Tiempo de gozo y gratitud

Hoy, millones de cristianos del mundo se preparan con entusiasmo, gozo y alegría para celebrar el milagro de la encarnación: el advenimiento de Cristo en carne, cuando vino al mundo para darnos a conocer los planes de Dios.

Rina Montalvo
Rina Montalvo

Faltan solo 21 días para celebrar la Noche Buena. Entramos a la cuenta regresiva, aunque empecemos a escuchar cánticos y villancicos desde los primeros días de noviembre, anunciando la Navidad que se anticipa con los comerciales. Pero esto no nos hace perder ese espíritu de misterio, que año con año convierte a diciembre en el mes más lindo del año.

Es el tiempo de disfrutar la paz en el hogar rodeados de familiares y amigos, del amor de los hijos y la presencia de los padres, hermanos y abuelos, aunque no siempre se tiene la dicha de tenerlos a todos. Pero siempre permanecerá la alegría de los niños, que con sus sueños e ilusiones contagian su entusiasmo a los demás.

Ciertamente, hay tanto dolor y sufrimiento en el mundo, pero no debemos ser pesimistas, pensando, que en esta Navidad muchos seres se quedarán abandonados con el deseo de comer un pan, o recibir un abrazo de afecto. Siempre lo tendrán, porque Dios no se olvidará de ellos. Creemos, que en esta época el corazón de las personas se llena de amor, realizando obras de caridad en los hogares pobres, en los hospitales, en el campo y en los lugares más necesitados. Desde niños nos enseñaron que la Navidad es amor y es en diciembre cuando sentimos con más fuerza el amor por el prójimo.

Ahora, es cuando se espera que los cristianos, y los que aún no lo son, visiten a los enfermos, a los ancianos, a los niños desvalidos y huérfanos; que no se olviden de acercarse al amigo solitario y al vecino. Orar por los que sufren y por los que lloran la pérdida de un ser querido y no han podido superar el duelo. También pedir a Dios por esos países tan lejanos como Siria, donde se sufre hambre, muerte y desolación. Hay tanta obra de amor cristiano que muchos podemos practicar, en medio de este vaivén que traen las pascuas cristianas. Esta época es la mejor oportunidad para honrar y glorificar a Dios, porque es un acontecimiento espiritual que mueve a todos los hombres y las mujeres de fe.

También hay señales de peligro muy negativas, como el consumismo, que solo trae preocupaciones económicas, al no tener suficiente dinero para gastar y estresarse por querer más y más. Un mal ejemplo para los hijos que llegan a enfocar más su atención en los regalos y en las cosas materiales, que en el verdadero espíritu de la Navidad que es el nacimiento de Cristo, del Mesías, el Hijo de Dios. Otra actitud negativa es el consumo de bebidas alcohólicas, el exceso de comida, que los niños jueguen con fuegos artificiales sin la supervisión de los padres. Además, los pilotos que manejan imprudentemente, sin respeto y en estado de ebriedad, causando accidentes mortales. Recordemos que esta fecha se seleccionó para glorificar a Cristo y honrar a Dios, reforzando nuestros valores espirituales, para ser más humildes y más solidarios con nuestros hermanos.