Política

FCN-Nación se obstina en presidir el Legislativo

La ambición del oficialismo de encabezar la Junta Directiva del Congreso el próximo año habría dificultado  la búsqueda de apoyo para aprobar el presupuesto del 2018, que  a tres días de vencer el plazo no cuenta con los 80 votos mínimos para que sea aprobado.

Por Carlos Álvarez / Guatemala

Bancada oficial  y el Ejecutivo insisten en aprobar el presupuesto del 2018  y que Javier Hernández dirija el Congreso, pese a desgaste. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Bancada oficial  y el Ejecutivo insisten en aprobar el presupuesto del 2018  y que Javier Hernández dirija el Congreso, pese a desgaste. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El oficialismo, al igual que el año pasado cuando citó a jefes de bloques a la finca presidencial Santo Tomás, se reunió con varios legisladores en la Casa Presidencial para buscar el apoyo; sin embargo, esta vez pareciera no haberlo conseguido.

La reunión el pasado  domingo habría girado en torno al presupuesto, y diputados que reconocieron su asistencia, aseguran que no se habló de otro tema.

Sin embargo, en el Congreso  trascendió que la Junta Directiva sí fue otro de los temas e incluso, el presidente Jimmy Morales manifestó su apoyo al jefe de la bancada oficial, Javier Hernández, para que dirija el Organismo Legislativo.

El apoyo de Morales a Hernández se da luego del cuestionado desempeño del congresista, señalado de figurar entre quienes urdieron la fallida modificación al Código Penal, denominada Pacto de Corruptos; no obstante, cuenta con el apoyo al mandatario por haber dirigido la votación que mantuvo la inmunidad de Morales.    

presidencia y gastos

“Fue una reunión de carácter informal con varios diputados líderes, algunos jefes de bloques también, que mostraban su preocupación por la aprobación del presupuesto del 2018 y deseaban conversar con el presidente sobre esta situación”, dijo Heinz Hiemann, vocero de la presidencia.

Julio Lainfiesta, jefe de la bancada Unión del Cambio Nacional (UCN), confirmó su asistencia  a la casa de Gobierno; sin embargo, aseguró que “el único tema que se trató fue el del presupuesto”.

Jaime Regalado, jefe de la bancada Movimiento Reformador, también confirmó su asistencia a la reunión, pero negó que se haya abordado otro tema. Asistió también un diputado de la Alianza Ciudadana.

Todos los asistentes son de bloques aliados, que en las últimas semanas se han perfilado como integrantes de una planilla presidida por Hernández.

Sí, pero no juntos

Felipe Alejos, diputado del partido Todos, indicó que como bloque consideran que “no es prudente que se entren a conocer los dos temas —presupuesto y Junta Directiva— al mismo tiempo”, pues consideran que es necesario separarlos para ser transparentes.

“Esperamos que las demás bancadas puedan seguir esta recomendación. Hay que esperar el momento adecuado, no hay por qué correr,  más importante que los nombres debe ser el plan de trabajo”, afirmó Alejos.

Para Raúl Romero, legislador de la bancada Fuerza,  se deben respetar los procesos y recordó que hay una sesión permanente que deber terminar, antes de pensar en otros temas.

La segunda bancada mayoritaria, la Unidad Nacional de la Esperanza, sostiene que no apoyarán el presupuesto, por creer que está desfinanciado y tampoco apoyan la planilla que postula a Javier Hernández.

Contra las cuerdas

A tres días que termine el período de sesiones, el oficialismo dice no rendirse para la aprobación del gasto público para 2018.

Iliana Calles, subjefa de la  bancada oficial, indicó que “se trata y trabaja para que el presupuesto pase (...) no hay seguridad, se hará la lucha”.

Según la legisladora, el bloque oficial está unido, aunque  reconoce que se necesita el apoyo de otros bloques para  aprobar el gasto de último momento.

Se pierde trabajo

Víctor Martínez, viceministro de Finanzas encargado del área del presupuesto, conversó con Prensa Libre sobre los escenarios si no se llega a aprobar el nuevo plan de gastos.

¿Cuál es la situación del Minfin bajo estas circunstancias?

Básicamente se pierde un trabajo de nueve meses que llevó la planificación. Esperamos que se agoten todas las instancias en la discusión en el Congreso.

¿Qué impacto hay si no se aprueba?

Que se tendría que readecuar el vigente —Q77 mil 622.6 millones— con programas y obras nuevas, lo cual siempre provoca cierto nivel de desorden.

¿Cuánto tiempo les llevaría?

Planificar un presupuesto con todo el sustento programático, lleva tiempo y en este caso se tendría que hacer de manera más condensada el replanteamiento.

¿Cuáles serían los programas con mayor impacto?

De entrada están los proyectos que estaba impulsando el Ministerio de Comunicaciones Infraestructura y Vivienda, sobre todo en el tema de infraestructura, ya que si no tiene ese espacio presupuestario no podrían continuar, por lo que tendría que priorizar los más importantes. Otro de los afectados sería el programa de alimentación escolar del Ministerio de Educación que subió a Q3 diarios; es otro desafío que tendrá que evaluarse.

Con información de Herny Pocasangre y Manuel Hernández