Justicia

Se inicia debate contra policía por violación

Cada tarde, el oficial de la Policía Nacional Civil Marvis Florián Lemus salía de la Comisaría 11, situada en la 11 avenida y 4a. calle, zona 1, caminaba un par de cuadras, llegaba a una casa alquilada —en la 10a. avenida y 3a. calle—, golpeaba y violaba a una niña de 13 años, a quien tenía cautiva, bajo llave.

Durante 11 meses, de enero a noviembre del 2011, el oficial abusaba de la menor, hasta que esta aprovechó que su propia madre, quien la vendió a Florián, se olvidó de colocar el candado a la puerta, y escapó.

El oficial Marvis Florian Lemus, durante el juicio.
El oficial Marvis Florian Lemus, durante el juicio.

Este fue el relato del Ministerio Público (MP) en el Tribunal Segundo contra Femicidio, donde ayer comenzó el juicio contra Florián Lemus, acusado de violación con agravación de la pena, violencia contra la mujer y aborto sin consentimiento.

De ser hallado culpable, podría ser condenado a una pena máxima de 37 años de prisión.

Luis López Marroquín, defensor del oficial, lo ve poco probable, debido a la debilidad de las pruebas y la poca capacidad de los peritos que presentó la Fiscalía, aseguró.

La captura

Florián Lemus fue capturado el 16 de agosto del 2012, casi nueve meses después de la fuga de la menor. En ese momento estaba asignado al serenazgo de Lomas de Santa Faz, en la zona 18, a donde había sido trasladado a solicitud de la Oficina de Responsabilidad Profesional, que empezó una investigación contra él; debía estar lejos de donde ocurrieron los hechos. Al principio se especuló que el oficial pertenecía a una banda de explotación sexual. Después de entrevistas con la afectada, el MP determinó que Florián la tenía solo para él.

“Él pagó por ella a su madre, que es una trabajadora del sexo. La violaba poniéndole la pistola en la boca”, dijo la fiscal Doris Rodríguez.

Según las pesquisas, la mujer vivía cerca de la Comisaría y conoció al oficial. Este le ofreció dinero por la menor —la Fiscalía desconoce el monto—, y ella lo aceptó.

Peritos y pruebas

Ayer se celebró la primera audiencia del juicio. Aunque estaba programada la declaración de la menor, en la sede de los juzgados de Femicidio, en la zona 10, no está habilitada una cámara de Gesell, por lo que el juez decidió adelantar con los testimonios de peritos.

Mientras la médica del Inacif Íngrid Ordóñez explicaba las lesiones en el cuerpo de la menor, las hijas de Florián Lemus, que se encontraban en la sala de audiencias, se tomaban de las manos con fuerza. Ellas, antes, habían escuchado la descripción de las violaciones y cómo, supuestamente, su padre obligó a la niña a tener relaciones sexuales con un perro por cuatro días seguidos.

Ordóñez explicó que, según los exámenes médicos realizados a la víctima, no se comprobó que haya sufrido un aborto —el MP aseguró que la niña había sufrido un aborto, después de haber sido brutalmente golpeada—. En cambio sí encontraron indicios sobre la violación.

“Hay evidencia de que hubo penetración anal y vaginal. Aunque ya las heridas estaban cicatrizando. Del aborto, como casi había pasado un año, clínicamente no pudo establecerse si existió o no”, añadió Ordóñez.

Una niña lista y sumisa

El MP propuso a un segundo perito, la médica y cirujana con especialidad en psiquiatría Karen Juárez, quien declaró que, después de las entrevistas con la menor, no encontró señales de un testimonio falso.

“Tiene un relato espontáneo, fluido, lleno de detalles. No tiene la formación ni la educación para poder explicar tan detalladamente lo que fue obligada a realizar, lo que la tiene muy mal”, expresó Juárez.

La experta, además, explicó que la menor tiene estrés postraumático y ha desarrollado una actitud “poco agresiva, sumisa”.

Añadió: “Es una niña muy lista, solo con el tiempo se podrán evaluar las verdaderas consecuencias”.

El acusado declinó declarar. Su abogado, puso en duda la idoneidad de los peritos y solo validó el informe que descartaba el aborto.

“La acusación es débil, los informes y las personas que los hicieron no son las mejores, no creemos que estén capacitadas para lo que se le pide”, dijo López.

El juicio fue suspendido hasta el próximo lunes, cuando la menor declare en la cámara Gesell, en la Torre de Tribunales, en donde hay un lugar adecuado.