Opinión

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El mejor amigo del hombre

Brenda Sanchinelli Izeppi

Brenda Sanchinelli Izeppi

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Mascotas

El mundo en el que vivimos se ha tornado frío y superficial, existe mucha soledad y por esta razón es frecuente observar la necesidad de adquirir un perro para recibir un cariño incondicional y sincero. Estos seres tienen la capacidad de brindar amor, son fieles y siempre están dispuestos a estar con nosotros en las buenas y en las malas.

Los perros dependen de los seres humanos para asegurar su bienestar y es una triste realidad en todo el mundo que están siendo víctimas de la crueldad y el abuso del hombre hacia ellos.

Por tal razón me ha parecido muy interesante un proyecto de la Municipalidad de Guatemala, en el cual se está protegiendo a los perros de la calle que han sido maltratados o abandonados. Todo inició hace cuatro años, como un “comedor canino”, donde se brindaba alimento y agua para mitigar el hambre de perros callejeros, pero al transcurrir las semanas se consideró la idea de albergar mascotas desamparadas, castrarlas y posteriormente darlas en adopción.

No fue fácil iniciar este trabajo, porque esta área no es función municipal, sobre todo por la interrogante de ¿cómo se lograrían mantener los gastos de alimentación y asistencia veterinaria? Afortunadamente este proyecto movió el corazón de muchas personas que aman a los perros y sobre la marcha se han unido para apoyar esta idea y aportar su tiempo o donaciones en alimento y medicamentos.

Por iniciativa del alcalde auxiliar de la zona 21 —lugar donde se ubica el albergue— se gestionó el apoyo de la Facultad de Veterinaria de la Usac, que se ocupa de la atención médica de las mascotas. El éxito radica en la participación de muchos ciudadanos dispuestos a colaborar como voluntarios, ya que las puertas de este albergue están abiertas para quien quiere ayudar, dar y recibir amor puro y del bueno.

Este increíble proyecto llenó un vacío que existía en Guatemala, y cuando se decide proteger a un perrito en ese hogar, se pretende que sean casos que nos dejen una enseñanza como sociedad. Ya que es terrible observar en las calles a inocentes mascotas que sufren todo tipo de vejámenes y muchos quisiéramos ayudarlas, pero no tenemos las facilidades para hacerlo. Razón por la cual este sitio tiene un gran valor.

Esta iniciativa ha tenido mucha aceptación en nuestro país y la página de Facebook cuenta ya con 68 mil seguidores. Allí se pueden conocer las historias de las mascotas y si alguien quiere participar activamente puede hacerse voluntario y colaborar. Yo los invito a adoptar a un perrito, en lugar de comprarlo, para apoyar esta noble causa, ya que así se ayudará a estos seres que aunque no tienen voz, sí tienen grandes sentimientos.

Es conmovedor conocer los casos de cada uno de los perritos, que han sido víctimas de la crueldad humana y de la explotación. De allí surgió Taquito, el ícono del albergue, se trata de un chihuahua que fue incautado en un operativo en Las Charcas (lugar donde venden perros explotados) y que luego de un proceso legal, donde lo reclamaban como mercadería, se unieron miles de personas para pelear por sus derechos, haciendo una intensa campaña que se llamó “Taquito se queda”. Hoy pertenece al alto mando del albergue, junto con sus otros amiguitos caninos, la Chaparra, Scooby, Muñeca, China, Corbata… todos reciben un nombre, comida, cuidados y amor.

Actualmente el albergue atiende a un promedio de 50 perros en condiciones óptimas, que pasan por un proceso de restablecimiento de su salud, sociabilización, castración y luego ya están listos para ser adoptados.

El siguiente paso de este proyecto es la “Fundación Taquito” donde se pretende adquirir una unidad móvil, atender a 200 perros y ubicarlos en un hogar.

Imagen_es_percpecion@yahoo.com