Huehuetenango

Mujer aprende a leer y enseña a otras

Haber nacido y crecido en condiciones de extrema pobreza marcó la infancia de Nora Samayoa López, de Paquix, Chiantla, Huehuetenango, pero no perdió la esperanza de superarse y ser impulsora del desarrollo familiar.

Por Mike Castillo / Huehuetenango

Grupo de personas de Todos Santos Cuchumatán, la mayoría mujeres, acuden a aprender a leer y escribir. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo).
Grupo de personas de Todos Santos Cuchumatán, la mayoría mujeres, acuden a aprender a leer y escribir. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo).

Aunque se casó y formó su propia familia culminó su proceso de alfabetización que, según afirma, le abrió muchas oportunidades.

Samayoa es la mayor de cuatro hermanas, pero también tenía ocho hermanos, a quienes sí se les permitió culminar la primaria, un privilegio que no tuvieron las mujeres de su casa.

Años después de haberse casado buscó un grupo de alfabetización donde se inscribió y dos años después terminó sus estudios.

Promueve desarrollo

Actualmente es alfabetizadora en su comunidad y el conocimiento adquirido lo transmite a sus vecinas, porque tiene la convicción de que si saben leer y escribir, conocen sus derechos y los hacen cumplir, son tomadas en cuenta para integrar comités de desarrollo y se convierten en agentes de cambio.

Han pasado 30 años desde que el Comité Nacional de Alfabetización (Conalfa) inició el proceso de alfabetización en Huehuetenango, y pese a los avances, hay más de 145 mil 800 personas que no saben leer ni escribir, lo que se atribuye a discriminación, en el caso de mujeres, y a la pobreza y pobreza extrema.

Índice alto

Durante el lanzamiento de la alfabetización 2017, en un acto efectuado en Chiantla, Jorge Mauro Camas Chávez, delegado de Conalfa, afirmó que Huehuetenango ocupa el segundo lugar de analfabetismo a escala nacional, con una taza del 19.24%, después de Alta Verapaz, con el 20%.

El funcionario explicó que se busca unificar a todos los sectores desde empresarios, alcaldes, funcionarios y oenegés para sumarse a la lucha por erradicar ese mal social que refleja el subdesarrollo del país.

El desafío es que se tomen acciones conjuntas para impactar en los indicadores de forma positiva, pues al ritmo que se avanza se necesitan muchos años para erradicar el analfabetismo en Huehuetenango, donde el año pasado 11 mil personas mayores de 15 años aprendieron a leer y escribir, señaló Camas Chávez.

Agregó que hay profesionales que lograron obtener su título universitario luego de haber sido alfabetizados. Otros se han convertido en alfabetizadores y forman parte de comités de desarrollo para gestionar proyectos en beneficio, no solo de su familia, sino de su comunidad.

Una mujer hace sus tareas en un centro de alfabetización de Huehuetenango. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo).
Una mujer hace sus tareas en un centro de alfabetización de Huehuetenango. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo).

Juana Victoria Valdés, secretaria ejecutiva de Conalfa, explicó que la estrategia nacional de alfabetización involucra a 16 mil alfabetizadores en todo el país.

Añadió que Huehuetenango tiene asignados Q13 millones 881 mil para los 33 municipios, lo que se divide en Q9 millones 817 mil para el área bilingüe y Q4 millones para enseñanza en español.

La funcionaria señaló que la diversidad lingüística ha sido una barrera en la lucha por eliminar el analfabetismo en el altiplano, donde se centra la mayor cantidad de analfabetos, principalmente mujeres.

Se enfocan en mujeres

Julio Herman Mérida, coordinador municipal de Conalfa en Chiantla, aseguró que   utilizan algunas estrategias para que las mujeres, principalmente, acudan de forma periódica a los programas de alfabetización.

Reconoció que es un desafío porque a las mujeres no se les ha permitido acceder a la educación.

Añadió  que los niños que no son atendidos por el Ministerio de Educación, al cumplir 15 años pasan a ser analfabetos, y es Conalfa quien debe atenderlos.

Mérida dijo que la educación de los niños  es un factor determinante en el combate del problema, por lo que es importante que cada institución cumpla su función y de esa manera  mejoren, no solo los indicadores,  sino el  desarrollo integral de las comunidades.

En Chiantla viven unas 10 mil personas analfabetas. Otros  municipios con alto índice son  Barillas, con más de 15 mil; San Mateo Ixtatán, San Pedro Soloma y Cuilco.