Guatemala

Instituto de Previsión Social del Artista es inoperante

Diez años  debieron pasar para que  la cantante Alicia Azurdia, fallecida el 4 de enero último,  a los 80 años, recibiera una pensión vitalicia por los 60 años de arte que le dio a Guatemala, pero la misma no llegó del Instituto de Previsión Social del Artista, Ipsa, que rechazó la petición dos veces. Su caso no es el único.

Sede del Ipsa, zona 1, entidad contra la cual se quejan varios artistas, por irregularidades.

Sede del Ipsa, zona 1, entidad contra la cual se quejan varios artistas, por irregularidades.

Varios  artistas  tienen prácticamente que rogar para obtener  ayuda, pues a pesar de que el  Ipsa se creó en 1990 para proveerles servicios de pensión, médicos y funerarios, la presidencia de esa entidad incumple con esos objetivos, según denuncian afectados, quienes culpan a una especie de mafia enquistada allí.

A Azurdia, la Alondra de América,  le fue denegada la pensión  por el Ipsa en  el 2000 y  el 2004. No fue sino hasta octubre del 2014, tres meses antes de morir, que el Congreso le otorgó una pensión de Q8 mil mensuales.

El Ipsa fue creado por medio del decreto legislativo 81-90, y su primer presidente fue el músico Carlos Ovalle, hasta 1992. Paco Cáceres le sucedió a su muerte, hasta 1995, cuando Ricardo Bonilla Padilla llegó a la presidencia. Desde hace una década, el puesto es ocupado por Isabel Trejo de Ovalle.

Cuestionamientos

Una de las principales quejas contra Trejo, se refiere al rechazo a afiliar a miembros de entidades artísticas o la negación de prestaciones. Según  la Ley del Ipsa, pueden afiliarse  todos los miembros de  entidades artísticas y artistas en lo individual.

“A la ley actual le cambiaron  artículos, como  que cualquiera que trabaje como artista puede llegar al Ipsa a inscribirse sin ser agremiado”, dijo Víctor Valdez, uno de los impulsores de esa ley.

Esa normativa no la cumple el Ipsa, como señala Rebeca Morales (Rebesalsa), presidenta de la Asociación de Cantantes Profesionales de Guatemala, agrupación con 165 miembros, a la cual negaron  inscripción en el Ipsa, con el argumento de que no estaba legalizada.

“La directora,  Isabel Trejo de Ovalle, decía que nuestra asociación no estaba legal o que yo no era presidenta legal, pero los tres amparos que ella interpuso  los ganamos”, aseveró  Morales.

“Ella —De Ovalle— decide a dedo quién puede entrar y quién no. Hay compadrazgos y han viciado la Ley a favor de los que están desde Ricardo Bonilla”, dijo la artista.

Desempeño ilegal

Morales indicó que por requisito los integrantes de  la junta directiva del Ipsa deben ser artistas, según el decreto 81-90, pero Trejo no tiene esa calidad, ya que ella fue secretaria de Bonilla Padilla, por lo cual ejerce de manera ilegal.

Por aparte, la Corte de Constitucionalidad resolvió el 23 de diciembre del 2014 que Trejo de Ovalle no podía ejercer como abogada, porque no tiene esa calidad, y de hacerlo incurriría en el delito de usurpación.

Además, los afectados  la acusan de nepotismo. “En el Ipsa mandan  familiares y amigos de ella. Este grupo está enquistado”, aseveró el cantante Oswaldo Castillo.

“En el Ipsa trabajan familiares  de Isabel de Ovalle. Están sus hijos, Carlos Roberto y Sué Ovalle Trejo. Esta última ha trabajado allí desde hace muchos años como secretaria”, denunció  Morales.

Sin amparo

El artículo 23 de la ley señala que  el Ipsa otorgará a sus miembros pensión —de Q1 mil — y prestación por invalidez, entre otros beneficios.

