Internacional

El Papa ve viaje a Cuba y EEUU como puente simbólico

El papa Francisco ve su reciente viaje de Cuba y Estados Unidos como un símbolo del puente que se está construyendo entre ambos países.

Por Ciudad del Vaticano/AP

El Papa dice que ha abrazado a todo el pueblo cubano, dentro y fuera de ese país.
El Papa dice que ha abrazado a todo el pueblo cubano, dentro y fuera de ese país.

En una reflexión sobre su peregrinaje de 10 días a Cuba y Estados Unidos, Francisco dijo este miércoles en su audiencia pública semanal que "Dios siempre quiere tender puentes. Somos nosotros los que construimos muros. ¡Y los muros caen, siempre!".}

Francisco comentó que su viaje de La Habana a Washington fue "un paso emblemático, un puente que, gracias a Dios, se está reconstruyendo".

El Papa elogió a Estados Unidos por no perder sus raíces religiosas pese a su desarrollo económico. "Estas mismas raíces nos requieren volver a la familia para pensar y cambiar nuestro modelo de desarrollo por el bien de toda la familia humana", indicó.

"El gran patrimonio espiritual y ético, sobre el principio de que todos los hombres son iguales y dotados de derechos inalienables como la vida y la libertad", dijo Francisco.

El Sumo Pontífice agradeció la acogida que tuvo en ambos países durante su viaje de ocho días del que regresó este lunes.

"Llegué a Cuba como 'Misionero de la Misericordia', y allí he experimentado la esperanza y la unidad de un pueblo que más allá de toda división y bajo la maternal mirada de la Virgen del Cobre, toma fuerza de sus raíces cristianas y afronta el futuro con un espíritu de servicio y responsabilidad", dijo.

"He podido compartir con el pueblo cubano la esperanza de ver cumplirse la profecía de san Juan Pablo II: que Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba. No más cierres, no más explotación de la pobreza, sino libertad en la dignidad", exhortó.

"Este es el camino que hace vibrar el corazón de tantos jóvenes cubanos: no una vía de evasión, de ganancias fáciles, sino de responsabilidad, de servicio al prójimo, de cuidado de la fragilidad. Un camino que trae fuerza de las raíces cristianas de aquel pueblo que ha sufrido tanto", agregó.

Al hablar de su visita a Estados Unidos, el Papa recalcó el "gran patrimonio espiritual y ético" de ese país, basado en "el principio de que todos los hombres son iguales y dotados de derechos inalienables como la vida y la libertad", dijo.

"Estos principios son universales y encuentran en el Evangelio su máximo cumplimiento", comentó.

"Dios siempre quiere tender puentes. Somos nosotros los que construimos muros. ¡Y los muros caen, siempre!". dijo el Papa.

El jefe de la Iglesia Católica recordó su discurso en la Sede de las Naciones Unidas donde "he querido renovar el apoyo de la Iglesia católica a esa institución en la promoción de la paz, recordando también la importancia de frenar y prevenir toda clase de violencia contra las minorías étnicas y religiosas y contra la población civil", aseguró.

Al referirse al Encuentro de las Familias, en Filadelfia, última etapa de su gira papal, Francisco reiteró la posición de la iglesia ante las transformaciones que vive la familia moderna.

"La alianza entre el hombre y la mujer es la respuesta a los desafíos del mundo actual, siendo a su vez modelo de la gestión sostenible de la creación", explicó.

"Mirando bien, no es una casualidad que el Encuentro Mundial de las Familias se haya llevado a cabo en este momento en los Estados Unidos de América, es decir el país que en el siglo pasado ha alcanzado el máximo desarrollo

económico y tecnológico sin renegar sus raíces religiosas. Ahora estas raíces piden: volver a partir de la familia para repensar y cambiar el modelo de desarrollo, para el bien de la entera familia humana", concluyó.

El domingo se inaugura el segundo Sínodo de Obispos en que participan unos 400 obispos y cardenales de todo el mundo para debatir sobre los retos de la familia católica moderna.

La segunda ronda de reuniones, después de la celebrada en octubre del 2016, aborda una serie de temas que dividen a los católicos, entre ellos la comunión para los divorciados que se vuelven a casar y la actitud hacia los homosexuales.