Opinión

MACROSCOPIO

Piñata clientelar y perversa

Humberto Preti

Editorial

Esta semana un amigo que vive en Italia fue al Correo para enviar unas postales a Guatemala y no se las quisieron recibir, pues le dijeron que Guatemala ya no tiene servicio postal, único país del mundo que no tiene ese importante servicio.

Es una vergüenza que un diferendo con la empresa concesionaria no se pueda solucionar y que ahora nos veamos en la necesidad de pagar un carísimo servicio de correo privado o Courier.

Como este caso, así nos hemos ido quedando sin nada, antes tuvimos una línea naviera que se conoció como Flomerca, un barco fue embargado en un puerto extranjero por falta de pago de los servicios portuarios y en otro se paró oxidando en un muelle, por falta de mantenimiento; sin embargo, la entidad siguió funcionando, con directiva, empleados, sueldos y jugosas dietas, y la carga que venía en otras navieras tenía que pagar un impuesto por no usar la línea nacional, que no tenía ni un cayuco.

Antes teníamos un aeropuerto del cual podíamos viajar a cualquier parte, hoy lo tenemos que hacer vía El Salvador.

Una de las pocas cosas que funciona bien es el Centro Médico Militar, pero ya les están echando el ojo para que pase a la cartera de Salud y se vuelva también un desastre como todos los del Estado.

De la misma manera teníamos un ferrocarril que se nacionalizó y lógicamente operado por el Estado fracasó, después se concesionó y se declaró lesivo el contrato para defender interesas de transportistas y de otros oscuros mercaderes, resultado, no tenemos tren; por lo tanto los fletes hacia los puertos y fronteras son más altos y al paso que vamos con las carreteras como están ya ni eso tendremos. La red vial de Guatemala está colapsada, ya no se puede transitar por ningún lado sin dañar el vehículo. Solo demos una vuelta por el país, la carretera hacia Pedro de Alvarado está hecha un desastre, pues se paralizaron los trabajos; hacia México vía Tecún Umán, inconclusa; de Dolores a Santa Elena Barillas, intransitables; de Chiantla a Barillas, Huehuetenango, no se diga, los últimos 38 kilómetros se hacen en dos horas y media, en vehículo 4x4; un camión cargado tal vez lo haga en seis horas. Algunos aplicaron la ley antitúmulos pero ya no los rellenaron; ahora son zanjas, invisibles en el invierno, y los túmulos que aún siguen no están pintados. Imagínense si así están las principales carreteras, ¿cómo estarán los caminos vecinales a los diferentes municipios. Muchos de ellos ya ni siquiera piensan en vender en los grandes mercados, pues sacar sus productos les sale tremendamente oneroso.

Pero aquí las prioridades son otras. Veamos cuáles son según una noticia de ayer en este matutino: En la proyección de gastos para el próximo año, el Ejecutivo contempló un aporte de Q6 mil para cada uno de dos sindicatos del Ministerio de Trabajo.

Algo similar ocurre en la cartera de Finanzas, pues dos sindicatos recibirán, cada uno, Q589,748. Autoridades señalan que es parte del Pacto Colectivo.

La diputada de Encuentro por Guatemala Nineth Montenegro cuestionó: “¿Cómo va a ser posible que se piense en dar aportes financieros a los sindicatos de los recursos del Estado? ¿Acaso los trabajadores no tienen ya un pacto colectivo?”. El programa de obra física para el próximo año tuvo un incremento de Q2 mil 697 millones, informaron los legisladores de EG, quienes ven con preocupación el alza. “Es acá donde se esconden los proyectos clientelares, pagos de favores y mucha corrupción”, aseguró Montenegro.

Aquí es donde el presidente Jimmy Morales se debe dapuntalar rechazando esta prebenda y advirtiendo a su gabinete y a su bancada la no aprobación de esta piñata clientelar y perversa

induagro@yahoo.com