Día Mundial de la Lucha contra el Sida: datos y respuestas acerca del síndrome de inmunodeficiencia

Cada 1 de diciembre se conmemora la lucha contra el Sida, el síndrome causado por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). El padecimiento puede prevenirse mediante pruebas y acompañamiento.

De acuerdo con la OMS, entre 2000 y 2019, las nuevas infecciones por el VIH disminuyeron en un 39% y las muertes relacionadas con el virus en un 51%, gracias a los tratamientos antirretrovirales. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)
De acuerdo con la OMS, entre 2000 y 2019, las nuevas infecciones por el VIH disminuyeron en un 39% y las muertes relacionadas con el virus en un 51%, gracias a los tratamientos antirretrovirales. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

En 1988, la Organización de las Naciones Unidas declaró el 1 de diciembre como el Día Mundial de la Lucha contra el Sida. Desde entonces, se ha dado importancia a la efeméride con el propósito de crear conciencia y “recordar a aquellos que han fallecido, y celebrar las victorias de esta batalla contra el virus (…)”.

De acuerdo con la ONU, esta fecha es importate porque recuerda a la sociedad y a los gobiernos que el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) que causa el Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (Sida), no ha desaparecido.

Hasta la actualidad, el VIH ha cobrado la vida de casi 33 millones de personas alrededor del mundo. A finales de 2019, se registraron 38 millones de personas con el virus, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La Organización establece que las personas con mayor riesgo de infectarse de VIH -denominadas “poblaciones clave”- suelen ser hombres que tienen relaciones sexuales con hombres; personas que se inyectan drogas; trabajadores sexuales y sus clientes.

Además, por algunas circunstancias, hay grupos que pueden caer en la vulnerabilidad de contagio, como lo son adolescentes y mujeres jóvenes de África meridional y oriental.

A decir de la Organización, el aumento de vulnerabilidad de contagio se asocia con factores legales y sociales pues hay un aumento en situaciones de riesgo, que a la vez crean obstáculos en el acceso a servicios de prevención, detección y tratamiento del VIH “eficaces, de calidad y asequibles”.

El virus: signos y efectos

El VIH ataca el sistema inmunitario, a la vez que debilita su defensa contra infecciones, enfermedades y en algunos casos, determinados tipos de cáncer. Una vez las células inmunitarias son infestadas, el virus impide que la inmunidad (capacidad de defensa) corporal reaccione.

Después del contagio de VIH, es posible que los pacientes positivos presenten cuadros seudogripales con fiebre, cefalea, erupciones o dolor de garganta. A medida que el sistema inmunológico se ve afectado, es probable que surgan síntomas como la inflamación de los ganglios linfáticos, pérdida de peso, fiebre, diarrea y tos.

A medida que la infección se propaga, puede que esta llegue hasta la fase más avanzada que consiste en el síndrome de inmunodeficiencia adquirida, que suele llevar a un desgaste crónico.

La Organización enfatiza en que el periodo de aparición del sida en infectados por VIH varía en las personas, pero depende esencialmente del momento en que se diagnostique y se lleve a cabo el tratamiento.

El tiempo que transcurre entre la infección por el VIH y el diagnóstico de sida puede variar entre 10 y 15 años, a veces más, calcula la OMS.

Riesgos

La transmisión del VIH suele presentarse en casos por la transmisión de fluidos sexuales que pueden ser vaginales, anales o bucales.

La transfusión de sangre contaminada mediante agujas, jeringas, materiales quirúrgicos u otros objetos punzocortantes; o la transmisión de una madre positiva a su hijo durante el embarazo, son otras formas de contagio.

Algunas de las recomendaciones citadas por la OMS para limitar el riesgo de infección por medio de relaciones sexuales son:

  • Fidelidad: ser fiel a la pareja sexual que no está infectada para no caer en comportamientos de riesgo
  • Preservativos: aunque los preservativos pueden fallar debido a posibles agujeros, desliz o rompimiento durante el acto sexual; es recomendable utilizarlo.
  • Antirretrovirales: la medicación por parte de doctores especializados incluye los antivirales (también conocidos como antirretrovirales o antirretrovíricos), que ayudan a tratar infecciones por retrovirus como el VIH.

El doctor Eduardo Arathoon, especialista en enfermedades infecciosas y director médico de la Clínica Familiar Luis Ángel García del Hospital General San Juan de Dios, sugiere que toda persona -tanto heterosexual como homosexual- debe realizarse pruebas para la detección de VIH una vez empiece su vida sexual.

Arathoon comenta que la población general debería realizarse la prueba, mínimo una vez en la vida. Si se trata de personas con una actividad sexual activa y recurrente, debería ser cada 6 meses o una vez al año.

El especialista en enfermedades infecciosas señala que, gracias a las pruebas pueden dictaminarse rápidamente casos positivos o negativos.

De ser positivos, los pacientes pueden llevar una vida con los tratamientos sugeridos por los médicos o clínicas especializadas. El tratamiento evitará que el camino sea mortal, agrega Arathoon.

Aunque no hay una cura para VIH y Sida, la deficiencia puede tratarse con terapia antirretroviral en las que se suele combinar medicamentos de varias clases de fármacos con el propósito de la cantidad de virus en la sangre.

Detección y acompañamiento

El VIH puede diagnosticarse mediante pruebas que facilitarán un diagnóstico precoz para la vinculación con el tratamiento y la atención, en caso de ser positivas.

Las pruebas de diagnóstico del VIH de uso más generalizado detectan los anticuerpos que se generan como parte de la respuesta inmunitaria para luchar contra el virus.

En la mayoría de las personas, los anticuerpos contra el VIH aparecen dentro de los 28 días posteriores a la infección.

De acuerdo con la OMS, durante este tiempo, las personas experimentan un periodo de seroconversión, en el que aún no se han generado una cantidad de anticuerpos suficientes para su detección en pruebas estándar. Los pacientes pueden no haber tenido signos de infección por el VIH, pero pueden transmitir el VIH a otras personas.

Los exámanes de detección más comunes pueden llevarse a cabo mediante muestras de sangre, fluidos orales y desde la orina.

En Guatemala, existen diversas instituciones y organizaciones que prestan servicios alrededor de la detección del VIH, así como acompañamiento en casos positivos. Algunas de estas son:

El VIH en Guatemala

De acuerdo con datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), hacia finales de 2018, en el país se registraron 47 mil personas con el virus.

En esta infografía se presenta información del VIH a nivel mundial y en Guatemala, actualizado hacia 2019:

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A decir del médico Eduardo Arathoon, 2020 se ha caracterizado por ser un año complejo para la lucha contra el Sida, pues se añadió a la pandemia causada por el covid-19.

El médico señala que desde finales del año pasado e inicios de la cuarentena, se pudo ver un incremento en la mortalidad del 11% de pacientes con VIH.

Durante este año, la unidad precedida por Arathoon, ha dado un acompañamiento a los pacientes a la distancia, respondiendo a la nueva normalidad.

El especialista expresa que la responsabilidad de las personas por comprender la existencia del VIH, radica en la educación de la temática, así como los valores de la sociedad.

Además, recuerda que hay estatutos nacionales que protegen y visibilizan a los portadores de VIH-Sida, como se explica en el Decreto 27-2000, también denominado como Ley General para el combate del VIH y Sida, y de la promoción, protección y defensa de los Derechos Humanos ante el VIH-Sida.