años solo 1 hora al día y que sea contenido de calidad.  En adelante la AAP recomienda estrategias a la medida, siempre cuidando más la calidad que el tipo de medio o la cantidad de tiempo de exposición.  No es lo mismo dos horas en un juego violento como “Natural Selection” que  buscar estrellas en Google Sky.

Cuarto:  ¿Qué es tiempo de calidad vinculado a la tecnología?  Sitios, apps, juegos que propician la interacción.  Opciones que se alejan de solo presionar botones, desplazarse de un lado a otro  o solo ver de manera fija una pantalla.  Evitar contenido violento.   Evite las versiones gratuitas de apps y programas llenos de publicidad que fácilmente exponen a los niños a contenido indeseable.

Cinco:  Abra el diálogo con sus hijos, según sus edades, a temas como el contenido falso, adulto y violento.  Así como el cuidado de su privacidad y de sus datos personales.  Propicie un pensamiento crítico sobre lo que ven en apps, videojuegos e internet en general.

Seis:  Aprenda o asesórese sobre cómo filtrar o controlar el acceso a contenido indeseado en todos sus dispositivos.   Family Link en Android es un buen inicio, Apple tiene incorporado un sistema de control parental en iOS, al igual que Windows.

Siete:  Ponga el ejemplo, comprométase a un tiempo libre de móviles y computadoras.  Establezca normas como no tecnología al menos una hora antes de irse a dormir.  No dispositivos en las habitaciones de los niños durante la noche.  Y contar con áreas de carga en espacios abiertos.