El Ave Símbolo habita en San Marcos

Especie está en peligro de extinción. El Refugio del Quetzal se encuentra en San Rafael Pie de la Cuesta.

El quetzal captado en su hábitat natura en San Marcos. (Foto Prensa Libre: Aroldo Marroquín)
El quetzal captado en su hábitat natura en San Marcos. (Foto Prensa Libre: Aroldo Marroquín)

El quetzal —Pharomacrus mocinno—,  especie en peligro de extinción, mantiene su vuelo en las zonas nubosas del país, como   el Refugio del Quetzal, un área protegida  en San Rafael Pie de la Cuesta, San Marcos, en las faldas del volcán Tajumulco, a solo 15 kilómetros de la cabecera.

La bióloga Marie-Claire Paiz, en un estudio sobre el quetzal, indica que esta ave habita en zonas arriba de los mil 500 metros sobre el nivel del mar, con mayor avistamientos en la Sierra de las Minas;  sin embargo, tiene presencia en el occidente y suroccidente del país.

El estudio, proporcionado por Defensores de la Naturaleza, describe al quetzal como ave de migración estacional y altitudinal, amenazada porque los bosques nubosos se pierden progresivamente.

El ave símbolo   pude ser vista sin dificultad en el Refugio del Quetzal, en San Rafael Pie de la Cuesta, San Marcos. (Foto Prensa Libre: Aroldo Marroquín)
El ave símbolo pude ser vista sin dificultad en el Refugio del Quetzal, en San Rafael Pie de la Cuesta, San Marcos. (Foto Prensa Libre: Aroldo Marroquín)


Belleza natural

El Refugio del Quetzal es un lugar lleno de vida, y  donde anida el ave símbolo, y en el cual  los amantes de la naturaleza pueden apreciarlo con facilidad.

Esta especie fue vista por primera vez en ese lugar en el 2004, por Saúl Sandoval, ahora encargado de la seguridad del bosque. Desde entonces fue convertido en reserva y en hábitat del quetzal por el Consejo Nacional de Áreas Protegidas.

Con el objetivo de ayudar a  la conservación del ave, en el  2007 fueron instalados trozos de árboles secos y suaves para facilitar su reproducción, lo  cual fue aceptado  sin dificultad, pues  anidan en estos.

Se cree que  al menos  50 ejemplares  vuelan y adornan el lugar.

“Los visitantes serán bien atendidos, verán la belleza del ave. En estas fechas muchos  turistas nos visitan”. Saúl Sandoval, del    Refugio del Quetzal.

“Los visitantes serán bien atendidos y verán la belleza del ave. En estas fechas muchos  turistas nos visitan”, dijo Sandoval.

En el lugar hay espacios para el avistamiento del quetzal, miradores para apreciar la zona montañosa, ríos, puentes colgantes, cascadas y áreas para comer.

También se pueden apreciar   unas 90 especies de otras aves y unas 64 clases de árboles.





En Retalhuleu

A solo 25 kilómetros de la Ciudad  de Retalhuleu,     Loma Linda, El Palmar, Quetzaltenango, se ha convertido en un lugar turístico, ya que allí se ha visto volar al ave símbolo.

Según vecinos, en el bosque  se pueden observar  quetzales, principalmente entre  marzo y mayo.

Q10 pago por entrada  al refugio.

En la aldea, de mil 200 habitantes, se  formó la Asociación  Sostenible para el Desarrollo Integral y Turístico de Loma Linda (Asodill), que tiene en observación al quetzal e indica que   ha encontrado un hábitat en ese lugar.

Vecinos ofrecen un paseo por las montañas para el avistamiento del ave. Señalan que    solicitarán a las autoridades que conviertan el lugar en área protegida.

Ismael Rodas, integrante de Asodill, dijo que la tarifa por avistamiento de  aves es de Q75 por persona, y cuentan con capacidad para hospedar a 10 personas, por Q40 cada una.

El quetzal también tiene su hábitat en el Biotopo Mario Dary, en Baja Verapaz.

El Quetzal convirtió en su hogar los bosques nubosos de  San Marcos. (Foto Prensa Libre: Aroldo Marroquín)
El Quetzal convirtió en su hogar los bosques nubosos de San Marcos. (Foto Prensa Libre: Aroldo Marroquín)


¿Sabías que?

El quetzal se alimenta de  frutos, insectos, ranas y otras especies,  y vive en zonas  montañosas y  bosques húmedos.

Son aves estáticas; se pasan por largos periodos y con tranquilidad en los árboles, según el portal Animales en Peligro de Extinción.

Fue declarada  ave nacional en  1871, y  su canto es como un silbido. Además, necesita entre 18 y 19 días de incubación para  nacer.