Lo que debe saber sobre los adultos mayores y su salud

Ya sea que viva o no con una persona mayor, esta guía le servirá para saber más sobre esta etapa de la vida. En el marco del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, que se celebra el 15 de junio, conozca cómo puede apoyarlos.

La vejez representa un reto y la familia es un soporte esencial. Foto Hemeroteca Prensa Libre.
La vejez representa un reto y la familia es un soporte esencial. Foto Hemeroteca Prensa Libre.

No para todas las personas la vejez es igual. Para algunos presenta nuevas oportunidades de desarrollo y empeño, mientras que para otros puede constituir un trauma. Los familiares o personas cercanas podemos ayudarles a que capten el sentido de esa edad, a apreciar sus propios recursos y superar la tentación de rechazo, sentirse inútiles o rechazados.

Las personas mayores pueden aportar al proceso de humanización de nuestra sociedad a través de los carismas propios de la vejez: memoria, experiencia, interdependencia, una visión más amplia de la vida y la gratuidad, en contraste con la eficiencia que busca el mundo actual.

Sin embargo, es muy importante tomar conciencia que en determinado punto, con el tiempo,  su energía, movimientos y habilidades —tanto las mentales o las motoras, o ambas— comienzan a mermar.

A veces, ellos no admiten que necesitan ayuda; no quieren molestar a nadie a su alrededor o se avergüenzan de pedir ayuda y en otras ocasiones, ni siquiera se dan cuenta que la necesitan.

Asegúrese de que cuentan con lo que requieren y que comprenden su situación, así como las soluciones que les proponen.

Verifique que conoce y toma las dosis correctas de sus medicamentos. ISTOCK/GETTY IMAGES

5 preguntas que pueden ayudarle a conocer su estado de salud

  1. ¿Están perdiendo la memoria? Tener un poco de problemas con la memoria es parte común del envejecimiento. A veces, puede ser el efecto secundario de algún medicamento o por alguna afección oculta. Sin embargo, hay una diferencia entre estos cambios normales y la pérdida de memoria que dificulta hacer actividades cotidianas, como conducir o ir de compras. Algunos signos pueden ser: hacer las mismas preguntas una y otra vez, perderse en lugares conocidos, no poder seguir instrucciones, Y confundirse con respecto al tiempo, las personas y los lugares.
  2. ¿Pueden cuidarse solos? Fíjese en su apariencia. Si son incapaces de seguir con su rutina diaria, como bañarse y cepillarse los dientes, eso podría ser una señal de demencia, depresión o discapacidad física. Además, preste atención al estado de la vivienda. ¿Funcionan las luces? ¿Ha crecido en exceso la grama del jardín? Cualquier cambio en la forma habitual en la que ellos hacen las cosas de la casa o de su cuidado personal podría darle una pista sobre su estado de salud.
  3. ¿Van y vienen sin peligro? Preste atención a su manera de caminar. ¿Necesitan usar bastón o andador? Problemas como la debilidad muscular y el dolor de articulaciones pueden dificultar la movilidad. Si no tienen estabilidad al caminar, podrían caerse y estas son de las principales causas de discapacidad entre los ancianos.  ¿Tienen problemas de coordinación u orientación? De ser así, conducir puede ser complicado; cerciórese que su atención sea óptima, así como su estado de salud visual y auditiva para evitar algún accidente.
  4. ¿Mantienen su vida social? Preste atención a su estado de ánimo y pregúnteles cómo se sienten. Un cambio radical en su actitud podría ser un signo de depresión u otros problemas de salud. Converse con ellos acerca de sus actividades. ¿Se mantienen en contacto con los amigos? ¿Mantienen su interés por pasatiempos u otras actividades diarias? ¿Participan en organizaciones, clubes o comunidades religiosas? Cuando ya no quieren estar con otras personas, puede ser un indicador de la presencia de un problema.
  5. ¿Viven seguros en su casa? Si no viven con usted.  Eche un vistazo a la casa de ellos en busca de señales de alerta y tome las debidas precauciones ante la presencia de alguna deficiencia o situación que pueda poner en riesgo la integridad de alguno de ellos. ¿Tienen dificultad para subir y bajar por las escaleras? ¿Se cayó recientemente alguno de ellos? ¿Pueden leer las instrucciones que se incluyen en los envases de los medicamentos? Si les pregunta acerca de estos, ¿pueden explicarle cómo prepararlos y las horas en las que los deben tomar?

