Vida

Policía supervisa ventas de cohetes

Las ventas de juegos pirotécnicos en la capital son supervisadas por la Policía, para que no expendan morteros y canchinflines o silbadores, que en el pasado han causado graves lesiones y tragedias.

Agentes de la División de Desactivación de Explosivos verifican que  expendedores de juegos pirotécnicos tengan a la vista las recomendaciones de la Diaco y no distribuyan artículos prohibidos.

Agentes de la División de Desactivación de Explosivos verifican que expendedores de juegos pirotécnicos tengan a la vista las recomendaciones de la Diaco y no distribuyan artículos prohibidos.

Los agentes de la División de Desactivación de Armas y Explosivos de la Policía efectuaron ayer la inspección.

Los policías verifican que los comerciantes cumplan con las recomendaciones de tener extintores, botes de arena y agua, como medidas de prevención.

Uno de los sitios supervisados fue la calle Montúfar y 2a. avenida, zona 9, y la Avenida de las Américas, zona 14.

Verónica Ramazzini, quien tiene su puesto en la Avenida de las Américas, dijo que cumplen con lo que demanda la Dirección de Atención y Asistencia al Consumidor (Diaco), pero al final son los adultos quienes deben ser responsables de supervisar a los niños cuando manipulan los juegos pirotécnicos.

Explicó que incluso dejaron de expender unas mochilas para menores surtidas con productos de pirotecnia, pues representan riesgo.

Vendedores de la Montúfar dijeron que todos los juegos los entregan a personas mayores, y no ofrecen ningún producto a niños.

Provincia

En Jutiapa, departamento fronterizo con El Salvador, las autoridades de la Diaco supervisaron las ventas y no encontraron juegos pirotécnicos prohibidos.

Solo en El Progreso, Jutiapa, localizaron un mortero grande, el cual fue decomisado.

Según vecinos de Jerez, Atescatempa y Moyuta, Jutiapa, vendedores ambulantes ofrecen morteros y silbadores, los cuales llegan de El Salvador por pasos ciegos.

Frontera con México

La Policía y supervisores de la Diaco también efectuaron una revisión en ventas de cohetillos ubicadas en la zona 2 de Coatepeque, Quetzaltenango, para evitar que se ofrezcan silbadores y morteros a menores de edad.

El área es cercana a los municipios fronterizos de Tecún Umán y El Carmen, San Marcos, donde podrían ingresar juegos pirotécnicos prohibidos en Guatemala.

Laureano Ajín, de la Diaco, comentó que tampoco debe haber menores en las ventas, y en caso de localizar productos prohibidos, las autoridades tienen la obligación de decomisarlos. La multa es de Q50 mil y la pena de cárcel es de uno a 5 años.