Opinión

pluma invitada

Fuerza migrante

Pedro Pablo Solares

Pedro Pablo Solares

“Soy del aria rural… si mi familia no se informan de las noticias, aquí estoy yo para decir lo que está pasando… vivo en USA y mi familia está con Jimmy”. Así se lee uno de los miles de mensajes que migrantes colgaron en redes sociales, desde que se convirtieron en fiel bastión de la campaña electoral que arrasó en nuestra nación.

Debido a que el guatemalteco aún no puede votar desde el extranjero, los candidatos suelen menospreciar a un público migrante que se siente despreciado. Jimmy, quien leyó esa realidad en sus giras artísticas por aquel país, parece haber capitalizado la oportunidad de convertir al migrante en piedra angular de una campaña exitosa.

Se dice que las redes sociales fueron determinantes en la contienda. Pero si varios fueron los candidatos que explotaron esas mismas herramientas, cabe preguntar ¿cuál fue el elemento diferenciador? Al revisar el historial del muro de Facebook del entonces precandidato Morales, se ve que el parteaguas se dio en noviembre pasado, cuando publicó un video llamado “Jimmy Morales responde a Julio Girón”, un filme dirigido al migrante guatemalteco, motivándolo ante una serie de circunstancias que apachaban su dignidad. La respuesta de las redes fue magnánima, el video viralizado fue reproducido más de medio millón de veces, catapultándolo a una especie de estrellato virtual; una ola sobre la que jamás se pudieron montar otros posibles outsiders, como Giammattei o Canela.

Algunos candidatos tienen la fortuna de contar con la incondicionalidad de un sector específico. Se dice que Serrano, por ejemplo, contó con la iglesia evangélica; la UNE, con las mujeres rurales. Jimmy, me atrevo a decir, tuvo ese apoyo en los migrantes, quienes “pidieron votos prestados” en cada rincón del país, incidiendo en victorias inesperadas en departamentos como San Marcos y Huehuetenango. En octubre realicé una gira por comunidades guatemaltecas en Florida, Alabama, Georgia y Tennessee. Sin temor de exagerar, puedo afirmar que para ellos no había otro candidato más que Jimmy, independientemente del perfil del entrevistado. A través de los videos, todos conocían los mensajes que les dirigió, conectando con ellos al leer el dolor de quienes a la distancia “miran crecer a sus hijos por fotografía”, y de quienes “emigraron para construir una casa, pero perdieron un hogar”.

Según el último Perfil Migratorio, elaborado en 2012 por la Organización Mundial para las Migraciones, 1.54 millones de personas enviaron en ese año remesas mensuales a Guatemala. La población beneficiaria de estos envíos sumaba 4.99 millones de personas. Aunque desde entonces no se ha elaborado otro perfil, cabe mencionar que desde 2012 las remesas han crecido un 25%, y con ello el número de beneficiarios. Más de un tercio de la población nacional recibe una remesa mensual, enviada por alguien a quien aún consideran cabeza familiar.

Para comprender completamente el fenómeno de Jimmy Morales, a los encuestadores y analistas les falta voltear a ver lo que está sucediendo en el Norte.