Fútbol Internacional

Luis Enrique-Allegri, la venganza de unos entrenadores discutidos

Criticados fuertemente al inicio de la temporada, el técnico de la Juventus, Massimiliano Allegri, y el del FC Barcelona, Luis Enrique Martínez, llegan con la posibilidad de cobrarse la venganza en la final de la Liga de Campeones, el próximo sábado en Berlín.

Por Berlín/AFP

Un duelo de estrategias se jugará el próximo sábado en la final de la Champions League. (Foto Prensa Libre: Agencias)
Un duelo de estrategias se jugará el próximo sábado en la final de la Champions League. (Foto Prensa Libre: Agencias)

A principios de enero, tras una derrota ante la Real Sociedad (1-0) con Messi y Neymar en el banquillo, Luis Enrique estaba en la cuerda floja: demasiadas rotaciones de jugadores, estilo ofensivo demasiado directo que chocaba con la filosofía de pases cortos del Barcelona y sobre todo, una mala gestión de sus estrellas.

El técnico asturiano, de 45 años, sin duda no estuvo lejos de la destitución cuando a los siete meses: ¡se atrevió a enfrentarse a Messi!

Después de ese partido, el astro argentino se perdió el entrenamiento por enfermedad, desencadenando una gran crisis interna.

Tras esto, Luis Enrique suavizó su forma de gestión, mostrando habilidad para liderar grupos. “El día que vea que los jugadores no me siguen, dejo todo. Es algo que aún no me ha sucedido en mi carrera”, aseguró.

Por otra parte, pudo tratarse, en este primer semestre, del periodo de adaptación a su exigente método de trabajo: tras esta crisis invernal, el Barcelona voló hacia el doblete doméstico Liga-Copa del Rey.

Sus defectos se convirtieron en virtudes: la obstinación pasó a ser perseverancia, sus rotaciones permitieron al equipo llegar fresco al tramo final, y su juego directo multiplicó la eficiencia del trío ‘MSN’ (Messi-Suárez-Neymar).

Con todas estas cualidades, batir a la Juventus y conseguir un fabuloso triplete en su primera temporada, como en 2009 consiguió su amigo Pep Guardiola, sería una bonita forma de revancha, incluso con Italia, donde no pasó un gran año con la Roma (2011-2012).

“No tengo críticos, y mucho menos en Roma”, ironiza. Luis Enrique parece tomar fuerza de la adversidad, como cuando visitaba como jugador el estadio Santiago Bernabéu, que en todo los Clásicos le recordaba con silbidos su pasado madridista, a los que ‘Lucho’ respondía con actuaciones sobresalientes.

Allegri borró el recuerdo de Conte

Llegado en el verano de 2014 bajo los insultos de los ‘tifosi’ (aficionados), inconsolables tras la marcha del técnico Antonio Conte, Allegri no tembló. El exentrenador del AC Milan -principal causante de esta situación- se puso manos a la obra.

Allegri se adaptó en un principio al sistema predilecto de Conte, el 3-5-2, para ir introduciendo de a poco su táctica preferida 4-3-1-2, la formación que veremos el 6 de junio.

La marcha de Conte “me preocupaba, y bastante”, comentó el francés Patrick Evra, fichado este verano. “Viví un cambio poco positivo entre Ferguson-Moyes en Manchester”. Pero el inicio demoledor de la ‘Juve’, seis victorias sin recibir un tanto, calmó a la gente.

Incluso, Conte ya no es tan querido en Turín, y una de las frases que marcaron su adiós -“imposible comer en una mesa de 100 euros, cuando tienes 10 euros en el bolsillo”-, en relación a las pocas oportunidades que tenía el equipo para competir por la Champions con los grandes de Europa- sirve ahora como broma en los círculos juventinos.

Allegri ya disfrutó de su pequeña venganza. “Nadie nos veía en la final, pero nos lo merecimos, que quede claro”, dijo tras eliminar al vigente campeón Real Madrid en semifinales (2-1, 1-1). “Las comparaciones son normales, pero no me interesan. Solo cuentan los resultados. Los entrenadores pasan, pero los clubes continúan“, precisando que “Conte hizo un gran trabajo y estará en la historia de este club.”

Tras el doblete doméstico (Liga-Copa), Allegri tiene ante sí el reto del triplete, con un equipo totalmente dinámico capaz de adaptarse a los dos sistemas de juego durante el encuentro.

El técnico transalpino construyó una Juve poderosa en Europa, y sueña con una gran carrera, como la de su compatriota Carlo Ancelotti, su víctima en semifinales.

Allegri, que empezó a recibir clases de inglés, mostró un sentido del humor ‘británico’ cuando señaló que el equipo eliminó a los madrileños jugando un buen partido, sin levantar una barrera. Si consigue frenar a Messi, podría alcanzar la revancha completa levantando la Copa de Europa en el estadio Olímpico de Berlín.