Justicia

Policías, caos y  la caída de Baldetti en tribunales

La reaparición de la ex vicepresidenta Roxana Baldetti, estuvo marcada este lunes por la expectativa, el caos en la Torre de Tribunales y su caída al salir de la audiencia. 

Por Geovanni Contreras y Henry Pocasangre

Ambos se mantuvieron serios y callados durante la audiencia. Al principio Baldetti sonreía cuando la Prensa hacía alguna pregunta. También sonrió en un momento en el que tomó su teléfono celular, de lo contrario permaneció seria.

Media hora antes de la llegada de Baldetti fueron desplegados, alrededor de la Torre de Tribunales, agentes de la Policía Nacional Civil y aparentemente un grupo de integrantes de la Secretaría de Asuntos Administrativos y de Seguridad (SAAS), también participaron agentes de seguridad del Organismo Judicial.

El ingreso de la ex vicepresidenta y su esposo a la audiencia fue caótico. Ellos llegaron por la parte frontal de la Plaza de la Justicia —frente al edificio de la Corte Suprema de Justicia (CSJ)— a las 9.46 horas.

Conforme se acercaban a la Torre, fueron rodeados por al menos 30 periodistas, entre camarógrafos, fotógrafos, reporteros y corresponsales de agencias internacionales.

Baldetti vestia un elegante traje de falda y saco color gris, lo único que dijo durante el recorrido a la sala fue que quien hablaría sería su abogado, Mario Cano. En el camino a la sala, Mariano Paz iba adelante y su esposa le agarraba los hombros desde atrás, mientras caminaban. Al entrar a la sala ella paso al frente, protegia su mano, que lucia con una ligera inflamación.

Fue notorio cómo personal de la CSJ benefició a Baldetti y Paz para evadir a la prensa mediante la utilización de accesos privados, incluyendo la sala pequeña en la que no podían ingresar más de 15 personas, por lo que fue necesario instalar una bocina afuera de la sala.

La usuaria Luisa Pérez comparte el momento de la caída de Baldetti en la gradas de la CSJ (Video: Youtube)

Mientras el abogado hablaba con los reporteros, la ex  vicepresidenta se retiró tan apresuradamente que tropezó en las gradas de la Torre de Tribunales, casi cae de rodillas, pero se detuvo de los hombros de uno de sus acompañantes.

Baldetti fue retirada por un elevador rodeada de hombres con traje formal que, se supone, pertenecen a la SAAS.

Pero al llegar a la Plaza de la Justicia, Baldetti tropezó en las gradas, por la prisa del salir del lugar, y los escalones de piedra antigua que cacarterizan la superficie frontal del órgano de justicia.

Por si fuera poco, algunas personas le gritaron “ladrona” y “corrupta” mientras caminaba hacia su camioneta. Un hombre mostró un cartel con la frase "Descarada".

Defiende propiedades

Siete cuentas bancarias de Baldetti fueron congeladas, y tres propiedades embargadas. Asimismo, a Paz Montes se le embargaron ocho fincas que suman más de 11 hectáreas de terreno.

La investigación en contra de ambos se da por las dudas en cuanto a la adquisición de todos esos bienes con los salarios y ahorros que ambos pudieron llegar a tener en forma lícita.

Los argumentos del abogado de Baldetti, Mario Cano, se centraron en justificar cómo fueron obtenidas las propiedades.

En tanto, los fiscales expusieron que el embargo de los bienes debe mantenerse porque no corresponden los montos reportados al valor real de las propiedades y que ninguno de los dos tiene el perfil económico para haberlas comprado. Los jueces resolvieron a las 11:45 horas, mantener el embargo a Baldetti.

Paz declaró más tarde que Baldetti continua con quebrantos de salud, y el catéter que tiene en la mano es para que le puedan suministrar medicamentos.

El caso que llevó a la renuncia de Baldetti

El 16 de abril, en conferencia de prensa, el Ministerio Público y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) desmantelaron una estructura de defraudación aduanera denominada La Línea.

El cabecilla de esa banda era Juan Carlos Monzón Rojas, entonces secretario privado de la vicepresidenta Baldetti, quien renunció el 8 de mayo después de varias sospechas que fueron creciendo conforme la investigación avanzaba.

Durante la explosión del escándalo, la entonces vicemandataria se encontraba en Corea del Sur y ni el presidente Otto Pérez Molina, ni ella, pudieron explicar cuándo regresó a Guatemala.

“La señora”, “la 2” y “la R” fueron nombres que figuraron en las escuchas telefónicas de algunos integrantes de La Línea, lo que fue suficiente para que la CSJ diera trámite a la solicitud de antejuicio contra Baldetti.

Ese proceso prosperó hasta que el Congreso integrara una comisión pesquisidora que, al final, no entregó un informe porque al día siguiente la vicepresidenta dejó el cargo, mientras Monzón continúa prófugo.