Ante una nueva efemérides patria

Opinión

Hacia inicios del año 1800, el imperio español había iniciado su recorrido por un tobogán que lo llevaría hacia el inexorable fin de sus dominios, para dejar de ser el imperio en el que en alguna era el sol nunca se ponía. España no solo libraba arduas batallas por su propia sobrevivencia, sino que en ultramar también se habían vuelto incontenibles las rebeliones y los gritos de independencia.

Un museo itinerante

Opinión

Mañana es 15 de septiembre. Surge de nuevo en mi mente la  imagen oficial  de nuestra independencia que  presenta a  doña Dolores Bedoya de Molina exclamando:  ¡Viva la independencia!  Algunos  historiadores consideran que  su grito fue urbano,  no alcanzó al resto de la población. “Nuestra  independencia sigue en proceso”, murmuró el Clarinero, porque nuestra identidad nacional es  multilingüe y pluricultural. Sin embargo,  no todos los chapines lo consideran así.  Por ello no nos hemos integrado  como país.  En mi opinión ha faltado  un diálogo intercultural para retejer nuestra sociedad diversa culturalmente.   Espero que en este nuevo milenio encontremos esa tercera vía nacional que nos una como país. Solo juntos podremos  enfrentar   los  retos del desarrollo.  Cuando esto ocurra, la escena de doña Dolores Bedoya de Molina, y su grito de independencia,  que ha permanecido congelada  en mi mente, cobrará vida.

Homenaje a tres músicos

Hemeroteca

El billete de Q200, puesto en circulación en 2010, reconoce la trayectoria de tres músicos nacionales íntimamente ligados a la marimba: el capitalino Germán Alcántara, y los quetzaltecos Mariano Valverde Ortega y Sebastián Hurtado.