Opinión

Con nombre propio

El “Sistema” Penitenciario

Alejandro Balsells Conde

Alejandro Balsells Conde

La necesaria búsqueda de indulgencias de una sociedad que le ha dado la espalda a los derechos humanos produce incoherencias y absurdos institucionales descomunales pero también comentarios en redes sociales incongruentes con los discursos que una semana antes mantenían los mismos usuarios. Por ejemplo, el “Sistema” Penitenciario (SP) es, sin temor a equivocarnos, el aparato estatal más corrupto, ineficiente y poco atendido de toda la administración pública, y esto se debe a que el tema de Derechos Humanos para una buena parte de la élite es cuestión de delincuentes, comunistas o vividores. Este es el germen del estado represivo, abusivo y ahora engalanado por la desidia de quienes mandan.

El doctor Jesús Oliva, exdecano de la Facultad de Medicina de la Usac y quien fue aprehendido por uno de los casos de corrupción que se achacan a la junta directiva del IGSS, tomó la dura decisión de quitarse la vida dentro del Mariscal Zavala. El Dr. Oliva, un pediatra reconocido, pero sobre todo una persona que estaba siendo juzgada y cuyo caso está en fase de debate público, se encontraba bajo el resguardo del SP. La defensa del médico había solicitado medida sustitutiva a efecto de paliar una severa depresión que le afectaba y que incluso había requerido terapia psiquiátrica. Tristeza es el sentimiento que sentimos todos, depresión es una enfermedad mental a la que en países como el nuestro no se le a importancia, por supuesto que una tristeza puede llevar a una depresión, pero no es lo mismo.

Como hay muchos “yo acuso”, tratamos de colaborar con el debate con:

1. Desde hace décadas se denuncia el abuso de la prisión preventiva. Algunos abogados se han hecho millonarios siendo jueces o magistrados ordenando la prisión preventiva de personas que tienen líos civiles, laborales o de familia, pero “abogados pilas” presentan casos de estafa.

2. En nuestro país muchos descubrieron que existe el abuso de la prisión preventiva a partir del 2015 con los casos de corrupción; sin embargo, esto ha sido el pan diario de muchísimos y por eso es que si no hay un cambio de 180 grados en el sistema de justicia jamás habrá un resultado distinto. Un país sin carrera judicial no puede garantizar la independencia y solvencia del juez, así de fácil.

3. El sistema judicial trabaja dándoles la espalda a los más elementales derechos, basta y sobra visitar las carceletas ubicadas en el propio sótano del “Palacio de Justicia” para ver si mentimos.

4. El Sistema Penitenciario es el único responsable de la custodia, cuidado y seguimiento de los reclusos. Si los jueces, por la razón que sea, rechazan las solicitudes de excarcelación y se conoce que una persona sufre una depresión severa, es desidioso dejarla sin cuidados especiales y señalar lo contrario es necedad, pero allí nada se mueve si “no hay billete”.

Nuestra sociedad es represiva, muchos de quienes abogan porque se eliminen los abusos de prisión preventiva exigen cárcel, por ejemplo, para el gabinete de Colom porque les caen mal. No hay ninguna seriedad en estos temas y los discursos cambian y cambian de acuerdo a quien es el acusado, y mientras nos ocupamos de casos con reflectores, el día a día es otro.

El Sistema Penitenciario es ineficaz en toda su expresión, criminaliza a la pobreza y no tiene ningún medio de reinserción. Quien está recluido tiene todo el tiempo “libre”, no hay terapias, no hay bibliotecas, no hay horarios, no hay arte, no hay disciplina, no hay seguridad, no hay nada. La autosostenibilidad es la única tabla de salvación.

¿Cuántos más suicidios o asesinatos tienen que producirse en el Sistema Penitenciario para que medio funcione? ¿Qué debe ocurrir para hacerle comprender a la élite que nuestros penales son centros de tortura institucional permanente y que eso debe cambiar?

@Alex_balsells