“El Ipsa fue creado para apoyar las necesidades del artista, pero no han tenido el interés humano de voltear a ver a las demás organizaciones”, lamentó Morales. También dijo que antes su asociación perteneció al Ipsa, pero fueron expulsados sin razón y siempre les  negaron el reingreso.
 “En caso de emergencia, no tenemos a dónde ir. Hemos velado a nuestros colegas aquí —sede de la asociación en la zona 1— porque no tienen recursos para  gastos funerarios”, indicó Morales.
 
Ministerio no ayuda

Los fondos principales del Ipsa provienen del timbre de garantía artístico. La institución afirma que uno de los problemas que afronta es que el Ministerio de Cultura y Deporte, por medio de la Dirección de Espectáculos Públicos, no exige ese impuesto a las empresas  que presentan eventos extranjeros. “El director  y su grupo Miseria Cumbia Band es el grupo oficial para abrir el 90 por ciento de los conciertos”, señala.

Pablo Cristiani, director de Espectáculos Públicos, expresó: “Le exigimos a los empresarios los requisitos que establece la Ley de Espectáculos Públicos cuando se va a presentar un evento internacional. Si el empresario no los cumple, no se les da la licencia. Ser cobrador no es mi función”.

También señaló que la normativa data de 1956 y no se adecúa a la realidad  del país, por  lo que debe ser revisada.

“Ellos   piensan  que uso mi postura para abrir shows, pero estos son auspiciados por  mi patrocinador oficial —una marca de cerveza—. No me he prestado a utilizar los recursos del Estado. Para mí, el Ipsa se maneja a discreción privada de la familia de  Isabel Trejo de Ovalle.  ¿Por qué mueren artistas desamparados existiendo el Ipsa?”, se preguntó.

La Dirección de Espectáculos Públicos informó que  los ingresos del Ipsa registrados del 2010 al 2014 ascendieron a Q3 millones 968 mil. No están incluidos los espectáculos  no registrados ante es dirección, eventos cuyos timbres fueron pagados posteriormente  y que fueron sancionados o bien actividades  transmitidas, retransmitidas o grabadas.

IPSA no respondió

Prensa Libre intentó conocer la opinión de De Ovalle, pero no concedió entrevistas en persona,  por correo electrónico ni por teléfono. Solo se dijo que la entrevista sería por medio de su abogado, quien tampoco atendió la solicitud en  dos ocasiones.

Timbre artístico

Este  impuesto lo pagan   empresas relacionadas con artistas, según acuerdo gubernativo 6-92,  que favorece al Ipsa, cuyas tasas son:

Dos por  ciento  sobre el valor de grabaciones   —discos, casetes, pistas o videocasetes, entre otros medios—.

Tres por  ciento  por importación de materiales grabados en el extranjero o regrabados en el país.

Tres por  ciento sobre el ingreso  de función, presentación o actividad  de artistas nacionales.

Diez por  ciento por función o actividad artística, cuando se desplace el trabajador.

A canales  de televisión y radiodifusoras se les impone 2.5 por ciento por millar.

A salas   de cine, 2.5 por millar.

A empresas  de cable,  5 por ciento.

Estos tres  últimos se deducen del impuesto sobre la renta.

SIN RESPUESTA

Cuestionario que Prensa Libre presentó al Ipsa, del que  nunca recibió respuesta:

¿En qué  consisten los servicios médicos, servicio póstumo y cuáles son los  lugares de retiro del Ipsa?

¿Se ha  pensado en aumentar la cantidad de Q1 mil de jubilación del Ipsa?

¿Por qué  se le denegó en dos ocasiones la jubilación a Alicia Azurdia?

¿A cuánto  asciende el timbre de garantía artística y cuánto recauda al año el  Ipsa?

La Asociación  de Cantantes de Guatemala asevera que no se ha beneficiado de ningún servicio del Ipsa. ¿Por qué no se les apoya?

¿Cuál es  el presupuesto anual del Ipsa?

¿Cuántos artistas  se han beneficiado de la jubilación?

¿Quién es  su representante del Ministerio de Trabajo y de qué se encarga?

ESCRITO POR:

Brenda Martínez

Periodista de Prensa Libre especializada en historia y antropología con 16 años de experiencia. Reconocida con el premio a Mejor Reportaje del Año de Prensa Libre en tres ocasiones.