Fútbol Internacional

Mazinho con el corazón dividido ante el enfrentamiento Rafinha-Thiago

Iomar do Nascimento, Mazinho, campeón mundial con Brasil en Estados Unidos 1994, reconoció que está dividido ante el partido de mañana de la semifinal de la Liga de Campeones entre el Barcelona y el Bayern Múnich, en el que se enfrentarán sus hijos Rafinha y Thiago.

Por Madrid/EFE

Mazinho se siente orgulloso de sus hijos y espera un buen espectaculo en el duelo Barcelona - Bayern Múnich. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).
Mazinho se siente orgulloso de sus hijos y espera un buen espectaculo en el duelo Barcelona - Bayern Múnich. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).

Su hijo mayor, Thiago, de 24 años, milita en el campeón alemán tras militar en el Barcelona, y el mediano, Rafinha, de 22, pertenece al conjunto azulgrana.

“No puedo hacer apuestas ni señalar a un favorito. Estoy dividido porque además son dos grandes equipos y puede pasar de todo. Sólo espero poder disfrutar de dos muy buenos partidos”, explica el exfutbolista brasileño en declaraciones a FIFA.com.

Mazinho, representante de sus hijos, estará en los dos encuentros de la semifinal y asegura que tanto ambos como la pequeña Thaísa -jugadora del equipo de baloncesto femenino del Celta- “son grandes amigos y se llevan muy bien”.

“Antes hablaban de Thiago y Rafinha, los hijos de Mazinho. hoy, al revés, yo soy el padre de Thiago y Rafinha”, confiesa el exjugador del Valencia, Celta de Vigo y Elche, entre otros equipos.

“Estoy contentísimo y orgullosísimo. Me han superado con creces”,

“La vida es así. Mi momento ya pasó y ahora les toca triunfar a ellos. Estoy contentísimo y orgullosísimo. Me han superado con creces”, apunta Mazinho, también ganador con Brasil de una Copa América y una plata olímpica, quien apunta que cuando eran pequeños y ambos jugaban en los campos de entrenamiento de Celta no se imaginaba que sería el inicio de una carrera. “Esa no era la intención. Yo quería que se divirtieran, que hicieran deporte”.

“Y que se cansaran y no tener que seguir jugando con ellos en casa. Nos quedábamos una hora después del entrenamiento para jugar y así en casa yo podía descansar. Si no, al volver de entrenar yo tenía que jugar también en el garaje donde tenía dos porterías pequeñas con ellos. ¡Y yo estaba muerto al día siguiente!”, apunta.

Mazinho supone que ambos tienen algo parecido a él, a veces le sale la posición en el campo, la forma de tocar la pelota, algún regate. Pero técnicamente son mucho mejores.

“Thiago tiene mucha visión de juego y muy buen último pase. Rafinha es un poco más agresivo, busca más la portería y es capaz de definir por velocidad”, considera.

En el apartado personal, explica que “son chicos felices y optimistas. Pero Thiago es más serio, más disciplinado. Tiene un carácter más parecido al mío, es más callado, más tímido, más serio. Rafa es más bromista, divertido, extrovertido”.

Admite que debido a la lesión de ligamentos que le impidió a Thiago estar en el Mundial de Brasil con España, lo pasaron mal y que fue un año duro y complicado.

“El Mundial era un objetivo al alcance y esa desgraciada lesión le hundió un sueño”, recuerda Mazinho, quien apunta que “gracias a Dios salió todo bien y hoy está recuperado y al 200%. Él es joven y tiene una actitud muy positiva. Esa experiencia es una enseñanza que le ayudará en el futuro. Ahora está recuperando la sensación de divertirse jugando al futbol y poco a poco recuperará su sitio en la selección española”..

Admite que “quería que Thiago jugara con Brasil“, pero explica que cuando la ‘Roja’ se interesó por él, consultó con la Confederación Brasileña (CBF) y le dijeron que los niños que se formaban fuera de Brasil, no serían llamados con Brasil.

“Eso me dejó impactado. Pero bueno, Thiago no podía frenar su carrera así que aceptó jugar con España. Luego Brasil cambió esa política y llamaron a Rafinha y él, que se siente muy brasileño, aceptó. Y ambos están contentos con su decisión”.