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Rusia da por muertos a cinco tripulantes de helicóptero derribado en Siria

El Kremlin dio por muertos a los cinco tripulantes del helicóptero Mi-8 que fue derribado hoy en la provincia siria de Idleb cuando regresaba a su base tras llevar ayuda humanitaria a la ciudad de Alepo.

Por Moscú/EFE

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Rebeldes sirios observan los restos del helicóptero ruso Mi-8 derribado en Alepo. (AFP).
Rebeldes sirios observan los restos del helicóptero ruso Mi-8 derribado en Alepo. (AFP).

“Los que iban a bordo del avión, según la información que nos llega del Ministerio de Defensa, han muerto, murieron heroicamente, ya que intentaron desviar el aparato para minimizar las bajas en tierra” , dijo Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin.

Peskov, quien transmitió sus condolencias a los familiares de los militares fallecidos -dos oficiales y tres soldados-, añadió que el helicóptero “efectuaba una misión humanitaria”  y que “fue abatido desde tierra” .

Activistas sirios publicaron en Twitter fotografías del lugar donde se produjo el siniestro, en las que se aprecia cómo el aparato quedó completamente destruido.

Casi toda la provincia de Idleb, en el noroeste de Siria, está en manos del Frente de la Conquista del Levante  (el antiguo Frente al Nusra) y de otras facciones aliadas como el Movimiento Islámico de los Libres de Sham.

El Estado Islámico emitió el domingo un comunicado por vídeo en el que, dirigiéndose directamente al presidente ruso, Vladímir Putin, amenaza con matar a los rusos en su propio hogar, en referencia a territorio ruso.

Al respecto, Peskov aseguró que esas amenazas no influirán en la política rusa contra el terrorismo internacional e instó a quitarle hierro a esas maniobras de intimidación, aunque agregó que el Ministerio de Defensa ha tomado las medidas necesarias.

Bombardeos se intensifican

Los bombardeos se han intensificado en la provincia septentrional siria de Idleb, después de que un helicóptero ruso fuera derribado en las inmediaciones de la población de Saraqeb, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Aviones de guerra de origen desconocido han bombardeado áreas al sur de Saraqeb y otras partes del este de Idleb.

Ataques similares se han registrado en los pueblos de Al Baraguiza, Al Yadida, Tuil al Halib, Ras al Ain y Tel Tucan, también en la mitad oriental de la provincia.

El Observatorio agregó que los efectivos gubernamentales sirios han bombardeado la población de Nayia y zonas agrícolas en la periferia de la ciudad de Jan Shijun, en el sur de Idleb.

El Kremlin dio por muertos a los cinco tripulantes del helicóptero Mi-8 derribado hoy en Idleb cuando regresaba a su base tras llevar ayuda humanitaria a la ciudad de Alepo.

“Los que iban a bordo, según la información que nos llega del Ministerio de Defensa, han muerto, murieron heroicamente, ya que intentaron desviar el aparato para minimizar las bajas en tierra” , dijo Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin.

Activistas sirios publicaron en la red social Twitter un vídeo en el que se ven dos supuestos cadáveres pisoteados por dos hombres y los restos del aparato, que quedó completamente calcinado en una zona desértica de Idleb.

Por el momento, ninguna facción armada ha reivindicado el derribo del helicóptero.

Casi toda la provincia de Idleb está en manos del Frente de la Conquista del Levante  (antiguo Frente al Nusra) y de otras facciones aliadas como el Movimiento Islámico de los Libres de Sham.

Asalto rebelde en Alepo

En la provincia de Alepo, el Frente Fateh al Sham y sus aliados islamistas y rebeldes llevaron a cabo violentos combates contra las tropas del régimen en los suburbios de la ciudad epónima.

Los insurgentes lanzaron el domingo un asalto para intentar romper el sitio impuesto desde hace más de dos semanas a los sectores rebeldes.

Alepo, antigua capital económica de Siria, está dividida desde el 2012 en un sector en manos de los rebeldes, en el este, y una zona controlada por el régimen, en el oeste.

Según el OSDH, las fuerzas rebeldes avanzaron en el sur y en el suroeste de la ciudad pero los combates continuaban, así como los bombardeos de la Fuerza aérea siria en los barrios orientales.

Para dificultar las operaciones del régimen, los habitantes quemaban neumáticos provocando espesas humaredas negras.

En las últimas semanas, las fuerzas de Al Asad cortaron la única carretera de suministro de los rebeldes, lo que hace temer una grave crisis humanitaria para los 250.000 residentes de las zonas rebeldes.

Según una fuente militar siria, unos cinco mil combatientes prorrégimen participaron en los combates de la provincia de Alepo, la mitad de ellos, en la ciudad.

El primer objetivo del asalto rebelde es conquistar el barrio gubernamental de Ramosa, indicó el director del OSDH, Rami Abdel Rahman.

“La carretera que pasa por Ramosa es la principal vía de abastecimiento de las fuerzas del régimen cuando se dirigen al oeste de la ciudad”, dijo a la  AFP .

Temor en el oeste

Los habitantes de la zona oeste de la ciudad temen ser asediados si los insurgentes completan su asalto con éxito.

“Si los combatientes rebeldes lo consiguen, nos asediarán y cortarán la carretera de Janaser, que es nuestra única vía (de comunicación) con el exterior”, aseguró Hosam Qasab, farmacéutico de 32 años.

Una fuente de seguridad siria admitió que hubo un asalto, pero afirmó que éste había sido neutralizado por las fuerzas gubernamentales.

Por otro lado, en el este de la provincia de Alepo, la coalición kurdo-árabe de las Fuerzas Democráticas Sirias  (FDS) avanzaron en Manbij, bastión del grupo yihadista Estado Islámico  (EI), informó el Observatorio.

Las FDS, apoyadas por la coalición antiyihadista liderada por Estados Unidos, controlan el 40% de la ciudad desde que penetraran en ésta hace más de seis semanas.