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05/02/13 - 00:00 Justicia

Se inicia debate contra policía por violación

Cada tarde, el oficial de la Policía Nacional Civil Marvis Florián Lemus salía de la Comisaría 11, situada en la 11 avenida y 4a. calle, zona 1, caminaba un par de cuadras, llegaba a una casa alquilada —en la 10a. avenida y 3a. calle—, golpeaba y violaba a una niña de 13 años, a quien tenía cautiva, bajo llave.

Durante 11 meses, de enero a noviembre del 2011, el oficial abusaba de la menor, hasta que esta aprovechó que su propia madre, quien la vendió a Florián, se olvidó de colocar el candado a la puerta, y escapó.

Este fue el relato del Ministerio Público (MP) en el Tribunal Segundo contra Femicidio, donde ayer comenzó el juicio contra Florián Lemus, acusado de violación con agravación de la pena, violencia contra la mujer y aborto sin consentimiento.

De ser hallado culpable, podría ser condenado a una pena máxima de 37 años de prisión.

Luis López Marroquín, defensor del oficial, lo ve poco probable, debido a la debilidad de las pruebas y la poca capacidad de los peritos que presentó la Fiscalía, aseguró.

La captura

Florián Lemus fue capturado el 16 de agosto del 2012, casi nueve meses después de la fuga de la menor. En ese momento estaba asignado al serenazgo de Lomas de Santa Faz, en la zona 18, a donde había sido trasladado a solicitud de la Oficina de Responsabilidad Profesional, que empezó una investigación contra él; debía estar lejos de donde ocurrieron los hechos. Al principio se especuló que el oficial pertenecía a una banda de explotación sexual. Después de entrevistas con la afectada, el MP determinó que Florián la tenía solo para él.

“Él pagó por ella a su madre, que es una trabajadora del sexo. La violaba poniéndole la pistola en la boca”, dijo la fiscal Doris Rodríguez.

Según las pesquisas, la mujer vivía cerca de la Comisaría y conoció al oficial. Este le ofreció dinero por la menor —la Fiscalía desconoce el monto—, y ella lo aceptó.

Peritos y pruebas

Ayer se celebró la primera audiencia del juicio. Aunque estaba programada la declaración de la menor, en la sede de los juzgados de Femicidio, en la zona 10, no está habilitada una cámara de Gesell, por lo que el juez decidió adelantar con los testimonios de peritos.

Mientras la médica del Inacif Íngrid Ordóñez explicaba las lesiones en el cuerpo de la menor, las hijas de Florián Lemus, que se encontraban en la sala de audiencias, se tomaban de las manos con fuerza. Ellas, antes, habían escuchado la descripción de las violaciones y cómo, supuestamente, su padre obligó a la niña a tener relaciones sexuales con un perro por cuatro días seguidos.

Ordóñez explicó que, según los exámenes médicos realizados a la víctima, no se comprobó que haya sufrido un aborto —el MP aseguró que la niña había sufrido un aborto, después de haber sido brutalmente golpeada—. En cambio sí encontraron indicios sobre la violación.

“Hay evidencia de que hubo penetración anal y vaginal. Aunque ya las heridas estaban cicatrizando. Del aborto, como casi había pasado un año, clínicamente no pudo establecerse si existió o no”, añadió Ordóñez.

Una niña lista y sumisa

El MP propuso a un segundo perito, la médica y cirujana con especialidad en psiquiatría Karen Juárez, quien declaró que, después de las entrevistas con la menor, no encontró señales de un testimonio falso.

“Tiene un relato espontáneo, fluido, lleno de detalles. No tiene la formación ni la educación para poder explicar tan detalladamente lo que fue obligada a realizar, lo que la tiene muy mal”, expresó Juárez.

La experta, además, explicó que la menor tiene estrés postraumático y ha desarrollado una actitud “poco agresiva, sumisa”.

Añadió: “Es una niña muy lista, solo con el tiempo se podrán evaluar las verdaderas consecuencias”.

El acusado declinó declarar. Su abogado, puso en duda la idoneidad de los peritos y solo validó el informe que descartaba el aborto.

“La acusación es débil, los informes y las personas que los hicieron no son las mejores, no creemos que estén capacitadas para lo que se le pide”, dijo López.

El juicio fue suspendido hasta el próximo lunes, cuando la menor declare en la cámara Gesell, en la Torre de Tribunales, en donde hay un lugar adecuado.

POR LUIS ÁNGEL SAS /

Normas que apoyan la acusación

El MP basa su acusación en las leyes contra la violencia sexual,  femicidio y el Código Penal.

El artículo 28de la  Ley contra violencia sexual establece: “Quien, con violencia física o psicológica, tenga acceso carnal vía vaginal, anal o bucal con otra persona, o le introduzca cualquier parte del cuerpo u objetos, será sancionado con pena de prisión de ocho a 12 años”.

En el artículo 7 de la  Ley contra el Femicidio se establece: “Comete el delito de violencia contra la mujer quien, en el ámbito público o privado, ejerza violencia física, sexual o psicológica en diversas formas.   La persona responsable de violencia física o sexual contra la mujer será sancionada con prisión de cinco a 12 años de cárcel. Por violencia psicológica, de cinco a ocho años de cárcel”.

El artículo 135 del Código Penal estipula: “Quien, de propósito causare un aborto, será sancionado con prisión de uno a tres años, si la mujer lo consintiere; con prisión de tres a seis años, si obrare sin consentimiento de la mujer.  Si se hubiere empleado violencia, la pena será de cuatro a ocho años de encarcelación”.

¿Quién es el oficial?

Marvis Florián Lemus es oriundo de Jutiapa. Entró en  la Policía a los 21 años y tiene el cargo de oficial 2.

Nacio el 19 de septiembre de 1972, en Jutiapa,   donde vivía  con  su familia.

Es padre de  cuatros hijos:  tres mujeres de 21, 18 y 10 años, y un hombre de 18.

Entró en  la extinta Policía Nacional a los 21 años.

Cuenta con 19 años y un mes de servicio como policía, obtuvo el grado de oficial 2.

Fue capturado el 16 de agosto del 2012,  cuando estaba asignado a la subestación de Lomas de Santa Faz, zona 18.

La psiquiatra del Instituto Nacional  de Ciencias Forenses de Guatemala   definió a Florián Lemus como un psicópata que golpeaba a su víctima para obtener placer.

Mujeres en peligro

Lucia Morán, de la fundación Mujeres Transormando el Mundo, declaró que este es un caso que ejemplifica el peligro que corren las mujeres, con el agravante que el acusado trabaja para protegerlas. “Las mujeres no estamos a salvo en ningún lugar. Él debía cuidarla, no agredirla”, manifestó.

Mitos del pasado

Mayra Veliz, del Observatorio de Violencia Sexual y Femicidio, refirió que aún existe el mito de que las mujeres “sólo están para satisfacer el deseo sexual del hombre” a partir de determinada edad. “Son prácticas, costumbres del pasado, que ya no deben existir”, expresó.


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