Opinión

Imagen es Percepción

#ElGranPerdedor

Brenda Sanchinelli Izeppi

Brenda Sanchinelli Izeppi

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Elecciones EEUU 2016

En el segundo debate presidencial del país más influyente del mundo, se dio por vencedora a Hillary Clinton y a pesar de los pronósticos Donald Trump logró sobrevivir. Pero el gran perdedor sigue siendo el pueblo estadounidense, que a tan solo 25 días para ir a las urnas no tiene una opción de altura para emitir su voto.

Para la intensa contienda —que ni siquiera empezó con el tradicional apretón de manos— ya se esperaba una batalla campal, incluyendo escándalos sexuales, de corrupción y golpes bajos, es decir todo un reallity show. Lamentablemente de los temas importantes como el terrorismo, seguridad nacional, inmigración, economía y salud, se habló escuetamente.

Esta campaña presidencial ha sido toda una telenovela, donde la audiencia quiere saber al detalle las infidelidades de Bill Clinton, el lenguaje vulgar de vestidores de hombres de Trump, ver el rostro enfurecido de Melania y cómo Hillary se hace los quites a los ataques de su contrincante. Pero los asuntos de fondo han quedado relegados a un segundo plano.

Considerando que la política exterior estadounidense influye en cada rincón del planeta y nos afecta a todos, este debate fue el más tuiteado de la historia, con 17 millones de tuits que inundaron las redes sociales. Burlas, canciones y memes circulando son la parte divertida y jocosa de estas elecciones tan peculiares, pero el lado real de esta situación es crítico, ya es hora de sopesar lo que podría provocar en el mundo, elegir a la persona equivocada para ser el próximo presidente de los Estados Unidos.

La pregunta que se están haciendo los americanos es quién podría ser la mejor opción, pero… ¿Y si ninguno de estos dos candidatos fuera moralmente adecuado?

Fue ofensivo escuchar el video del fanfarroneo misógino de Trump, pero como él mismo dijo en su defensa: “Lo mío eran palabras, lo suyo eran acciones” —refiriéndose a los escándalos sexuales de Bill Clinton—, hechos que tampoco se pueden obviar, y más aún la manera machista como Hillary atacó a las mujeres implicadas, para proteger a su esposo.

Trump acusa a Hillary de corrupta y mentirosa, ha dicho que la Fundación Clinton tiene cuentas poco claras y siempre sale a luz el asunto de haber borrado 33 mil correos electrónicos confidenciales. Por su lado la candidata demócrata acusa a Trump de no pagar impuestos, de mentiroso, egocéntrico, fanfarrón y misógino. El detector de mentiras de CNN calificó que ambos candidatos no hablaban con la verdad.

Entonces, ¿Cuál es el camino a seguir? Hay muchas dudas y expectativas de lo que puede ocurrir. Piense, si esto pasa en el país más poderoso, desarrollado e influyente del mundo y sus ciudadanos solo observan el espectáculo atónitamente desde su butaca, sin poder hacer nada. Imagine usted ¿cómo estamos en Guatemala? que hoy es una tierra de nadie.

No se puede ignorar el efecto global de las elecciones de Estados Unidos y el rol que desempeña su presidente, por ser el líder más influyente sobre el resto de los países, y dirigir a la primera economía mundial y potencia militar. Con candidatos de este nivel el mensaje que están mandando a las naciones es “malo”, porque muestran sus debilidades.

El tercero y último debate presidencial se llevará a cabo el próximo 19 de octubre y las expectativas de la audiencia son que se logre discutir temas serios e importantes, dejando de lado la telenovela de infidelidades, mentiras y palabras obscenas.

Hillary Clinton y Donald Trump son los candidatos con la imagen más extravagante de la historia, ambos provocan frustración entre los votantes, el dilema es cuál de ellos podría ser un mal menor.

Imagen_es_percepcion@yahoo.com