Opinión

Q’A NO’JB’AL

Falta más

Kajkoj Máximo Ba Tiul

Kajkoj Máximo Ba Tiul

Al escribir esta nota, en todo el país estaban ocurriendo muchas situaciones: la movilización Q’eqchi’ exigiendo la renuncia y cárcel a Leonel Chacón y a Ronald Sierra, el traslado de Roxana a la cárcel Santa Teresa, el llamado a crear un gobierno de transición, la constante es el grito de “OPM, renuncia ya” y la suspensión de las elecciones.

Lo esperado llegó y las liebres comienzan a saltar. La renuncia de OPM se hace realidad. Como arte de magia, porque hasta las últimas horas se aferraba a ser presidente y que no renunciaría e insistentemente llama a respetar el debido proceso. Incluso, en su casi última intervención como presidente, arremete contra los grupos de poder económico, quienes lo sostuvieron durante mucho tiempo, principalmente contra el popular Jorge Briz, y por si fuera poco contra Dionisio Gutiérrez. La pregunta es, ¿qué movidas turbias hay allí? Los parques amanecieron como si fuera fiesta, incluso en los medios de comunicación alguien decía que era mucho más festivo que la misma independencia y las futuras elecciones.

Al final OPM llega ante el juez Gálvez y este le dicta prisión preventiva. Ahora como si nos estuviéramos levantando con una gran goma. Tenemos que tener cuidado con los grupos de poder, principalmente el Cacif, quien a última hora trata de unirse a los grupos de presión, porque su interés es callar a los movimientos sociales, para limitar la transformación profunda del Estado.

La investidura de Maldonado Aguirre como presidente y la propuesta de una terna criolla y el llamado a salir a votar, tiene el objetivo de: ¡cállense y váyanse a votar, porque todo ya pasó! Porque para el Cacif y financistas de partidos, así como para la embajada gringa, Guatemala tiene que seguir siendo la gran finca.

Los movimientos y pueblos, si bien se alegran porque se ha dado un paso para recuperar por lo menos la dignidad como país, el objetivo final es desmontar el modelo perverso creado desde hace muchos años y para lograrlo se considera como urgente el llamado a constituir la Asamblea Nacional Constituyente Plurinacional y Multisectorial.

Una Asamblea Plurinacional implica la participación plena de las naciones: Maya, Xinka, Garífuna y Ladino, de acuerdo a sus formas propias de organización comunitaria. Multisectorial, para garantizar la participación de los movimientos sociales y sus organizaciones.

Como falta mucho por caminar, la movilización social no tiene que descansar. Hoy más que nunca no se tienen que abandonar las plazas, las calles, los centros comunitarios, las regiones y los barrios. Ya hemos probado que solo la fuerza organizada de los pueblos puede hacer cambiar al país, pero falta por desmontar al modelo económico, político y militar que tanto daño ha hecho a nuestro país.

No olvidemos que la única vanguardia son los pueblos. Ni diputado, ni líder, ni dirigente, ni nadie a título personal tiene fuerza si el pueblo no está empujando su propia liberación.