Sectores exigen reformas a la Ley Electoral

Promover la pronta aprobación de las reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, fue el objetivo del foro titulado “Sin reformas no hay elecciones”, que se llevó a cabo la noche del lunes último, en un salón de la ciudad de Huehuetenango.

Por Mike Castillo / Huehuetenango

Vista del foro en el que sectores pidieron reformas a la Ley Electoral, en Huehuetenango. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)
Vista del foro en el que sectores pidieron reformas a la Ley Electoral, en Huehuetenango. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)

En el evento participaron como panelistas Álvaro Ramazzini, obispo de la Diócesis de Huehuetenango; María Falla, socióloga del Instituto Centroamericano de Estudios para la Democracia Social, (Demos)  y Edgar Pereira,  antropólogo de la Convergencia Nacional para la Reforma Política (Conarep).

Además, asistieron alrededor de 150 representantes de organizaciones sociales, sociedad civil e integrantes de partidos políticos.

Los expertos coincidieron en que de no haber reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, no debe realizarse las  elecciones generales programadas para el 6 de septiembre próximo, pues es un momento histórico para el país, ya que la ciudadanía exige el cese de la corrupción.

Según Edgar Pereira, representante de Conarep, los guatemaltecos están molestos por la reelección de funcionarios, que una familia sea quien dirige un partido político y que se pasen de una agrupación a otra,  porque refleja que no son representantes de quienes los eligen.

“Si ahora no se hacen las reformas, no se harán nunca, por eso es necesario que los ciudadanos que sostienen al país con sus impuestos lo sigan exigiendo”, agregó Pereira.

Entre las reformas que se deben cambiar se encuentran, la forma de distribución de cargos para no afectar a las minorías, que sea el Tribunal Supremo Electoral (TSE) que maneje el tema de la propaganda para ser equitativos y no perjudicar a los partidos pequeños con menos recursos.

Que haya mayor representatividad de mujeres y pueblos indígenas en los cargos a elección para que no siga el sistema actual,  porque solo favorece a quienes ostentan cierto poder económico. 

El obispo Ramazzini añadió que pese a los movimientos sociales, la sociedad esta de “cabeza agachada” y no muestra interés por denunciar la corrupción porque tiene temor de represalias, tal y como se vivió durante el conflicto armado interno.

“Yo creía antes de la convulsión social que votar por el menos peor era una alternativa, pero ahora ya ni eso es confiable” refirió, el religioso, quien además agregó que las manifestaciones pacíficas son una revolución en medio de una masiva pérdida de solidaridad y sin ella no puede construirse la paz.

“Nadie hace auditoria social porque no hay corresponsabilidad y existe mucho temor” dijo, al referirse a la corrupción.



Ramazzini durante su intervención en el foro efectuado en Huehuetenango. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)
Ramazzini durante su intervención en el foro efectuado en Huehuetenango. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo)


Recriminó que el movimiento social no se siente en Huehuetenango, donde hay mucha apatía por sumarse a las manifestaciones pacíficas que buscan aprovechar la coyuntura para que se hagan los cambios a la referida ley,  porque es este el instrumento que nos permitirá hacer los cambios que se necesitan para el país.

Reformas son claves

María Falla aseguró que las reformas son claves en este momento de inestabilidad porque se constituirán en herramientas para definir el futuro del país y hacer lo correcto es lo único que permitiría tener la plena libertad.

Respecto a la reforma aseguró que algunos diputados manipularon la iniciativa 49-74 y proponen que no haya transfuguismo los primeros tres años de un periodo, pero si el cuarto, lo cual es una ofensa para los guatemaltecos e  indignante porque institucionaliza una mala práctica.

Para Pereira la propuesta de reforma presentada por el TSE es una consolidación de un trabajo de distintos sectores que desde hace años  buscan hacer mejoras en beneficio de Guatemala, sin embargo, sectores ajenos al territorio nacional se han encargado de entrampar el proceso.

“Las demandas de la calle son un reflejo del cansancio de la población por los desmanes de la clase política que ha perdido toda credibilidad tras los recientes escándalos sacados a luz por la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala”, puntualizó el experto.