Internacional

México: Zapatismo sigue encerrado en sí mismo a 20 años de levantamiento

La guerrilla zapatista, que hace 20 años emergió de las montañas del sur de México abanderada por la enigmática figura del subcomandante Marcos, permanece replegada en sus territorios de Chiapas, el estado más pobre del país, pero se dice en lucha por los derechos indígenas.

Por POR AGENCIA AFP

CIUDAD DE MÉXICO.- "Es diciembre del 2013, hace frío como hace 20 años, y como entonces, hoy una bandera nos cobija: la de la rebeldía", dice el último comunicado de Marcos para mostrar que el zapatismo sigue vivo.

Integrado mayoritariamente por indígenas de origen maya acosados por la pobreza y la marginación, la guerrilla Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) sorprendió al gobierno presidido por Carlos Salinas de Gortari (PRI) al alzarse en armas y declararle la guerra el 1 de enero de 1994.

Coincidiendo con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de México con Estados Unidos y Canadá, miles de rebeldes tomaron cinco municipios de Chiapas. Los posteriores combates con el Ejército duraron 12 días y se cobraron decenas de muertos, la gran mayoría zapatistas. Tras un alto al fuego se abrió un proceso de diálogo sobre las reivindicaciones de la guerrilla.

El EZLN, de inspiración marxista y opuesto al neoliberalismo, reclamaba el derecho a la tierra, vivienda, educación, salud y empleo, reivindicando la figura de Emiliano Zapata, el líder campesino que protagonizó varios alzamientos durante la revolución de 1910.

Aunque ambas partes firmaron en 1996 los acuerdos de San Andrés, los zapatistas han denunciado su incumplimiento por parte del gobierno y siguen reclamando una reforma constitucional que garantice su autonomía.

Las mismas causas siguen vigentes

El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, quien devolvió al PRI la presidencia tras 12 años de ausencia, prevé impulsar en 2014 una reforma constitucional que otorgue la autonomía a los pueblos indígenas, dijo de su lado Jaime Martínez Veloz, comisionado para el Diálogo con los Pueblos Indígenas de México.

"Tengo confianza de que el 2014 será el año de la reforma indígena y que se sienten las bases para la conducción de una nueva relación del Estado mexicano con los pueblos originarios", indicó el funcionario.

Según cifras oficiales, 45,5% de los 118 millones de mexicanos estaba en la pobreza en el 2012, un porcentaje que se eleva a 74.7% si sólo se considera a Chiapas, una región fronteriza con Guatemala habitada por 4.8 millones de personas mayoritariamente indígenas.

Al inicio de su gobierno Peña Nieto eligió a Chiapas para lanzar su programa contra la pobreza, denominado "Cruzada contra el hambre", aunque muchos lo ven como un plan asistencialista que no pretende reconocer la autonomía indígena.

"La pobreza es una herramienta muy útil" para el gobierno, pues la ha utilizado para dividir a los movimientos a través de la repartición de "migajas", señaló Silvia Soriano, del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe.

Pero Martínez Veloz, quien reconoce que la pobreza indígena es responsabilidad del Estado, asegura que con la reforma constitucional el gobierno de Peña Nieto busca dar instrumentos legales a los pueblos originarios para ampliar sus derechos políticos y para que decidan sobre sus propias comunidades.

Desde el cese de su actividad armada, el zapatismo avanzó silenciosamente y en el 2003 creó cinco "Caracoles", las sedes de los municipios bajo influencia del EZLN que cuentan con una cierta autonomía en justicia, salud y educación bajo la organización de las llamadas Juntas de Buen Gobierno.

El zapatismo logró devolver dignidad a los indígenas y colocar sus demandas en la esfera mexicana e internacional, aunque algunos cuestionan sus alcances.

"No es tan cierto que sean autónomas. Tienen espacios de decisión que se han legitimado a través de los usos y costumbres", pero no es una autonomía que pase por encima de la ley como ellos buscaban, acotó a la AFP Gerardo López, profesor de la universidad privada Tecnológico de Monterrey.

Marcos, un ícono que se desdibuja

Con el aura misteriosa que le dio su pasamontañas, gorra y su inseparable pipa, el subcomandante Marcos ha sido desde sus inicios el estandarte del zapatismo, lo cual explica para muchos su éxito mediático pero para otros revela contradicciones en el movimiento.

"Es un tanto triste que a pesar de haber indígenas que participan en el liderazgo del EZLN, los reflectores siempre apuntan a Marcos. Es el racismo que tenemos", lamenta Soriano.

El carismático Marcos no aparece en público desde hace varios años, aunque ha venido expresándose a través de comunicados.

"Los rumores de que está enfermo, retirado, o que ya murió tienen que ver con el declive mediático" del icónico líder, asegura López.

El EZLN ha seguido organizando actividades y acciones. En diciembre del año pasado, con motivo del cambio de era en el calendario maya, miles de sus integrantes marcharon en silencio de forma simultánea en varias comunidades de Chiapas en una inédita demostración pública desde el levantamiento de 1994.

Este año convocó en sus comunidades la llamada "Escuelita zapatista", en la que varios miles de personas pudieron conocer su sistema educativo, sanitario así como su organización política y económica.

La noche del martes la guerrilla también ha convocado a sus tradicionales festejos para celebrar el aniversario de su levantamiento armado.