Economía

Alquiler social opera dos proyectos

Dos proyectos con el nuevo esquema de arrendamiento de vivienda con opción de compra ya operan en el país, en Ciudad Quetzal y en San José Pinula.

Por Rosa María Bolaños

En el país existen tres millones 200 mil familias, y el déficit habitacional es de más de un millón 600 mil unidades.
En el país existen tres millones 200 mil familias, y el déficit habitacional es de más de un millón 600 mil unidades.

Este modelo también es conocido como arrendamiento social. Consiste en alquilar una vivienda a una familia y de la mensualidad que paga se destina una parte al pago del alquiler y otra como abono al enganche de la casa, explicó Leonel Alarcón, directivo de la Asociación Centroamericana para la Vivienda (Acenvi) en Guatemala.

El ejecutivo explicó que con ese esquema, en un plazo de tres años se busca facilitar a las personas el pago del enganche, ya que es difícil reunir ese monto, y posteriormente pueden obtener un crédito en el banco, que podría ser de hasta 25 años.

La cuota mensual ronda en Q1 mil 585, de los cuales, Q500 se abonan al enganche de la casa y los Q1 mil 85 restantes cubren el alquiler, seguro e impuesto único sobre inmuebles (IUSI).

“La Vivienda vertical no es muy bien recibida por estratos populares. Es difícil que la acepten porque se basan en su idea de que ampliarán su casa”. Édgar Monzón, director de Prodatos

Estos montos son muy similares a los que se pagan por viviendas de este tipo, agregó Alarcón.

Esos montos son para una vivienda cuyo valor está en el orden de Q200 mil”, enfatizó.

El proyecto que se instaló en Ciudad Quetzal es Residencial Los Volcanes, a cargo de Inmobiliaria Santa Fe, y cuenta en la primera fase con 30 casas. Alarcón refirió que ya se trabaja en una segunda etapa, ahora asociados con Cementos Progreso.

El otro proyecto, en San José Pinula, es Residenciales San José, que tiene 50 casas y es parte del Grupo Altamira.

“Los estamos ensayando y están siendo bien aceptados. Se harán los ajustes necesarios en los mecanismos y esperamos que haya más proyectos”, comentó Alarcón.

Es una alternativa para facilitar el acceso a vivienda que ahora se integró a la propuesta de una Política Nacional de Vivienda impulsada por Acenvi.

La dificultad actual, según Alarcón, es que se vende una casa y la familia se queda pagándola a un banco, por medio de un crédito hipotecario; sin embargo, muchas personas o familias no tienen acceso a un préstamo de este tipo, por malas referencias, porque no pueden demostrar sus ingresos o no les es posible ahorrar para el enganche, añadió.

Tasa subsidiada

Otra de las propuestas para reducir ese déficit y brindar acceso al crédito es una tasa subsidiada. Con ello las entidades bancarias reducirían las tasas por los créditos hipotecarios dentro de este plan pero luego lo deducirán del impuesto sobre la renta (ISR), afirmó.

Alarcón dijo que en la actualidad el interés promedio para créditos hipotecarios está en alrededor de 7.43%. Con el subsidio se disminuiría entre dos a tres puntos porcentuales, por lo que podría cobrarse en 4.5% y 5.5%, incluyendo los seguros de hipoteca y del gravamen.

Sin embargo, esta propuesta necesita la modificación de la ley del ISR en el Congreso. Durante la reunión de Acenvi, la semana recién pasada, se mencionó que el proyecto ya se ha presentado en el Organismo Legislativo como parte de la ley de tasa preferencial, pero no se ha concretado.

Q1,585 Mensual

  • es la cuota de alquiler con opción a compra.

La agenda de la Política Nacional de Vivienda 2016-2032 plantea 18 iniciativas para reducir el déficit habitacional que, según datos divulgados por Acenvi, llega a un millón 699 mil 235 en el 2015, y que para el 2020 se calcula que estaría en dos millones 166 mil 594 unidades.

El plan se divide en tres visiones, como acceso a vivienda para sectores de bajos ingresos, la facilitación del mercado y la gestión moderna.

El objetivo es un beneficio social por medio de dotar de viviendas y dinamizar la economía del país, expusieron los representantes del sector.

De ejecutarse los planes, según los ejecutivos podría disminuirse a un millón 200 mil el déficit de vivienda para el 2020, además de dinamizar al sector.

La propuesta fue entregada la semana última a los dos candidatos a la Presidencia.

Cambiar la visión

Abrir las posibilidades de nuevos proyectos de vivienda, incluyendo del segmento popular, requiere que los sectores  actúen en forma coordinada, dijo Édgar Monzón, director general de Prodatos.

20% de los

  • proyectos está dirigido a niveles sociales populares.

La firma hizo varios  estudios para evaluar  si existe   oportunidad para las personas de  comprar de una casa,  y la  respuesta es que sí es posible, pero es necesario hacer cambios, agregó.

Al  comprador se le debe  crear la idea de que sí puede adquirir una casa y que  puede calificar para el  financiamiento. Muchas veces las personas consideran que sus ingresos  no son estables, pero hay que darles seguridad de que   es posible pagar una renta. Muchas pagan Q1 mil cien de alquiler, y la letra de una casa es de Q1 mil 300, comentó Monzón.

Además, “hay muy pocos proyectos que se dirigen al nivel popular,  cuando ahí también hay oportunidades”, por lo que los desarrolladores inmobiliarios no solo se deben  enfocar en los niveles  medio y medio alto,  recomendó.

También se debe coordinar la parte financiera y cambiar los sistemas de calificación,  para que ya no solo se piense en ingresos  formales, sino en remesas,  entre otros, indicó.