15 de junio: Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez

El cuidado y respeto de las personas mayores está consagrado en muchas sociedades.  Sin embargo, la organización Mundial de la Salud estima que entre el 4 y el 6 por ciento de las personas mayores de todo el mundo han sufrido alguna forma de abuso y maltrato, ya sea físico, financiero o emocional. Las investigaciones que se han realizado sugieren que tanto en el hogar como en las instituciones, el abuso, abandono y violencia contra las personas mayores son aún más.

Alarmada por este problema cada vez más difundido, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, que se conmemora el 15 de junio, desde 2012, con el objeto de hacer un llamado a los gobiernos y a todos los entes involucrados, incluidas las familias, para brindarles mejores condiciones de vida, que reafirmen sus derechos humanos, como los de todos los seres humanos.

En la cultura Maya los ancianos son fuente de sabiduría. Foto Prensa Libre Hemeroteca.

¿Qué puede hacer por un adulto mayor?

  • Hable con ellos.
  • Manifiésteles preocupación por su estado de salud para influir en que consulten con un médico o hagan cambios en su estilo de vida.
  • Considere incluir en la conversación a otras personas que se interesan por ellos, como amigos.
  • Dar seguimiento a sus controles médicos
  • Si le preocupa el adelgazamiento, el estado de ánimo depresivo, la pérdida de la memoria u otros signos y síntomas, motívelos a hacer una cita con el médico. Puede ofrecerles programar la consulta y acompañarlos, o conseguir que alguien lo haga.
  • Aborde los problemas.
  • Indíqueles cualquier problema de seguridad posible y luego diseñe un plan para abordar esos problemas. Por ejemplo, un asiento más elevado para el inodoro o un pasamanos en la ducha o las escaleras podrían ayudar a evitar caídas.
  • Si ya no es seguro que ellos conduzcan, aconséjeles otras opciones de transporte.

 

Si alguien lo cuida…

Preste mucha atención al personal que estará al cuidado de los ancianos.  Pregúntele a la persona mayor si se siente a gusto. Pero, principalmente observe con detenimiento si es capacitado, respetuoso, paciente y cordial.

La convivencia e integración de los adultos mayores con la familia es esencial. Foto Prensa Libre Hemeroteca.

Lo más importante: comparta con ellos

La aparición de enfermedades propias de la vejez, disminución de habilidades motoras, pérdida de memoria y, en muchos casos soledad, influyen en el estado anímico, el cual, si no se trata de forma debida, puede llevar a la depresión. En estos casos, procure pasar más tiempo con ellos, asistan juntos a eventos en familia, motívelos a hacer ejercicio, inscribirse en talleres especiales de actividades para el adulto mayor y, sobre todo, demuéstreles su amor. Esto hará que su salud mental sea óptima y, por ende, su estado físico será mejor.

 

Inculque en los niños el respeto por los abuelitos y otras personas mayores

Una persona mayor puede aportar experiencia, formación y cultura a los más pequeños. Aproveche los momentos de convivencia entre los niños o adolescentes y los mayores para infundir buenos hábitos en sus hijos.

  • Hablarles siempre con cortesía a todas las personas mayores.
  • Evitar hacer  gestos despectivos cuando los mayores les dicen algo, o les cuenten una historia.
  • Dar siempre las “gracias” y a la hora de pedir, recordarles que digan “por favor”.
  • Esforzarse en ser comprensivos. Hay que enseñarles a que admitan con buena cara las pequeñas manías de las personas mayores.
  • Aprender a escuchar a los mayores. Da lo mismo que la historia la haya contado anteriormente o muchas veces. La felicidad que para ellos supone tener un público entregado, merece la pena.
  • Estar muy pendiente de cuando necesitan ayuda: leer una letra demasiado pequeña para ellos, recogerles algo que se les ha caído al suelo, traerles un vaso de agua, etcétera.
  • No permita que los ignoren, por ejemplo, cuando llegan a la casa —los abuelos u otros invitados— y los niños se ponen a ver la televisión o simplemente desaparecen.

Fuentes: Aciprensa, Clínica Mayo y Hemeroteca Prensa Libre.

 

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