Preocupa  incremento acelerado de pandillas en la provincia

Residentes de la provincia están preocupados por el avance y crecimiento de las pandillas, lo cual consideran un problema social, pues a diario esos grupos suman más integrantes, en especial jóvenes afectados por la pobreza, desintegración familiar, falta de educación y adicciones.

Por Corresponsales / Provincia

Familiares y amigos acompañan el sepelio de Ashlin Castellanos, quien fue muerta por presuntos pandilleros, en Jutiapa. (Foto Prensa Libre: Óscar González)
Familiares y amigos acompañan el sepelio de Ashlin Castellanos, quien fue muerta por presuntos pandilleros, en Jutiapa. (Foto Prensa Libre: Óscar González)

En Jutiapa, la muerte de Ashlin Castellanos, de 4 años, quien fue plagiada, ultrajada y estrangulada por presuntos pandilleros en agosto último, evidencia el problema que se vive en varios sectores de la cabecera, en donde operan grupos de delincuentes que asaltan, extorsionan y asesinan con impunidad, según vecinos del lugar.

Uno de los sectores donde pobladores señalan que operan bandas es en las colonias Méndez Orozco y La Democracia 1, 2 y 3, en la cabecera. En una de esas residenciales vivía Ashlin Castellanos.

El vecino Carlos Gallardo dijo: “Desde el 11 de agosto, cuando fue plagiada Ashlin, ya nadie deja salir a sus hijos a jugar en la calle, porque tenemos miedo de que se registre un hecho similar. Es una psicosis la que se vive, pues la Policía Nacional Civil (PNC) no ha incrementado sus patrullajes en el sector”.

El problema no se limita a las referidas colonias, debido a que las pandillas operan en otros sectores, como Villa Hermosa y Veintinueve de Diciembre, donde vecinos señalan que hay una banda de más de cien integrantes, principalmente adolescentes.

Arnoldo Gálvez, jefe de la comisaría de la PNC de Jutiapa, indicó que han recibido denuncias sobre esos criminales y que efectúan recorridos e investigaciones junto con fiscales del Ministerio Público (MP). Asegura que han capturado a varias personas.

Reclutan a jóvenes

En Santa Rosa, los pobladores señalan que una de las causas de la proliferación de las pandillas es que en ese departamento se encuentra la cárcel El Boquerón, en la cual están recluidos jefes de gavillas, por lo que integrantes de estas llegan a residir en las cercanías de la prisión, en donde reclutan a jóvenes.

Las principales víctimas de los pandilleros son los dueños y pilotos de autobuses y mototaxis. Los municipios donde más se reportan delitos cometidos por pandilleros son Nueva Santa Rosa, Barberena, Cuilapa, Chiquimulilla y Pueblo Nuevo Viñas.

Julio García, de la organización Sociedad Civil, dijo que el tema de las pandillas es difícil de resolver, debido a que llegan integrantes desde otras partes del país y se unen a los locales para cometer crímenes.

Señaló que pareciera que los delincuentes están protegidos por las autoridades, pues actúan con impunidad, como sucedió recientemente con la muerte de siete reos en la cárcel El Boquerón.

En Chimaltenango, las pandillas operan en El Tejar, San Pedro Yepocapa, San Miguel Pochuta, Parramos, San Andrés Itzapa y la cabecera, y están relacionadas con extorsiones, sicariato, hurtos, robos de vehículos y venta y consumo de drogas, señaló René Coroy, jefe local de la PNC.

El líder comunitario José Tian comentó que la falta de educación, responsabilidad y orientación a los jóvenes por parte de los padres causa que estos se involucren en actividades ilícitas.

El vecino Andrés Alvarado señaló que es lamentable que los pandilleros recluten a menores de edad para cometer crímenes, pues se aprovechan de que la ley no les deduce responsabilidades penales.

Operativos

En Escuintla, a los delitos que con frecuencia comenten los pandilleros se suma el robo de furgones cargados con mercadería, según autoridades.

Alfredo Ramos, de la Procuraduría de los Derechos Humanos, señaló que ese tipo de hechos delincuenciales de debe a que bandas criminales migran de la capital a causa de los operativos de las autoridades, y se concentran en departamentos cercanos.

Las pandillas tienen mayor presencia en Puerto San José, Santa Lucía Cotzumalguapa, Palín, Nueva Concepción y la cabecera, y las autoridades han logrado la captura de integrantes de varias células, entre las que destaca la banda los Primos, sindicada de 10 asesinatos.

Reciben castigo

En Quetzaltenango, el fenómeno de las pandillas se refleja más en San Juan Ostuncalco, donde estas se enfrentan constantemente por ganar territorio, según relató el líder comunitario Alfonso Gómez.

También se reporta la proliferación de grupos delincuenciales en Cantel, aunque el agente de la PNC Rogelio Fuentes expuso que estas agrupaciones no generan mayor violencia. “Las pandillas están en los pueblos, y allí los líderes comunitarios saben quiénes son, y si hacen algo ilícito, los someten a disciplina”, agregó.

En Huehuetenango, líderes comunitarios señalan que han detenido el surgimiento de pandillas a través de acciones que incluyen la expulsión de sus integrantes de la comunidad.

Carlos Félix, de San Rafael La Independencia, indicó que en ese municipio se registra la menor incidencia criminal del departamento. “Contamos con nuestra propia organización comunitaria, que en principio es respaldada por los alcaldes auxiliares y el Consejo de Ancianos”, aseguró.