Economía

¿Mejoró su situación económica este año? Así terminó Guatemala

Guatemala experimentó un ciclo económico de desaceleración —ritmo de crecimiento menor, pero positivo— durante el 2016, como resultado de la situación mundial y de factores internos que hicieron que los agentes fueran más cautelosos.

Por Urías Gamarro

El comercio creció, aunque al empleo no le fue tan bien. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
El comercio creció, aunque al empleo no le fue tan bien. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Un panel de analistas consultados por Prensa Libre evaluó el año, así como la tendencia para el 2017.

El cómputo oficial indica que el crecimiento del producto interno bruto (PIB) —valor de los bienes y servicios producidos en un año— fue de 3.1%, lo que significa que perdió dinamismo con respecto al 2015.

Tendencia global

Roberto Campo, subsecretario ejecutivo del Consejo Monetario Centroamericano, resaltó que el desempeño alcanzado en el 2016 está en línea con la dinámica mostrada por la economía mundial.

“Los factores externos han sido las principales causas que han incidido en este resultado”, dijo desde San José, Costa Rica.

Para el embajador ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), Eduardo Sperisen-Yurt —con sede en Ginebra, Suiza— el crecimiento mundial perdió fuelle y, por ende, alentó a los países a tomar medidas proteccionistas.

“La OMC rebajó sus previsiones de crecimiento del comercio mundial, de 2.8% a 1.7%; es el ritmo más lento de crecimiento comercial desde la crisis financiera en el 2008”, dijo.

Enrique Lacs, viceministro de Economía, aseguró que el comportamiento de la economía global “impactó en buena medida” al país en el año.

“Fue un buen crecimiento, pero aún insuficiente para atender los desafíos del país”, señaló el funcionario.

Los consultados destacaron como positivo que el país logró mantener la estabilidad macroeconómica, la inflación —alza de precios— en el rango previsto, el déficit fiscal por debajo del 2% y la deuda en el 25% del PIB.

Lo que viene

Para el 2017, los consultados prevén un mayor crecimiento de Guatemala en relación al 2016, asociado a una leve mejora en el entorno económico internacional y a una mejora en los precios de algunas materias primas que Guatemala exporta, como azúcar, café y banano.

Para el siguiente año, la Junta Monetaria proyecta una tasa de crecimiento de 3% a 3.8%.

Sin embargo, prevalecen algunos riesgos, como la probabilidad de un desempeño económico más moderado de la economía mundial, así como las eventuales consecuencias de una política migratoria más agresiva de parte de EE. UU.

“El crecimiento económico mundial se prevé que seguirá siendo lento, debido a dos eventos ocurridos este año. Por un lado, la desaceleración en EE UU., como resultado de los anuncios en materia comercial realizados durante la campaña del presidente electo, Donald Trump, y por otro, la decisión de Gran Bretaña a favor de abandonar la Unión Europea”, afirmó Sperisen-Yurt.

Campo del Consejo Monetario, enfatizó que otra amenaza eventual es una política migratoria más agresiva de parte de Estados Unidos, lo que afectaría directamente remesas, número de deportados e incluso las cuentas fiscales, entre otras variables socioeconómicas en Guatemala.

Bloque vigoroso

Para Guatemala, el desempeño de Centroamérica es clave, por ser el segundo socio comercial, y para el que se pronostican vientos favorables de crecimiento de 3.7%.

“Continuará siendo un año de buen desempeño, en parte asociado y en función de un contexto económico mundial estable y con aprovechamiento de algunas ventajas comparativas importantes, como son atractivo turístico y manufactura, sobre todo ante un aumento en los costos de producción en otras regiones, como Asia”, afirmó Campo.

Según Lacs, más conservador, “por la gestión de ciertos riesgos latentes en la economía global se está a la expectativa de los cambios que se presenten en materia de inversión, comercial y temas financieros, por las nuevas políticas que aplique el nuevo gobierno de Estados Unidos”.