Salud y Familia

¿Cómo puede el deporte convertirse en una adicción?

Se habla de una adicción al deporte cuando la persona ya no elige practicarlo, sino que siente una presión interna para hacerlo, según explica un experto en esta entrevista.

¿Cómo puede el deporte convertirse en una adicción?

La adicción al deporte puede desarrollarse a partir de un trastorno del esquema corporal: las personas afectadas perciben su aspecto en el espejo de forma distorsionada. (Foto Prensa Libre: dpa-infografik GmbH/dpa)

El amigo sigue su plan de entrenamiento a rajatabla: corre durante horas y no deja de practicar deporte ni aun cuando está enfermo. ¿Se estará volviendo adicto al deporte?

El movimiento es sano. Pero si en la vida cotidiana, todo gira en torno al entrenamiento, las sesiones se vuelven cada vez más intensas y el cuerpo ya no se puede recuperar, entonces lo que sucede ya no tiene mucho que ver con una rutina deportiva.

El profesor Frank-Gerald Pajonk es experto en psiquiatría y psicoterapia deportiva y explica en esta entrevista a DPA cómo se desarrolla una adicción al deporte y por qué en el entorno muchas veces se percibe tarde.

dpa: ¿Qué diferencia una adicción de la práctica de deporte de manera “sana”?

Frank-Gerald Pajonk: Una adicción al deporte no solo está determinada por el hecho de que alguien practique deporte siete veces por semana.

Se habla de una adicción al deporte cuando alguien ya no elige practicar deporte, sino que siente una presión interna para hacerlo. Los afectados se sienten muy mal cuando tienen que renunciar a entrenar. Incluso tienen síndrome de abstinencia.

La adicción al deporte forma parte de las adicciones conductuales, como por ejemplo la adicción al juego. Los afectados buscan determinado propósito con esta práctica excesiva de deporte: distraerse, entrar en un estado de relajación, reprimir problemas.

En algún momento el cerebro lo establece como habitual. Después de todo, el deporte hace que el cuerpo segregue la hormona de la felicidad, que lleva a que uno se sienta mejor. Los afectados se dan cuenta: me siento mejor, tengo que alcanzar este estado otra vez, practicando cada vez más deporte. Así se puede desarrollar una adicción.

dpa: ¿Qué papel juegan en esto los ideales físicos, por ejemplo, el deseo de ser delgado o musculoso?

Pajonk: Lógicamente, eso también tiene un papel cuando los afectados utilizan el deporte para preservar o alcanzar determinada imagen corporal.

También un trastorno dismórfico corporal puede llevar en última instancia a una adicción al deporte. Los afectados perciben su cuerpo en forma y aspecto de manera diferente a como es. Intentan alcanzar el ideal anhelado a toda costa, aun cuando no hay necesidad de ello.

dpa: ¿Cómo se reconoce una adicción al deporte desde afuera? ¿Y qué ayuda a los afectados a salir de esa dependencia?

Pajonk: En la sociedad se acepta que se practique mucho deporte. Por eso generalmente hacia afuera tarda en percibirse que alguien desarrolló una adicción al deporte. Eso sucede cuando se muestran las consecuencias en el cuerpo de esa práctica excesiva, por ejemplo, una fuerte pérdida de peso, trastornos hormonales, lesiones ortopédicas.

Si se sospecha de una adicción al deporte, debería consultarse a un médico para que realice el diagnóstico. Siempre se necesita entonces un acompañamiento terapéutico. En casos graves, esto se hace con el paciente hospitalizado. Y es que para los afectados en un principio es totalmente inimaginable renunciar al deporte. Hace falta una alta motivación para dejar el movimiento y el rendimiento.

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