Comunitario

La zona 18 vuelve a ser la más violenta

Un estudio del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien), refiere una reducción en los homicidios en todo el país, pero un alza en las muertes ocurridas en algunos sectores.

Por Henry Estuardo Pocasangre

Archivado en:

CIEN Homicidios Seguridad
Los ataques contra pilotos son de los más frecuentes en la lista de acciones criminales. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Los ataques contra pilotos son de los más frecuentes en la lista de acciones criminales. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Las cifras indican que en lo que va del año han ocurrido dos mil 237 muertes violentas, mientras que en el mismo periodo del 2016 hubo dos mil 246.

Enero fue el mes con más homicidios -410- y luego una reducción en los siguientes cuatro meses, hasta junio que repuntó a 398 muertes.

Del total de víctimas de la violencia en el año, 909 fueron causadas en Guatemala, 215 en Escuintla, 126 en Chiquimula y 118 en Izabal, departamentos con el mayor índice.

Los expertos del Cien calculan que la tasa de homicidios interanual pasó de 26.1 a 26.3 por cada cien mil habitantes.

La más violenta

Los datos del Cien demuestran que la zona 18 volvió a ser la más violenta, luego de dos años en que los homicidios en ese sector se mantuvieron a la baja.

En seis meses han ocurrido ataques armados que han costado la vida de 85 personas. La zona 18 no había tenido una cantidad tan alta desde el 2012 cuando hubo 149, en 2013 que tuvo 122 y para 2014 que llegó a 126.

En los últimos dos años la zona 6 fue el sector de la capital que más muertes acumuló, con 84 en 2015 y 114 el año pasado.

Aunque a nivel general los homicidios se han reducido, si se compara a Guatemala con Latinoamérica, el país está entre los cinco más violentos, y a nivel mundial entre los diez con la misma condición.

“Para salir de esa posición hay que bajar la tasa hasta un 12. Cualquier logro es bueno pero no es suficiente”, dijo Walter Menchú, analista de Seguridad.

El índice de avance de la seguridad elaborado por Menchú, destaca que la delincuencia bajó un 4.2 por ciento. Mientras que el índice de seguridad personal, que incluye homicidios, secuestros, violaciones y lesiones, bajó 4.8 por ciento.