Cuidado con los videojuegos

A muchos niños se les concedió su deseo en Navidad de recibir como regalo alguna consola de última generación o videojuegos. Sin embargo, es importante tomar en cuenta ciertas recomendaciones para que esta diversión no impacte en la salud visual de los pequeños.

Los padres deben limitar el tiempo en que los pequeños pasan jugando videojuegos.
Los padres deben limitar el tiempo en que los pequeños pasan jugando videojuegos.

Está demostrado que el uso prolongado de videojuegos convencionales puede provocar problemas en la visión, indica la Fundación Alain Afflelou, en España.

Elvira Jiménez, óptico-optometrista y portavoz de dicha fundación, afirma que las posibilidades de desarrollar daños en la visión al ver videojuegos 3D aumentan en dos tipos de personas: las que ya padecen alguna deficiencia visual —errores refractivos no corregidos, problemas de acomodación o de movimientos oculares— y en los niños, sobre todo en los menores de 6 años, según abc.es

“El sistema visual termina de desarrollarse a los 12 años —explica Jiménez—, por lo que a los 6, aunque estos niños ya tienen una visión en profundidad o 3D muy similar a la de un adulto, aún no se ha desarrollado del todo el sistema binocular y de acomodación y, por este motivo, deben realizar un esfuerzo muy elevado para la percepción en 3D”.

En ocasiones, la exposición a este tipo de videojuegos puede sacar a relucir un problema de visión antes desconocido. Según el Instituto de Optometría de la Universidad de Illinois, si en el momento en el que se juega se padece algún tipo de mareo, náusea o malestar, podemos estar ante los síntomas de estrabismos, forias —desviaciones latentes—, ojo vago y entre otras patologías.

Una sobreexposición ante las pantallas digitales de estas tecnologías desemboca en la famosa fatiga visual y sus efectos: pesadez de ojos, picor o escozor, sequedad ocular, somnolencia, visión borrosa y/o doble, dolores de cabeza y cervicales, alteraciones en los ciclos del sueño e incluso sensación de vértigo. Para evitarlo, Alain Afflelou recomienda el uso de Blue Block, unas gafas que incorporan de serie el filtro bluecontrol y no dejan pasar la luz azul de las pantallas hasta nuestros ojos.

Preocupada por la buena salud visual de los menores, la referida fundación elaboró una lista de consejos para minimizar los riesgos que representan esta diversión tecnológica:

1. Las gafas de percepción en tres dimensiones no están graduadas, por ello, en caso de utilizar lentes de corrección óptica en la vida cotidiana, es necesario usarlas debajo de estas.

2. Mantener una distancia y postura correctas es muy importante a la hora de visualizar cualquier contenido en 3D.

3. Humedecer y lubricar los ojos de manera frecuente para que estos estén hidratados y padezcan menos daños.

4. Jugar en habitaciones con buena iluminación para que el esfuerzo que los ojos tienen que realizar sea menor.

5. Limitar el tiempo de juego en videojuegos en 3D. Es recomendable marcar pautas en el tiempo para hacer descansos cada media hora. Cada persona puede verse afectada de forma diferente, por lo que es importante hacer descansos más frecuentes.

6. Se debe acudir al óptico-optometrista en caso de sentir algún tipo de malestar al exponerse a contenido en 3D porque es probable que exista alguna deficiencia visual.

7. Si el malestar no remite después la revisión visual, acudir al médico para un tratamiento en profundidad.