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Ancianos mayas hacen "limpia" tras visita de Bush

El 16 de marzo de 2007 fue noticia un rito para devolver “el balance de los buenos espíritus”, en el centro arqueológico Iximché, en Chimaltenango, el cual creen que se contaminó con la visita de George W. Bush, presidente de EEUU esa misma semana.

Por Hemeroteca PL

Sacerdotes mayas piden a sus antepasados que limpien la “energía negativa” que dejó el presidente de EEUU en Iximché. (Foto: Hemeroteca PL)
Sacerdotes mayas piden a sus antepasados que limpien la “energía negativa” que dejó el presidente de EEUU en Iximché. (Foto: Hemeroteca PL)

El ritual se inició las 9.30 horas, cuando ancianos mayas pidieron permiso a sus antepasados para subir a la cima de la pirámide uno, de 5.2 metros de alto, ubicada en la plaza B de Iximché, considerado sitio sagrado.

Los sacerdotes pidieron perdón por la visita de Bush, a quien calificaron de genocida.

En la cima colocaron candelas en los cuatro puntos cardinales invocando al corazón del viento y a los antepasados, para “purificar” el lugar.

En ese momento se hicieron sonar tambores, porque consideran que el sonido da buena energía, Cristóbal Cojtí, sacerdote maya, expresó: “Hoy hemos venido a agradecer porque nos han venido a despertar, porque nos han venido a provocar, y para que se vaya para siempre la contaminación del colonialismo... Hoy se lo tiene que llevar el viento, para que nazcan la luz, el amor y la fertilidad”.



Los presidentes de Estados Unidos y Guatemala, George W. Bush y Óscar Berger acompañados de las primeras damas, Laura Bush y Wendy de Berger en Iximché el 13 de marzo de 2007. (Foto: Hemeroteca PL)
Los presidentes de Estados Unidos y Guatemala, George W. Bush y Óscar Berger acompañados de las primeras damas, Laura Bush y Wendy de Berger en Iximché el 13 de marzo de 2007. (Foto: Hemeroteca PL)


Iximché, capital del poderío kaqchikel, fue fundada en 1470; sin embargo, en 1524, cuando sus residentes se estaban expandiendo, la ciudad colapsó cuando llegaron los españoles a conquistarlos.

El sacerdote Leopoldo Méndez expresó que se utilizó el maíz para hacer una alfombra para Bush, lo que consideraron una ofensa, porque el maíz es la fuente de vida de los mayas.

“Recuperamos unas mazorcas que pisotearon, y las estamos purificando”, explicó Méndez.

Luego fueron entregadas a mujeres indígenas que participaron del ritual, para devolverle a la madre tierra el maíz ofendido.

“No es posible que vengan genocidas a ofender... él representa un cuerpo de sombras negativas, es un genocida”, dijo Méndez.



Antes de subir a la pirámide uno, pidieron permiso a sus antepasados en Iximché, Chimaltenango. (Foto: Hemeroteca PL)
Antes de subir a la pirámide uno, pidieron permiso a sus antepasados en Iximché, Chimaltenango. (Foto: Hemeroteca PL)


También aseguró que la ceremonia se hizo en “el día del camino”. Según el calendario maya, el mundo y el universo tienen cuatro caminos, en referencia a los cuatro puntos cardinales.

En el ritual se usó agua e incienso, además de candelas de color blanco, que simbolizan el norte; amarillo, en referencia al sol; rojo, que son fuente de la energía; verde, que representan a la madre naturaleza, y azul, que es el corazón del cielo.

Jorge Morales, de la Coordinación y Convergencia Nacional Maya Waqib’Kej, expresó que la presencia de Bush había sido una ofensa para sus ancestros.

Las ruinas de Iximché fue la sede ceremonial de la III Cumbre de Pueblos y Nacionalidades Indígenas, que se llevó a cabo del 26 al 30 de marzo de ese mismo año.



Los sacerdotes mayas utilizan candelas de colores blanco, rojo, azul, verde y amarillo durante el rito. (Foto: Hemeroteca PL)
Los sacerdotes mayas utilizan candelas de colores blanco, rojo, azul, verde y amarillo durante el rito. (Foto: Hemeroteca PL)


Algunos detalles

En el ritual, sacerdotes mayas claman al viento y al fuego.

  • También usaron candelas de colores blanco, rojo, azul, verde y amarillo. La ceremonia duró una hora y media.
  • Las mujeres recibieron mazorcas de maíz recogidas de una alfombra hecha para Bush.
  • Los mayas denunciaron que militares estadounidenses se apostaron con fusiles sobre sus palacios mayas, sin respeto por la cultura.
  • Señalan al Ministerio de Cultura de haber usado la historia en forma mercantil.