Justicia

Ni tamales ni paches para presos en Mariscal Zavala

Sistema Penitenciario endurece controles en la prisión con motivo de la Navidad.

Por Claudia Palma

Anabella de León —de blusa blanca—, exregistradora de la Propiedad, en una inspección en las celdas de mujeres de la cárcel Mariscal Zavala, zona 17. (Foto: Hemeroteca PL)
Anabella de León —de blusa blanca—, exregistradora de la Propiedad, en una inspección en las celdas de mujeres de la cárcel Mariscal Zavala, zona 17. (Foto: Hemeroteca PL)

Restricciones y nuevos horarios de visita entraron ayer en vigor en la  Brigada Mariscal Zavala, una de las cárceles consideradas como   de mayores privilegios.

Entre la lista de objetos de ingreso restringido —a la prisión donde se encuentra la mayoría de exfuncionarios del gobierno del Partido Patriota— se cuentan computadoras y televisores, pero también cartas de juego, dados, imágenes, estatuas, loterías y disfraces.

Se prohíbe “todo lo concerniente a hechicería”, velas de cera y veladoras. También están excluidos los tenedores y cucharas de metal.

Tamales y paches

Está vedado el ingreso de tamales, paches, levadura, “alimentos en porciones o trozos grandes”, como carnes, pasteles, alimentos rellenos, embutidos y empanizados. Estos serán permitidos en pequeñas porciones.

Las medidas forman parte de un “común denominador” de todos los centros penales que está regulado por el Reglamento del Sistema Penitenciario (SP), explicó Rudy Esquivel.

“Hay categorización de perfiles de los reos, pero las prohibiciones son universales”, comentó Esquivel, quien justificó que la medida tiene el fin de “ordenar” las prisiones.

La medida no es nueva y es una copia de otras cárceles, explicó Gerardo Villamar, de la Defensoría del Debido Proceso de la Procuraduría de Derechos Humanos

Sin embargo, el centro de detención Mariscal Zavala no tiene la categoría de una granja de condena para aplicar esa clase de restricciones, agregó.

“Por medio de solicitudes se han ingresado hasta sierras a los penales ¿Por qué no van a dejar entrar una cuchara y un tenedor?”, cuestionó.

Posible corrupción

Las limitaciones alimentan la corrupción porque los reos necesitan vivir en condiciones mínimas, y para ello guardias y autoridades son sobornados, advirtió el abogado penalista David Pineda.

“Las restricciones extremas alimentan la corrupción porque los privados necesitan alimentos, medicamentos y ciertos enseres. Los guardias penitenciarios son los primeros eslabones de esta extensa cadena que permite el cobro de favores”, refirió.

Los medicamentos pueden ser ingresados con una orden de juez y los controles para ingresarlos ahora se endurecen, señaló Benjamín Estrada, otro abogado que defiende a exfuncionarios recluidos en esa prisión.

Estrada denunció que los reos deben cancelar Q100 para contribuir con una pipa de agua para el penal. Entre las limitaciones, el número de visitas se restringe a cuatro personas, pero se teme que eso también sea burlado.